BOLA DE FUEGO
BOLA DE FUEGO Paul Davies
Título original: FireBall
Año de publicación: 1987
Editorial: Ediciones Destino
Colección: Cronos nº 8
Traducción: Domingo Santos
Edición: 1989
ISBN:
Precio: Descatalogado

Paul Davies es un conocido científico; nacido en Londres es físico y uno de los más activos divulgadores de lo que esta ciencia da de si. Aunque sus libros más conocidos son EL UNIVERSO DESBOCACO, SUPERFUERZA o DIOS Y LA NUEVA FÍSICA, el mismo reconoce que ya están muy desfasados; nuestra comprensión de la cosmología ha avanzado enormemente desde la década de los 70. El telescopio espacial Hubble, las mejoras en el proceso de imágenes en los telescopios basados en tierra, la plétora de satélites sondeando el universo en las diversas longitudes de onda y sobre todo los sensacionales resultados obtenidos el año pasado por el WMAP, todo esto ha transformado la cosmología, de algo estancado, a una de las corrientes principales de la ciencia.

Esto pudiera hacer pensar que las premisas en las que se basa BOLA DE FUEGO también están desfasadas a estas alturas, y el libro no vale mucho como ciencia-ficción hard (que lo es en grado sumo). Mis conocimientos sobre física son escasos, y siempre que me enfrento a un texto que habla no ya de la amigable física newtoniana (donde todo ocurre de forma relajadamente previsible) sino de estas físicas modernas donde lo que es sólo es porque estadísticamente suele ser así, pero donde bien pudiera ser de otra manera, y donde el tiempo, el espacio y la materia llegan a un punto en el que dejan de serlo, acabo bastante agotado y sintiéndome un miserable por no haber entendido nada, o menos aún.

Lo mío es la técnica (ciencia aplicada y reducida a algo manejable mediante destornilladores, alicates y llaves hexagonales) y ciertos conceptos se me escapan quiera o no. Por fortuna, en BOLA DE FUEGO Davies no cae en la trampa de desarrollar la física necesaria para entender los fenómenos que se producen, simplemente expone la hipótesis sin más profundidades, lo que hace que la novela en si no envejezca en ese sentido; la deducción final se reduce en boca del protagonista a algo parecido a he hecho un montón de cálculos muy complicados (para vuestras mentes sencillas, claro está) que me han descubierto la causa de nuestros males estas causas son plausibles, y aunque realmente no se si la terrible amenaza que se cierne sobre la humanidad (un montón de bolas de fuego que aparecen aquí y allá por arte de birlibirloque) se produciría tal y como la describe Paul Davies, el resultado final es bastante plausible.

La novela trata de la aparición repentina de esas bolas de fuego. Causan destrozos, muertes y pánico en general. Como es natural las autoridades minimizan los destrozos y los militares (estamos en las postrimerías de la Guerra Fría) echan la culpa a los rusos. En esto, Andrew Benson, un físico condenado al ostracismo en Estados Unidos por toda una serie de desafortunados incidentes con colegas bastante más influyentes que él, se autoexilia a Inglaterra para impartir clases en una oscura universidad rural. Naturalmente, siendo como es un experto en rayos de bola, es requerido por militares y servicios secretos para que resuelva el misterio, pero como también es, un tipo huraño y más bien desagradable (y también un sorprendentemente casanova) les manda al carajo y sólo tras mucho insistir, presionar y amenazar, consiguen que se ponga a trabajar para encontrar el origen de las bolas de fuego y proponer una solución para evitar que la Tierra sea arrasada.

Aunque la novela se deja leer tiene un problema muy serio; Paul Davies construyó los personajes, les dio personalidad y voz propia. Luego (aunque no necesariamente por éste orden) construyó el argumento y lo estructuró milimétricamente, y por fin encajó personajes y argumento. Y lógicamente la novela no termina de funcionar, los personajes tiran hacia un lado y la novela se empeña en llevarlos hacia otro, lo que conlleva toda una serie de situaciones ilógicas y estúpidas, empezando por la irreal vida sexual de Benson y terminando por el no menos ilógico comportamiento de espías y militares con respecto al físico una vez que éste ha cumplido con su papel.

Estos problemas estructurales hacen que BOLA DE FUEGO sólo funcione como entretenimiento ligero, es más una novela de a duro con ínfulas que una obra de gran calado.

© Francisco José Súñer Iglesias, (702 palabras) Créditos