Borges fantástico, 7
Obras. ARTIFICIOS
por Raúl Alejandro López Nevado

Aunque de ejecución menos torpe, las piezas de este libro no difieren de las que forman el anterior. Dos, acaso, permiten una mención detenida: LA MUERTE Y LA BRÚJULA, FUNES EL MEMORIOSO».

Seguimos, pues, profundizando en los mismos temas, pero con el aplomo que da el saberse capaz de abordar el género con maestría.

FUNES EL MEMORIOSO

Lo recuerdo (yo no tengo derecho a pronunciar ese verbo sagrado, sólo un hombre en la tierra tuvo derecho y ese hombre ha muerto) con una oscura pasionaria en la mano, viéndola como nadie la ha visto, aunque la mirara desde el crepúsculo del día hasta el de la noche, toda una vida entera.

Las obras de Borges, como toda buena literatura, permiten lecturas innumerables. En este caso, Funes puede ser una metáfora del sabio sin alma; pero también del ordenador, que Borges apenas conoció.

LA FORMA DE LA ESPADA

Lo que hace un hombre es como si lo hicieran todos los hombres. Por eso no es injusto que una desobediencia en un jardín contamine al género humano; por eso río es injusto que la crucifixión de un solo judío baste para salvarlo

La identidad de todo el género humano hace que nos confundamos con los héroes de la historia; pero también con los malvados. Esa confusión no es meramente alegórica.

TEMA DEL TRAIDOR Y DEL HÉROE

Que la historia hubiera copiado a la historia ya era suficientemente pasmoso; que la historia copie a la literatura es inconcebible... Ryan indaga que en 1814, James Alexander Nolan, el más antiguo de los compañeros del héroe, había traducido al gaélico los principales dramas de Shakespeare; entre ellos, Julio César

Los extremos, como siempre se tocan. A veces, la única manera de salvar todo el centro es identificarlos plenamente.

LA MUERTE Y LA BRÚJULA

Al sur de la ciudad de mi cuento fluye un ciego riachuelo de aguas barrosas, infamado de curtiembres y de basuras. Del otro lado hay un suburbio fabril donde, al amparo de un caudillo barcelonés, medran los pistoleros

Un cuento policial, en una Argentina de cuchilleros, cabalistas y sueños.

EL MILAGRO SECRETO

Luego reflexionó que la realidad no suele coincidir con las previsiones; con lógica perversa infirió que prever un detalle circunstancial es impedir que éste suceda. Fiel a esa débil magia, inventaba, para que no sucedieran, rasgos atroces; naturalmente, acabó por temer que esos rasgos fueran proféticos

Increíble que de un cuento tan terrible, donde un pobre maestro judío es condenado al paredón tras entrar las tropas nazis a Praga, pueda rebosar de un sentido de amor a la vida tan notable.

TRES VERSIONES DE JUDAS

... para Runeberg, la puntual profecía no de un momento sino de todo el atroz porvenir, en el tiempo y en la eternidad, del Verbo hecho carne. Dios totalmente se hizo hombre hasta la infamia, hombre hasta la reprobación y el abismo. Para salvarnos, pudo elegir cualquiera de los destinos que traman la perpleja red de la historia; pudo ser Alejandro o Pitágoras o Rurik o Jesús; eligió un ínfimo destino: fue judas

Pocos comentarios más se pueden hacer. En este, uno de sus textos más polémicos, Borges no se deja arredrar y discurre con increíble lucidez hasta llegar a esta conclusión.

EL FIN

Una embestida y el negro reculó, perdió pie, amagó un hachazo a la cara y se tendió en una puñalada profunda, que penetró en el vientre

Largos años y aventuras para una vida que se cifra en un instante.

LA SECTA DEL FÉNIX

He dicho que la historia de la secta no registra persecuciones. Ello es verdad, pero como no hay grupo humano en que no figuren partidarios del Fénix, también es cierto que no hay persecución o rigor que éstos no hayan sufrido y ejecutado

Asistimos a una especie de rumor que se eleva de toda la historia, de todos los lugares nos llegan estos misteriosos y curiosos, adoradores del Fénix.

EL SUR

Dahlmann había conseguido, esa tarde, un ejemplar descabalado de Las mil y una noches, de Weil; ávido de examinar ese hallazgo, no esperó que bajara el ascensor y subió con apuro las escaleras; algo en la oscuridad le rozó la frente: ¿un murciélago, un pájaro? En la cara de la mujer que le abrió la puerta vio grabado el horror, y la mano que se pasó por la frente salió roja de sangre. La arista de un batiente recién pintado que alguien se olvidó de cerrar le había hecho esa herida. Dahlmann logró dormir, pero a la madrugada estaba despierto y desde aquella hora el sabor de todas las cosas fue atroz. La fiebre lo gastó y las ilustraciones de Las mil y una noches sirvieron para decorar pesadillas

He creído conveniente colocar aquí esta larga cita ya que es una transcripción directa del accidente que sufrió Borges, y que le provocó la septicemia. Quizá sea uno de sus relatos más personales, donde deja levemente a un lado ese frío intelectualismo suyo, tan particular, y permite que sus sentimientos aflorar con fuerza.

© Raúl Alejandro López Nevado,
(801 palabras) Créditos