Borges fantástico, 8
Obras. EL ALEPH
por Raúl Alejandro López Nevado
EL ALEPH

Este libro es el que hizo de Borges un autor mundialmente conocido, y sigue siendo, probablemente, su obra más leída. Es comprensible, sólo se lo puede calificar de genial.

EL INMORTAL

Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal.

¿Quién no ha soñado con ser inmortal? ¿Quién no, con conocer a los grandes hombres y mujeres del pasado que admiramos? ¿Quién no ha despertado alguna vez, con la sensación de que todo puede ser otra persona?

EL MUERTO

La mujer, el apero y el colorado son atributos o adjetivos de un hombre que él aspira a destruir. Aquí la historia se complica y se ahonda.

Volvemos a los cuchillos, pero en esta ocasión en un nuevo territorio en la salvaje frontera de Argentina con Brasil.

LOS TEÓLOGOS

Quizá contaminados por los monótonos imaginaron que todo hombre es dos hombres y que el verdadero es el otro, el que está en el cielo. También imaginaron que nuestros actos proyectan un reflejo invertido, de suerte que si velamos, el otro duerme, si fornicamos, el otro es casto, si robamos, el otro es generoso. Muertos, nos uniremos a él y seremos él

Utiliza la excusa de la exposición de esta doctrina inverosímil, para hacernos soñar con esa posibilidad extraña, inquietante y hermosa, de la dualidad.

HISTORIA DEL GUERRERO Y LA CAUTIVA

La figura del bárbaro que abraza la causa de Ravena, la figura de la mujer europea que opta por el desierto, pueden parecer antagónicos. Sin embargo, a los dos los arrebató un ímpetu secreto, un ímpetu más hondo que la razón, y los dos acataron ese ímpetu que no hubieran sabido justificar

Hay una cuestión que no ha sido bien entendida, si se quiere hacer el bien no podemos ayudar a los nuestros simplemente por ser los nuestros; sino que hemos de buscar la causa en la que la justicia esté más presente, aunque ello implique enfrentarnos y abandonar no sólo a los nuestros, sino a nosotros mismos.

BIOGRAFÍA DE TADEO ISIDORO CRUZ (1829-1874)

Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es

El momento que se repite, eterno, inmóvil e idéntico años después en la vida de un hombre. Que sólo entonces comprende cuál es su destino.

EMMA ZUNZ

Los hechos graves están fuera del tiempo, ya porque en ellos el pasado inmediato queda como tronchado del porvenir, ya porque no parecen consecutivas las partes que los forman

Aquí se encuentra el relato policiaco-criminal y el gusto por el cuento cruel. Es una de sus narraciones más terribles.

LA CASA DE ASTERIÓN

Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales

La vida del hombre más desdichado del mundo, que ni siquiera es un hombre.

LA OTRA MUERTE

En 1951 creeré haber fabricado un cuento fantástico y habré historiado un hecho real; también el inocente Virgilio, hará dos mil años, creyó anunciar el nacimiento de un hombre y vaticinaba el de Dios

Muchos hombres luchan por un futuro mejor; pero ¿se puede luchar por un pasado mejor?

DEUTSCHES REQUIEM

Ignoro si Jerusalem comprendió que si yo lo destruí, fue para destruir mi piedad. Ante mis ojos, no era un hombre, ni siquiera un judío; se había transformado en el símbolo de una detestada zona de mi alma. Yo agonicé con él, yo morí con él, yo de algún modo me he perdido con él; por eso, fui implacable

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, nadie comprendió verdaderamente los motivos. Postular una inagotable ansia de conquista de los alemanes no nos lleva demasiado lejos. Pueblos conquistadores ha habido muchos a lo largo de la historia, y en épocas remotas; pero ninguno se ha rendido a la barbarie organizada y racionalizada de los alemanes. Borges, admirador de la cábala y de las estancias secretas de la sinagoga de Praga, no se puede acusar de antisemita; antes bien al contrario, sin embargo, amante de Alemania, también intenta una comprensión profunda de lo que le ocurrió a esa nación.

