LA HUMANIDAD EN PELIGRO
LA HUMANIDAD EN PELIGRO EE.UU., 1954
Título original: Them!
Dirección: Gordon Douglas
Guión: Ted Sherdeman
Producción: Warner Bros
Música: Bronislau Kaper
Fotografía: Sidney Hickox
Duración: 94 min.
IMDb:
Reparto: James Whitmore (Sargenteo Ben Peterson); Edmund Gwenn (Dr. Harold Medford); Joan Weldon (Dr. Patricia Medford); James Arness (Robert Graham); Onslow Stevens (General Robert O´Brien); Sean McClory (Maj. Kibbee); Chris Drake (Ed Blackburn); Mary Alan Hokanson (Mrs. Lodge); Don Shelton (Capitán Fred Edwards)

En Marzo de 1999, aproximadamente, TVE emitió dentro de su programa la Noche Temática esta extraordinaria película LA HUMANIDAD EN PELIGRO, supuso un extraordinario éxito cuando se estreno. La Warner Bros. recaudó unos sustanciales beneficios de la explotación de esta película, cuyo costo fue relativamente bajo, ya que se había planificado originalmente para ser rodada en 3D y en color. La imposición de producción hizo que se abarataran los costos y se rodó en blanco y no en 3D.

La acción se inicia en el desierto donde una avioneta localiza a una niña que, en estado de shock, se encuentra andando completamente sola por el desierto. Una patrulla de policía al mando del sargento Peterson acude a investigar una caravana, que vemos destrozada desde fuera, y a una tienda de las típicas en las películas americanas, un General Store, cabaña en la que encuentran a su dueño muerto y el azúcar esparcida por el suelo, como ocurría en la caravana. Un extraño sonido, se deja sentir en la noche. El agente, que ha quedado vigilando, sale pistola en mano disparando a algo.

Se descubre que el cadáver encontrado en la tienda tiene altos contenidos de ácido fórmico. Un agente del FBI (Grahan) y dos entomólogos (el doctor Menford y su hija Patricia) son llamados a investigar. Al darle a la niña a oler ácido fórmico se despierta gritando ¡Ellas, Ellas! Los doctores y los agentes visitan el lugar donde apareció la niña y son atacados por hormigas gigantes. Consiguen detenerlas disparando, fundamentalmente a las antenas, y se decide atacar el hormiguero, con bombas de fósforo y cianuro. El ataque tiene éxito pero dos reinas han escapado. Una de ellas es destruida en un barco y la otra consigue reproducirse en las alcantarillas de los Ángeles.

¿Que tendrán estas películas que siguen después de los años conservando intactas sus cualidades? No importa que las premisas científicas sean imposibles, la mutación de las hormigas, ni que se vean unos efectos especiales anticuados. Siguen sorprendiendo y gustando. Analizando el film creo que la base de su fascinación es el excelente guión. Las primeras hormigas aparecen a los 27 minutos, pero hasta ese momento desconocemos lo que ha ocurrido. El policía dispara y muere sin que sepamos contra que ha disparado. Sólo la niña y el ácido fórmico, nos ofrecen una pista de los que nos espera (también el cartel anunciador en el que se ve una hormiga gigante, en un tremendo error de los publicistas de la Warner. Con un título tan extraordinario ELLAS, el cartel estropea el misterio). Por eso creo que la habilidad del guionista y director es fundamental al mantener media hora de metraje con la atención centrada en algo que no podemos ver (Ridley Scott lo consigue también en ALIEN, la menos hasta la aparición del bicho). Esta investigación inicial, hasta descubrir las hormigas, da paso a las escenas de acción en las que destruyen el primer hormiguero. Nuevamente, y debido a la desaparición de dos reinas, asistimos a una investigación frenética para descubrir su paradero, con una secuencia antológica del interrogatorio de un piloto y de un borrachín. Y finalmente tenemos al ejército atacando los hormigueros de los ángeles, retomamos la acción en ese instante. Los soldados entran con los vehículo en los sumideros de los Ángeles (señor Cameron, ¿cuántas veces vio esta película?)

Los personajes son desacostumbradamente normales. Un policía de pueblo, el sargento, un agente del FBI (Mulder no había nacido aún) y un científico, que es un estereotipo del científico despistado. Aquí no hay grandes héroes, sino gente corriente que trabaja normalmente. La excepción es la doctora Patricia Medford que resulta ser un personaje extraño para la época. Es la hija del científico, pero a su vez es una reputada investigadora, y aunque existe un ingenuo romance con el agente del FBI, no es la chica al uso de la época que siempre era rescatada por el héroe. Esta se implica en la lucha, y baja con los agentes a un hormiguero, ya que según ella; mi padre no está en condiciones físicas de hacerlo y yo soy la única capacitada para comprobar la muerte de los insectos. Es decir se comporta como una persona consciente de sus derechos y conocimientos.

Los decorados de los túneles del hormiguero están perfectamente reflejados en forma de claustrofóbico laberinto. La escena final del ataque al hormiguero en las alcantarillas es exactamente igual a la final de ALIENS (si James Cameronno la ha visto es que los milagros existen)sala de huevos, lanzallamas, la reina, en fin que me temo que todo está inventado.

