SI SABINO VIVIRÍA
SI SABINO VIVIRÍA Iban Zaldua
Título original: ---
Año de publicación: 2005
Editorial: Lengua de Trapo
Colección: Nueva Biblioteca nº 106
Traducción: ---
Edición: 2005
ISBN:
Precio: 15,20 EUR
Comentarios de: Francisco José Súñer Iglesias

La parodia de la serie negra es un vehículo de lo más socorrido para meter el dedo en llagas que nada tienen que ver con la normal actividad de detectives privados (mayormente asuntos de cuernos y espionaje industrial) y de delincuentes comunes (robo con escalo, sin escalo, secuestro, y trapicheo con mercancía varia) En este caso Iban Zaldua se aprovecha de las torpezas de un detective ciertamente peculiar para cachondearse del Gobierno Vasco, del bucolismo trasnochado con el que incongruentemente se pretende dar marca de fabrica a un muy industrializado Euskadi, de lo que parece una búsqueda desesperada (habida cuenta de la cantidad de antropólogos y lingüistas que cita) de la singularidad de lo vasco, de la Universidad, de la indefinición de la búsqueda de la Epoca Gloriosa de España, de la Movida Madrileña (que algún día habría que rebautizar como la movida de cuatro pijos madrileños, que también fue la época de Leño, Obús, Barón Rojo, etc., etc.) en fin, que se ríe de todo y de todos, sin olvidarse de nada.

El único pero que se le puede poner es que no hurga demasiado en esas llagas, SI SABINO VIVIRÍA no deja de ser sátira amable, divertida y que simplemente se limita a señalar contradicciones y ambigüedades, sin profundizar en causas y efectos. Quizá aquí ya me estoy pasando de exigente, la novela es una pequeña pieza de humor ligero sin más complicaciones, y ya hay obras más sesudas y señores más serios que analizan minuciosamente todas las problemáticas expuestas.

En resumen, la cosa va de que el Tecno Buru Batzar requiere los servicios de un tal José Miguel López Belausteguieta, el detective privado de turno, para que recupere los restos mortales de Sabino Arana y los lleve al planeta Nueva Euzkadi (ojo con la z) para su reverente veneración, y ya de paso, conservar a buen recaudo el ADN del prócer sin el cual toda una serie de complejos procesos no pueden ser llevados a cabo. Cosmic Josemi, que así se hace llamar el pajarito, debe ir por tanto a la Tierra, contaminado basurero, (Cibercelia dixit), a inhumar el cadáver. Por supuesto, las aventuras de Josemi no tienen fin, los taurinos también quieren el cadáver de Arana (para nada en concreto, sólo por joder) y harán todo lo posible por dinamitar una y otra vez los esfuerzos de Josemi.

Acompañado por el robot multiforme Humboldt, desesperado por aliviar su desconcertante líbido (Josemi es un mutante trino con tal cantidad de organos sexuales distintos que su vida es una continua desesperación, un Anarcoma a lo bestia, vamos) recuperarse de las resacas y mantenerse alejado de barajas y amarracos, va dando saltos de planeta en planeta hasta que cuando cree conseguido su objetivo resulta que le matan, o algo así. Y no estoy reventando la novela, ya se encarga el mismo de soltarlo en el primer párrafo.

Quizá debido a la velocidad con la se que suceden los episodios, los escenarios de la novela quizá resulten poco trabajados, Cosmic Josemi es un tanto estereotipado (parodia obliga), a Humboldt le falta un punto de cinismo y pueden llegar a echarse en falta episodios más gamberros, pero como decía, SI SABINO VIVIRÍA, no deja de ser un divertimento ligero, simpática y agradable de leer. Tampoco hay que pedirle más.

© Francisco José Súñer Iglesias, (548 palabras) Créditos

Locución de Francisco José Súñer Iglesias
Producido por Francisco José Súñer Iglesias para el Sitio de Ciencia-Ficción
Fondo musical: Soon Enough de John Williams
bajo licencia Magnature (Podcast)