PARA ENTENDER A LOS EXTRATERRESTRES
PARA ENTENDER A LOS EXTRATERRESTRES Wiktor Stoczkowski
Título original: Des hommes, des dieux et des extraterrestres
Año de publicación: 1999
Editorial: Acento Editorial
Colección: Colección Acento Agudo
Traducción: Francisco S. García-Quiñonero Fernández
Edición: 2001
Páginas: 383
ISBN:
Precio: 16 EUR
Comentarios de: Mario Moreno Cortina

Me he pasado años detrás de este libro. Por alguna razón absolutamente incomprensible, dado que está publicado en una editorial relativamente conocida, no di con él en librería alguna real o virtual. Y andaba detrás de él porque hace unos años, buscando bibliografía para un proyecto sobre la tradición esotérica de los Dioses Astronautas (también conocida como Paleoastronáutica) me tropecé con su título. En varias webs escépticas se hablaban maravillas sobre él y por las recensiones que tuve la oportunidad de leer deduje que no podía abordar el artículo sin leer el texto de Stoczkowski. Ahora que he leído el ensayo, sé que no me equivocaba.

Quizá alguno de los lectores esté familiarizado con la literatura escéptica; se trata de libros que tratan diversos aspectos de ese amplísimo campo que son las Paraciencias con la intención de dar a conocer al público su falta de base científica y metodológica. Hay algunos títulos muy interesantes, como FRAUDES PARANORMALES, de James Randi o CIENCIA VUDÚ, de Robert L. Park. Este tipo de literatura representa un punto de vista muy combativo respecto al Esoterismo que recurre frecuentemente al humor y la ridiculización como armas. Por lo tanto, el hecho de que el libro de Stoczkowski se recomiende profusamente en los medios escépticos puede llevar a más de uno a deducir que se trata de un título más de esta amplia literatura.

Sin embargo, el autor, lo declara ya desde el principio, no entra a valorar las pruebas o razonamientos aportados por los defensores del danikenismo (término empleado por Stoczkowski para referirse al fenómeno) Critica de forma muy contundente las posturas de quienes solucionan la cuestión con el comentario manido de que se trata de argumentaciones de mentes perturbadas y propone una aproximación más fría, desde su propia disciplina -Wiktor Stoczkowski es antropólogo-, para entender la creencia en los Dioses Astronautas. Cuál su origen y evolución y por qué tuvo un éxito tan abrumador durante la década de los 70.

Se trata, por tanto, de un libro científico y no de un texto de divulgación. Stoczkowski proporciona muchos datos, desgrana poco a poco sus argumentos y propone conclusiones muy audaces, aunque rigurosamente fundamentadas. Muchas cosas, lo confieso, me han pillado por sorpresa porque, aunque durante mi magufaadolescencia consumí todo tipo de lecturas sobre poderes extrasensoriales, el Triángulo de las Bermudas, OVNIS y demás, jamás llegué a leer a Danikën ni a ningún otro autor de la Paleoastronautica. Es decir, leí dos de sus libros, pero cuando ya comenzaba a tener grandes dudas respecto a todas estas cosas y la verdad, no recuerdo mucho de aquellas lecturas (por no decir nada) Por lo tanto, no estaba al tanto del contenido del danikenismo y lo conocía más bien por su vertiente literaria (Stargate, La saga de los Aznarů)

Stoczkowski sostiene que el danikenismo no es (o no sólo no es) un hobby de cuatro tipos que juegan a arqueólogos, ni un increíble negocio editorial que, aunque no vive ahora mismo sus mejores tiempos, jamás ha dejado de ser tremendamente rentable. El danikenismo tomó su estética y algunas de sus ideas de la literatura de ciencia-ficción, pero no nació en su seno, como se ha pretendido en alguna ocasión. Stoczkowski propone que la Paleoastronáutica es nieta de la Teosofía de Helena Petrovna Blavatsky, de la que toma el corpus principal de sus ideas, pasadas por la turmix de la Literatura Fantástica. Y a su vez, la Teosofía es una reelaboración de la mística gnóstica. Con datos y citas rigurosos, Stoczkowski demuestra que todos los autores del danikenismo sostienen unas ideas teológicas y cosmogónicas no sólo similares, sino intercambiables, que no son más que una derivación del gnosticismo, una sorprendente escuela de pensamiento que parece haber acompañado a la civilización Occidental desde su nacimiento y que resurge aquí y allí donde menos se espera. Para resumir de forma muy rápida y grosera una vastísima tradición de escuelas cristianas y precristianas con una gran tendencia al eclecticismo, podemos decir que el Gnosticismo niega a Yahvé-Jehová el papel de Dios Supremo. El Dios del Antiguo Testamento es, para los gnósticos, únicamente un demiurgo maligno que crea a la Humanidad por maldad o por error y la castiga de forma arbitraria y brutal siempre que le entra en gana. Pero la esencia divina presente en el Hombre tiende a volver a las alturas de las que pertenece; la labor de los iluminados, los iniciados en la Gnosis, es transmitir este conocimiento y proveerse de las herramientas místicas necesarias para que el alma pueda trascender los dominios del iracundo demiurgo que gobierna el mundo -ignorando que no es realmente el Creador, por cierto- y volver a reunirse con el auténtico Dios. Como digo, se trata de un resumen necesariamente esquemático que no da cuenta de las sustanciales diferencias entre escuelas y épocas, pero no necesitamos saber más por el momento.

Helena Blavatsky, más conocida en los círculos esotéricos como Madame Blavatsky, realizó una monumental y delirante amalgama de Gnosticismo, racismo rampante y distintas tradiciones orientales y occidentales para crear la Teosofía, cuyas obras claves son ISIS SIN VELO y LA DOCTRINA SECRETA. El éxito y la influencia de la Teosofía se extendió por Occidente como un virus. Personas tan dispares como Adolf Hitler, Krisnamurti y Gandhi recibieron una fuerte carga de Teosofismo.

