Ciencia-ficción: principales sub-géneros, 3
Exploración espacial
por Iván Fernández Balbuena

Semana tras semana, como un tranvía a lo largo del carril de su órbita, exactamente predeterminada, la Discovery pasó por la de Marte, siguiendo hacia Júpiter. A diferencia de todas las naves que atravesaban los firmamentos o los mares de la Tierra, ella no requería ni siquiera el mas mínimo toque de los controles. Su derrotero estaba fijado por las leyes de la gravitación; no había aquí ni bajos ni arrecifes no señalados en la carta, en los cuales pudiese encallar. Ni había el más ligero peligro de colisión con otra nave pues no existía ninguna en donde fuera —cuando menos de construcción humana— entre ella y las infinitamente lejanas estrellas. (...)

El día 86 debían de afrontar su mayor aproximación a un asteroide conocido. No llevaba nombre —siendo designado simplemente con el numero 1.794— y era una roca de 50 metros de diámetro que había sido detectada por el Observatorio Lunar en 1997, e inmediatamente olvidada, excepto por los pacientes ordenadores del Centro de los Planetas Menores. (...)

Clavaron la mirada en aquel guijarro que pasaba el firmamento, con las emociones de marineros en un largo viaje, bordeando una costa que no podían abordar. Aunque se daban cabal cuenta de que 1.794 era solo un trozo de roca sin vida ni aire, ese conocimiento no afectaba apenas a sus sentimientos. Era la única materia sólida que encontrarían a este lado de Júpiter...

Arthur C. Clarke, 2001. UNA ODISEA DEL ESPACIO (1968).
DE LA TIERRA A LA LUNA

El espacio, la ultima frontera, como se decía en Star Trek. Una vez explorada toda la Tierra quedaba claro que el siguiente paso seria la exploración del espacio. Y, de hecho, a trancas y barrancas, estamos viviendo los primeros pasos de dicha aventura. Y, obviamente, la ciencia-ficción no podía menos que acompañarnos mediante la imaginación en este fantástico viaje.

Nos encontramos aquí dentro de los terrenos de la ciencia-ficción hard, la mas científica, la que acompaña sus narraciones con descripciones plausibles y complejas de las maravillas del espacio conocido y por conocer. Y Julio Verne en sus dos célebres novelas DE LA TIERRA A LA LUNA y ALREDEDOR DE LA LUNA marcó las pautas que luego han sido imitadas por múltiples exploradores. A veces dentro del marco de nuestro Sistema Solar (2001, UNA ODISEA ESPACIAL de Clarke), otras en un planeta desconocido y de peculiar composición (MISIÓN DE GRAVEDAD de Hal Clement) y, en otras ocasiones, hasta las mismas fronteras del universo conocido (TAU CERO de Poul Anderson).

Sin embargo, existen otras posibilidades dentro de este campo. Un camino interesante fue el marcado por H. G. Wells con su LOS PRIMEROS HOMBRES EN LA LUNA donde importa menos la parafernalia científica y la exploración en si es un medio para llevarnos a un Primer Contacto y de ahí a donde el autor quiera (reflexión sociológica en el caso de Wells, metafísica en el de Clarke).

Por último, no podemos olvidar el caso de la exploración como aventura, como excusa para montar una abigarrada historia muy similar a las narraciones de viajes del XIX, exótica y desenfrenada. A veces puede ser en un planeta de grandes dimensiones (una especialidad de Vance iniciada en su PLANETA GIGANTE) y otras dentro de una nave generacional que, como es habitual, ha perdido la memoria del por que de su viaje (HUÉRFANOS DEL ESPACIO de Robert A. Heinlein o LA NAVE ESTELAR de Brian Aldiss).

© Iván Fernández Balbuena, (555 palabras) Créditos
Publicado originalmente el 30 de agosto de 2005 en Memorias de un friki