Y, como no podía ser menos en una película que se precie de los 50, tenemos un mensaje que como es lógico es fácilmente detectable. Miedo a las armas nucleares. El demonio atómico es el que, por causa de la primera prueba nuclear en Alamo Gordo, crea las mutaciones de las hormigas. La pregunta final del doctor Medfordsí esto lo produjo la primera explosión, ¿que habrá sucedido con las demás? Pregunta terrible que queda en el aire como colofón de un magnífico film.

Como anécdota contar que el reportaje sobre las hormigas, que proyecta el científico, está sacado del filme de Disney EL DESIERTO VIVIENTE. La copia que he visto tiene el título de la película en color rojo y azul, único color presente en todo el metraje. Frase que se oye cuando hace su aparición la Dra. por primera vez: Si su especialidad es cuidar enfermos yo tengo desde este momento fiebre de cuarenta.

Bibliografía:

RUMBO AL INFINITO. Pablo Herranz. Ed. Middons.
© Alfonso Merelo, Huelva,
(921 palabras) Créditos

El cine Americano de ciencia-ficción conoció su verdadera Edad de Oro durante los años 50 del siglo pasado. Los extraordinarios avances tecnológicos y científicos que se estaban produciendo en aquel momento, unidos a la mezcla de fascinación y horror que inspiraba a la gente la recién inaugurada Era Atómica, facilitaron la eclosión de un cine fantástico creado por unos grandes profesionales del séptimo arte que tuvieron la fortuna de ser, al mismo tiempo, realizadores plenamente integrados en el sistema de Estudios imperante en Hollywood, con las indudables ventajas que eso conllevaba, y creadores libres. Aquellos hombres fueron quienes dieron, con sus obras modestas pero a menudo geniales, auténtica carta de naturaleza al cine de ciencia-ficción. Con presupuestos modestos, a veces irrisorios, y con unos FX de baratillo, nos legaron unas fascinantes películas cuya magia no ha podido ser igualada por producciones posteriores, realizadas con muchísimos más medios técnicos y generosos presupuestos.

En los albores de la Guerra Fría, la amenaza de una conflagración nuclear era algo que se mascaba en el ambiente. Más que a la muerte instantánea e indolora producida por la explosión atómica, se temía al envenenamiento radiactivo y sus horrorosas e imprevisibles consecuencias. La industria cinematográfica aprovechó la coyuntura, produciendo una serie de filmes que abordaban el tema del peligro atómico, dedicando especial atención a las mutaciones que podrían sufrir los seres vivos al estar expuestos al veneno radiactivo, ya fuera por una guerra nuclear, ya fuera por peligrosos experimentos llevados a cabo por los científicos.

LA HUMANIDAD EN PELIGRO es una de las películas más representativas de esta tendencia. En el desierto de Nuevo Méjico se están produciendo una serie de muertes inexplicables, provocadas, al parecer, por alguna extraña criatura dotada de una fuerza física extraordinaria, capaz de cortar el costado de una caravana como si fuera una lata de sardinas y abrir un enorme boquete en una pared. Cada ataque de la criatura o criaturas está precedido de un extrañísimo silbido, que se confunde a veces con el ulular del viento del desierto. Al principio sospechamos que el ser causante de esas muertes es de origen extraterrestre. Pero no es así. Se trata de hormigas gigantescas, del tamaño de autobuses, que son el producto de una horrible mutación genética provocada por los experimentos atómicos que el ejército americano realizó en el desierto de Álamo Gordo.

Gordon Douglas, director de este film, era un artesano laborioso y consumado, con una gran experiencia profesional a sus espaldas, no en vano había dirigido varias películas para la RKO y la Columbia, y también para la propia Warner. Douglas no era amigo de encuadres raros ni de efectismos expresionistas. Prefería sugerir a mostrar, y ese es, quizás, uno de los grandes méritos de esta película: su capacidad para infundir pavor al espectador sin necesidad de recurrir a escenas truculentas o espectaculares.

Los FX son muy buenos para la época, a pesar de ser puramente artesanales. Las hormigas gigantes, aunque muy alejadas de los casi perfectos insectos de STARSHIP TROOPERS, cumplen su función a las mil maravillas y seguramente impresionaron muchísimo al público de la época.

LA HUMANIDAD EN PELIGRO está protagonizada por actores de segunda fila, pero que bordaron sus papeles. Hay que destacar la presencia de James Arness, que dio vida al monstruo alienígena de EL ENIGMA DE OTRO MUNDO, y que desarrollaría una notable carrera en televisión. James Whitmore, por su parte, fue un correctísimo actor secundario que también hizo carrera en la pequeña pantalla como director, productor y guionista, labor que continuaría su hijo, James Whitmore Jr.

LA HUMANIDAD EN PELIGRO, uno de los grandes clásicos de la ciencia-ficción americana de los años 50, una obra maestra de obligada visión para todo buen amante del género.

© Antonio Quintana Carrandi, (623 palabras) Créditos Créditos