Siguiendo métodos casi detectivescos, Stoczkowski traza la línea genealógica que va desde Blavatsky y los teósofos hasta la obra fundacional de la Paleoastronáutica, EL RETORNO DE LOS BRUJOS, de Pawles y Bergier, de donde Charroux y, sobre todo, el conocido autor suizo Erich von Däniken tomaron el grueso de sus argumentaciones y pruebas (el astronauta de Palenque, las líneas de Nazca, las estatuas de la Isla de Pascua, etc.) Los danikenianos sólo sustituyeron las potencias místicas de la Teosofía, herederas del Demiurgo maligno de los gnósticos, por los extraterrestres. Unos extraterrestres que insuflaron inteligencia en los primeros homínidos por motivos muy diferentes a la bondad, como suele recoger la literatura de Ciencia-ficción influenciada por el Danikenismo. Los Dioses Astronautas de los danikenianos son seres sombríos que arrasaron Sodoma y Gomorra con armas nucleares; tienen poco que ver con los Antiguos de Stargate.

Pero el análisis de Stoczkowski va más allá. Una vez ha trazado con precisión el linaje de la Paleoastronáutica intenta explicar qué llevó a gentes como Charroux y Däniken a depositar su fe en la Paleoastronáutica.

Para Stoczkowski, la historia de las ideas en el mundo occidental se puede resumir en tres grandes corrientes:

  • 1. - La judeocristiana (esto es obvio)
  • 2. - La empirista-cientifista-racionalista-positivista y
  • 3. - La ocultista, dominada por las diferentes escuelas gnósticas.

Según el etnólogo francés (por el apellido cualquiera lo diría) los danikenianos, como los teósofos, espiritistas, gnósticos, etc. escogen una tercera vía de interpretación del mundo porque la Ciencia les asusta, consideran repugnantes (por ateas y materialistas) las teorías científicas que reducen al hombre a la condición de animalidad, pero al mismo tiempo, sienten que las respuestas del Cristianismo son insuficientes, ahora que las comunicaciones de la aldea global permiten comparar los dogmas cristianos con otros como el budista, el islámico, el hinduista... para estas personas, el Yahvé bíblico es demasiado antropomorfo y demasiado real para ser el Dios omnipresente y omniscente en el que creen. Por lo tanto, los danikenistas no dudan en creer que ese Yahvé-Elohim que creó a la Humanidad no es otra cosa que un Antiguo Astronauta (o la tripulación de una nave, o...) que alentó la vida inteligente en la Tierra inseminando las hembras primate y ni siquiera lo hizo por bondad.

Estas escuelas gnósticas son también refugio perfecto para aquellos defensores del viejo paradigma del Creacionismo para los que resulta demasiado duro seguir creyendo que Dios creó el mundo un día de octubre del 4004 a. C. Para estas personas, no pudiendo discutir las evidencias de la Teoría de la Evolución y la Ciencia, escogen creer que, al fin y al cabo, la inteligencia y el alma del Hombre tienen un origen más alto que la contingencia del mundo material.

El negocio editorial, siempre a la espera de nuevas oportunidades de explotar nichos de mercado vírgenes, no desaprovechó la oportunidad de vender millones de libros -las cifras de ventas del danikenismo causan pasmo-. La Literatura Fantástica, la expansión del esoterismo en la cultura popular y también ese nebuloso fenómeno llamado Contracultura habían creado el caldo de cultivo necesario para que el danikenismo fuera un fenómeno de masas.

El libro de Stoczkowski es difícil de leer por académico, pero es revelador. Creo que deberían leerlo, aunque no sea fácil de encontrar. Es especialmente interesante para los lectores de Ciencia-ficción, porque encontrarán en él algunos elementos interesantes sobre el nacimiento del género y su relación (no siempre confesada) con las ciencias ocultas y lo paranormal.

© Mario Moreno Cortina (1.462 palabras) Créditos

Notas

Se trataba de un nuevo capítulo de la serie de artículos titulada La herencia de Eleusis que escribía para la desaparecida PulpMagazine, esta vez dedicado a los Dioses Astronautas, claro. Llegué a recopilar gran cantidad de información y bibliografía interesante al respecto.

James Randi. FRAUDES PARANORMALES. Tikal Ediciones (Col. Eleusis). Gerona 1994.

Robert L. Park. CIENCIA VUDÚ. Colección Arena Abierta. Editorial Grijalbo Mondadori, 2001.

No tengo intención de entrar en polémicas, pero desde hace ya bastante tiempo me siento poco cómodo con esa postura del argumento ad hominem. No sólo porque la mala educación será siempre mala educación, sino porque creo que —además— es una estrategia que no da resultados.

Magufo es un término despectivo inventado en el entorno de los escépticos, resultado de mezclar mago y UFO.

Estas son solo algunas referencias tomadas rápidamente, pero el éxito del danikenismo como fuente de inspiración para la literatura de ciencia-ficción es increíble y proporcionar un listado de obras influidas por él, no sólo sería imposible, sino que excedería el propósito de este artículo. No es de extrañar, puesto que se trata, independientemente de su veracidad, de una teoría estéticamente muy atractiva.

Al igual que el danikenismo, el Gnosticismo ha tenido un gran éxito como inspiración de los escritores fantásticos. Son novelas claramente gnósticas: LA REBELIÓN DE LOS ÁNGELES, de Anatole France, SIVAINVI, de Philip K. Dick y La trilogía de Ramsom, de C. S. Lewis.