LOS AMOS DEL TIEMPO
LOS AMOS DEL TIEMPO Francia-RFA-Hungría-Suiza, 1982
Título original: Les maîtres du temps
Dirección: René Laloux
Guión: René Laloux y Jean Giraud (Moëbius)
Producción: Michel Gillet, Roland Gritti
Música: Jean-Pierre Bourtayre, Pierre Tardy
Edición: Dominique Boischot
Duración: 79 min.
IMDb:
Reparto: (voces) Jean Valmont (Jaffar); Michel Elias (Silbad); Frédéric Legros (Piel); Yves-Marie Maurin (Matton); Monique Thierry (Belle); Sady Rebbot (Claude); Patrick Baujin (Jad); Pierre Tourneur (Yula); Alain Cuny (Xul); Yves Brainville (Général); Michel Barbey (Igor); Jim Bauman (Lowry); Michel Paulin (Pixa)
Comentarios de: Jorge Armando Romo

Entre los años de 1956 y 1959, Stefan Wul, el gran maestro de la ciencia-ficción francesa, consiguió publicar once novelas que lo consolidaron dentro del género; cada una de éstas es considerada como una obra de culto. Wul tenía algo muy particular: era uno de los pocos escritores originales de su país. Su interés por alejarse de los estándares novelísticos establecidos por su escasos contemporáneos, lo llevó a desarrollar obras que son comparables a la ficción científica norteamericana y anglosajona.

Dentro de las once novelas publicadas por aquellos años, L´ORPHELIN DE PERDIDE es posiblemente una de las mejores de su pequeña producción y no solo eso, sino que inspiró a un gran director y a un gran dibujante a realizar una gran obra maestra.

LOS AMOS DEL TIEMPO

Algunos habrán escuchado acerca de René Laloux: director, pintor, guionista y amante del surrealismo y los ambientes oníricos. También habrán escuchado hablar del gran Moëbius (seudónimo de Jean Giraud), artista que plasmó en sus álbumes la más interesante descripción del ambiente fantástico y cienciaficciónero. Imaginen cuál sería el producto creativo si estas dos luminarias unieran talento y astucia para fascinarnos con algo. Pues bien, sendos artistas llevaron a la pantalla grande la versión cinematográfica de la novela mencionada de Wul en una adaptación por demás portentosa.

LOS AMOS DEL TIEMPO es una obra admirable, apantallante, surrealista y de una belleza incalculable. El estilo único de los dibujos, hechos completamente a mano, nos sugieren algo poco conocido, pero de gran interés. Es una de las escasas space opera que se han hecho únicamente con dibujos animados, mas las pequeñas subtramas han sido manejadas con profundidad, calidad, coherencia y nada de paroxismo al estilo hollywoodense.

La historia comienza cuando una nave cae en el extraño e inhóspito planeta Perdide. Tal impacto ha eliminado a casi toda la tripulación menos al hijo de una pareja: Piel. Este chico y su única esperanza representada por un micrófono que apoda Mike, serán uno de los varios protagonistas. Este pequeño artefacto, al que el niño atribuye vida propia, es un mecanismo de comunicación que puede soslayar las distancias estelares y encontrar algún receptor. Un grupo de colonos recibe la señal de auxilio y se embarca en el rescate del huérfano. Además, los peligros aumentan, ya que ese planeta ha sido seleccionado para su colonización por una avanzadísima raza de seres. Cada historia, cada pequeño relato, se maneja con credibilidad, combinando con gran maestría muchas vertientes del género.

LOS AMOS DEL TIEMPO

El ambiente extraterrestre es representado con un estilo inigualable. Piel tiene que enfrentarse con una flora y una fauna poco comunes. Esa gran inmensidad de cosas desconocidas asombran y a la vez envuelven en un terror surrealista al pequeño protagonista (Me pregunto si la mejor manera de representar un ambiente de otro planeta con vida sea justamente con el surrealismo) El viaje de los colonos que van en rescate del chico puede ser lo más representativo en esta película. Su viaje por el espacio los lleva a conocer un planeta habitado por seres que viven en unidad psico-simbiótica que casi obstruyen el camino a uno de los héroes. Esto me hace pensar en que toda la trama ocurre en un futuro tremendamente distante, donde los viajes espaciales e interplanetarios son algo muy común.

Un viejecito representa el conflicto mental ante el tiempo: este tejido que acarrea irremisiblemente a la paradoja y al encuentro consigo mismo en el pasado. Los diminutos seres voladores pueden leer los pensamientos, pueden conocer los más conflictos internos más alucinantes. El pequeño ser que tiene una composición molecular tan compleja que puede tomar la forma de cualquier otro ser o cosa, hace pensar en una biología completamente distinta.

LOS AMOS DEL TIEMPO

Éstos son solamente algunos de los elementos más interesantes que se pueden encontrar, mas considero que los personajes menos evidentes pero que más peso tienen, son los mismos amos del tiempo: seres cuya tecnología ha llegado al grado de manipular el espacio y el tiempo, con gran maestría, aunque a la vez con autoproclamado título de propiedad.

Finalmente, aunque por momentos cada historia, cada sencilla trama no parezca encajar, en verdad forma parte de un todo. Tal vez la ropa que usan los humanos es más propia del siglo XX. Pese a algunos pequeñísimos detalles, al final lo que se lleva el elogio del espectador son los dibujos de Moëbius y por supuesto, el final que puede ser considerado como uno de los más bellos y alucinantes de toda la historia no solo de la ciencia-ficción, sino también del cine mismo.

© Jorge Armando Romo, (752 palabras) Créditos