LA BUSCA DE AVERROES

Reflexioné, después, que más poético es el caso de un hombre que se propone un fin que no está vedado a los otros, pero sí a él. Recordé a Averroes, que encerrado en el ámbito del Islam, nunca pudo saber el significado de las voces tragedia y comedia

Maimónides y Averroes son dos de los grandes pensadores de la Edad Media, su condición de infieles, judío el uno, musulmán el otro, parece haberlos degradado de cara a la historia del pensamiento; pero no cabe olvidar que fueron ellos los encargados de recuperar para Europa la filosofía clásica, ni que esa filosofía pasó a través de España hacia el resto del mundo cristiano, ni que ambos eran españoles, cordobeses más concretamente. Borges, en su visión onírica, nos recuerda al buen Averroes, y nos refleja su lucha infinita, no se debe perder lo que un hombre ha logrado con tanto esfuerzo por el bien del resto.

EL ZAHIR

Zahir, en árabe, quiere decir notorio, visible; en tal sentido, es uno de los noventa y nueve nombres de Dios; la plebe, en tierras musulmanas, lo dice de «los seres o cosas que tienen la terrible virtud de ser inolvidables y cuya imagen acaba por enloquecer a la gente»

Yo creo que la propia literatura de Borges tiene esta virtud, o este peligro; ¿cómo será leer a Borges siendo Borges?

LA ESCRITURA DE DIOS

Que muera conmigo el misterio que está escrito en los tigres. Quien ha entrevisto el universo, quien ha entrevisto los ardientes designios del universo, no puede pensar en un hombre, en sus triviales dichas o desventuras, aunque ese hombre sea él

Ya de pequeño, Borges sintió la fascinación de los tigres. El jardín zoológico no quedaba demasiado lejos de su casa, y solía pasarse largas horas contemplando la sombra y oro de estos felinos. Este relato imagina las manchas de estos animales como una suerte de escritura secreta de oro.

ABENJACÁN EL BOJARÍ, MUERTO EN SU LABERINTO

Robó el tesoro y luego comprendió que el tesoro no era lo esencial para él. Lo esencial era que Abenjacán pereciera

A la manera en que el padre de Edipo es incapaz de escapar a la fatalidad de su hijo.

LOS DOS REYES Y LOS DOS LABERINTOS

«¡Oh, rey del tiempo y sustancia y cifra del siglo! en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso»

Este relato podría entrar en el censo de los cuentos crueles; pero la grandeza de los dos reyes y del desierto lo convierte en otra cosa por completo distinta.

LA ESPERA

A diferencia de quienes han leído novelas, no se veía nunca a sí mismo como un personaje del arte

Y sin embargo, se acaba convirtiendo en un personaje mucho más dócil, ya que no se vigila a sí mismo como harían aquéllos que han leído mucho.

EL HOMBRE EN EL UMBRAL

Bioy Casares trajo de Londres un curioso puñal de hoja triangular y empuñadura en forma de H; nuestro amigo Christopher Dewey, del Consejo Británico, dijo que tales armas eran de uso común en el Indostaní

Mezcla realidad y ficción, estos personajes de los que habla en el principio son, claro, reales, para ir introduciéndonos lentamente en un mundo oriental y fantástico, lo cual, en lenguaje borgesiano, quiere decir en muchas ocasiones lo mismo.

EL ALEPH

Arribo, ahora, al inefable centro de mi relato, empieza aquí, mi desesperación de escritor. Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca?

El aleph es la primera letra del alfabeto judío, el sistema de coordenadas de los cabalistas para asemejarse a Dios, en la obra de Borges es un punto, un lugar, en el que están todos los lugares, un momento en el que están todos los momentos, pasados, presentes y futuros.

© Raúl Alejandro López Nevado,
(1.339 palabras) Créditos