EL CORAZÓN DE ATENEA
EL CORAZÓN DE ATENEA Juan Carlos Planells
Título original: ---
Año de publicación: 2006
Editorial: Juan José Aroz, editor.
Colección: Espiral, ciencia-ficción nº 36
Traducción: ---
Edición: 2006
Páginas: 267
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Francisco José Súñer Iglesias

Es una lástima que una novela tan bien planificada y relatada como ésta no haya merecido por parte de autor y editor una mayor atención antes de hacerla ver la luz. El hecho de que se trate de una obra primeriza de Juan Carlos Planells no debería haber impedido una revisión profunda y la corrección sistemática de la misma. La tosquedad del estilo es más que evidente, y la resolución apresurada y poco cuidadosa de decenas de frases le hacen un flaco favor. Ni siquiera el hecho de que la mayor parte sea el relato en primera persona de uno de los personajes sirve de excusa, eso sólo da pie a simplificar el estilo, pero en modo alguno a descuidarlo, a no ser que eso sea una constante deliberada, no como es el caso sólo en momentos puntuales y sin que eso haga suponer el modo de expresarse del personaje.

La novela, como digo, se merecía bastantes más mimos, porque está realmente bien estructurada y el argumento, si bien descansa sobre una premisa más que endeble, resulta interesante, Juan Carlos Planells acierta con el tratamiento, ritmo y construcción de personajes y la lectura se hace amena una vez que se asume la brusquedad con la que está redactada.

Tras descubrir el planeta Atenea y decidir que los bullos, sus habitantes, pese a ser antropomorfos, no son una raza inteligente, se instala en él una explotación minera bajo la dirección de un muy caprichoso Bill Murray. Todo parece ir bien, dejando aparte los inevitables conflictos que surgen en todo grupo humano, cuando empieza a ser evidente un repentino empobrecimiento de los yacimientos y un más evidente aún decaimiento de los bullos, que apáticos y enfermizos, deambulan agonizantes.

Inesperadamente aparece una nave alienígena. Son los kittjitti, una raza misteriosa que sólo se ha dejado ver contadas veces en los puestos de avanzada y de la que apenas se tienen noticias. Han llegado con una única petición, que se cierren las minas, que se paralice la extracción de mineral y que los humanos abandonen Atenea. Murray parece enloquecer. Sus decisiones, empezando por refugiarse en su despacho en un a modo de rechazo de la realidad, y terminando por negarse a establecer contacto con la Tierra no ya para pedir instrucciones, sino simplemente para notificar la extraordinaria visita, provocan múltiples conflictos entre los humanos y los humanos y los kittjitti.

Las situaciones están bien planteadas y mejor resueltas, los alienígenas quizá son poco alienígenas, su comportamiento y motivaciones podrían haber sido algo más inescrutables, pero con todo cumplen a la perfección con su papel, y la galería de tipos humanos que conforman mineros y personal auxiliar, pese a su amplitud conservan su individualidad y personalidad propias.

Aciertos que no consiguen pese a todo hacer de EL CORAZÓN DE ATENEA una gran novela, entretenida sin duda, pero necesitada de una profunda corrección de estilo.

© Francisco José Súñer Iglesias, (479 palabras) Créditos


Locución de Francisco José Súñer Iglesias
Producido por Francisco José Súñer Iglesias para el Sitio de Ciencia-Ficción
Fondo musical: The Chase de Green
bajo licencia Creative Commons 2.0 (by-nc-sa)