Especial Worldcon 2009, 5
La ciencia-ficción en francés
por Miguel Esquirol Ríos
EL PLANETA DE LOS SIMIOS

Worldcon es uno de los encuentros de ciencia-ficción más importantes a nivel internacional. Como se sabe, la ciencia-ficción es un fenómeno principalmente de origen estadounidense y de la lengua inglesa, y aunque existen numerosos y fuertes ejemplos de literatura de otros orígenes y lenguas sin duda el número de lectores, escritores y editores de estos dos orígenes hacen que su presencia sea difícil de olvidar. Pero a pesar de que esto ocurra el festival Worldcon de este año tendrá lugar en Montreal, un reducto del idioma Francés en Norteamérica (toda la provincia de Quebec es especialmente francófona) por lo que resulta interesante abrir la puerta del género y ver qué hay más allá de la ciencia-ficción norteamericana y en inglés. Para esto intentaremos hacer una rápido repaso de tres literaturas que normalmente nos resultan desconocidas y que tendrán una presencia importante en este evento.

Presentado en tres partes hablaremos de: Ciencia-ficción en Francés, Ciencia-ficción Canadiense, Ciencia-ficción de Quebec.

Ciencia-ficción en Francés

No hay duda que uno de los padres de la ciencia-ficción empezó a escribir en francés. Hablo claro de Jules Verne y su positivismo soñador del siglo XIX donde el futuro sería una ciudad de luces. Siglos anteriores también habían sido visitados por proto-escritores de ciencia-ficción como Cyrano de Bergerac (el escritor no el personaje) con sus viajes a la luna y al sol, y el mismo Voltaire con sus historias breves MICROMEGAS y EL SUEÑO DE PLATÓN que fueron particularmente proféticas del futuro de los caminos que recorrería la ciencia. Pero fue Verne y un puñado de seguidores de sus obras con los que la ciencia-ficción en francés ingresaría con la frente en alto al siglo XX. Pero llegaron las dos guerras mundiales y la tecnología perderá toda su atracción y sólo recordará el horror de la muerte industrializada. La tecnología y el desarrollo tecnológico entonces estaría teñido de esos recuerdos. Poca ciencia-ficción se publicaría entonces y casi ninguna bajo el sello del género. Cabe destacar por ejemplo la distopía de LA PLANÈTE DES SINGES de Pierre Boulle que daría origen a las películas de EL PLANETA DE LOS SIMIOS y EL VIAJERO IMPRUDENTE de René Barjavel sobre viajes en el tiempo que fue el primero en pensar sobre la paradoja del abuelo.

Después de la Segunda Guerra Mundial se pueden encontrar tres concepciones del género según uno de sus teóricos. La ciencia-ficción como era vista hasta aquel momento y hasta 1950 simplemente como literatura o no marcada con un sello que la diferencie, la ciencia-ficción como infraliteratura hasta 1954 y finalmente hasta 1965 cuando se la acepta como paraliteratura.

Mientras eso ocurría la ciencia-ficción norteamericana y británica se seguía publicando traducida al francés, así como novelas de autores franceses con seudónimos ingleses. Pero en los setenta aparecería la revista Ailleurs & Demain (En otro lugar y Mañana) inspirados por los experimentos literarios de la Nouveau Roman cuya reacción sería Ici & Maintenant (Aquí y Ahora) de una generación joven heredera del Mayo del 68 con una literatura más social y política. Esta ciencia-ficción era en esencia diferente a la llegada del extranjero, pero fue considerada de baja calidad literaria por muchos de los críticos de la época. La película ALPHAVILLE de Jean Luc Godard es uno de los pocos ejemplos cinematográficos del género y se enmarca en esta época.

Los 80 sería una época de oro para esta ciencia-ficción con numerosas revistas, editoriales y nuevos autores remplazando a los viejos. Aparecían constantemente nuevos escritores y se podían encontrar a más de 40 escritores profesionales en aquel momento. La revista Fiction descubría cada año 8 o 10 autores, se publicaban multiples antologías francesas y la editorial Fleuve Noir publicaba cerca de 60 libros nuevos cada año.

Los 90 trajo una crisis editorial que acabó con la mayoría de estas publicaciones, salvo quizás Fleuve Noir que a pesar de sus bajos números reunió a todos los escritores de su generación. En esta época logran una mayor presencia escritores en rancés de otras nacionalidades como el belga Alain le Bussy, el suizo Wildy Petoud y el canadiense Jean-Louis Trudel. Pierre Bordage sería uno de los nombres que surgiendo de la prensa regional lograría gran fama por cuenta propia.

Hacia finales de los noventa tres revistas revitalizarían el género: CyberDreams, Bifrost y Galaxies más dos antologías, GENÈSES, en 1996 y ESCALES SUR L´HORIZON en 1998. Esta última revista publica una improtante antología de autores franceses y canadienes cuyo prólogo escrito por Serge Lehman, se lo considera como el Manifiesto de la Ciencia-ficción Francesa. El género fue pronto complementado pronto por novelas gráficas con artistas como Moebius, Caza, Bilal, Bourgeon y Mézières. Es en el comic o bande dessinée donde se puede encontrar la mayor parte de la producción actual, un cómic que no es dirigido para niños ni por su precio ni sus contenidos. En francés la ciencia-ficción nunca llegaría a la televisión o al cine como ocurre con la anglosajona.

En general se puede decir que la ciencia-ficción en Francia no estuvo teñida del infantilismo que durante muchos años marcó al género al otro lado del Atlántico. Estuvo inspirada por los movimientos culturales franceses como el surrealismo, el Nouveau Roman y otros experimentos literarios. Durante muchos años y hasta bastante reciente el espacio exterior no fue un tema que interesaría a los autores franceses y la space opera permanecieron como género meramente anglosajón. Por otro lado el tema del arte y su exploración en el futuro fue fundamental en muchas de las obras francesas.

Influencias extranjeras también llegaron como el ciberpunk y el steampunk, y en los últimos años se ha explorado la reconstrucción del propio cuerpo, quizás emparentado con el transhumanismo pero con un objetivo mucho más artístico que práctico, y sin la ayuda de elementos biotecnológicos. La ciencia-ficción en francés no ha estado nunca muy interesada en la ciencia como tal, o ciencia-ficción dura, y muy pocos de sus autores son científicos. La exploración del futuro es más conceptual y artística, que proyección tecnológica.

En los años recientes, el género ha ido pasando cada vez más al espacio de la literatura tradicional. Un ejemplo de esto es la polémica novela de Michel Houellebecq LES PARTICULES ELÉMENTAIRES que causó tanto escándalo por su fuerte contenido sexual, como su desconcertante filiación con el género de la ciencia-ficción.

La ciencia-ficción en francés es, como hemos visto aquí, principalmente francesa. La presencia de otros países de la misma lengua es mucho menor mientras que Canadá, salvo de la región de Quebec, publica principalmente en Inglés. En las siguientes columnas exploraremos la ciencia-ficción Canadiense, y la ciencia-ficción del Quebec.


Bibliografía para ampliar el tema
(1.131 palabras)
© Miguel Esquirol Ríos, (1.131 palabras) Créditos