Borges fantástico, 6
Obras. FICCIONES
por Raúl Alejandro López Nevado
FICCIONES

EL JARDÍN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN (1941)

Desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en quinientas páginas una idea, cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos. Mejor procedimiento es simular que esos libros ya existen y ofrecer un resumen, un comentario.

Borges no será el primero en hablar de libros inexistentes como si fueran reales, recordemos al mítico NECRONOMICÓN de Lovecraft; pero sí será el primero en hacer auténticos comentarios filológicos, no como quien habla de un libro porque aparece en una historia; sino como quien habla del libro mismo, y lo reseña.

TLÖN, UQBAR, ORBIS TERTIUS

Hacía dos años que yo había descubierto en un tomo de cierta enciclopedia pirática una somera descripción de un falso país; ahora me deparaba el azar algo más precioso y más arduo. Ahora tenía en las manos un vasto fragmento metódico de la historia total de un planeta desconocido, con sus arquitecturas y sus barajas, con el pavor de sus mitologías y el rumor de sus lenguas, con sus emperadores y sus mares, con sus minerales y sus pájaros y sus peces, con su álgebra y su fuego, con su controversia teológica y metafísica. Todo ello articulado, coherente, sin visible propósito doctrinal o tono paródico.

Podemos decir sin mucho miedo a equivocarnos que esta es una de las mejores obras de Borges, y por ende, de la literatura universal. Hay un miedo en todo escritor, el terror de que su mundo de fantasía acabe por dominar la realidad. Imaginemos, pues, a un ejército de escritores.

EL ACERCAMIENTO A ALMOTÁSIM

Fue como si hubiera terciado en el diálogo un interlocutor más complejo. Sabe que el hombre vil que está conversando con él es incapaz de ese momentáneo decoro; de ahí postula que éste ha reflejado a un amigo, o arraigo de un amigo. Repensando el problema, llega a una convicción misteriosa: El estudiante resuelve dedicar su vida a encontrarlo

El amor por las causas perdidas impregna varios de los relatos de FICCIONES, éste es uno de ellos, otro será el siguiente. Hay una verdadera fascinación en Borges, y él sabe cómo transmitírnosla, por esas causas cuya consecución es tan remota que se pueden denominar, sin demasiada impropiedad: imposibles.

PIERRE MENARD, AUTOR DEL QUIJOTE

No hay ejercicio intelectual que no sea finalmente inútil. Una doctrina es al principio una descripción verosímil del universo; giran los años y es un mero capítulo —cuando no un párrafo o un nombre— de la historia de la filosofía. En la literatura, esa caducidad es aún más notoria. EL QUIJOTE —me dijo Menard— fue ante todo un libro agradable; ahora es una ocasión de brindis patriótico, de soberbia gramatical, de obscenas ediciones de lujo. La gloria es una incomprensión y quizá la peor

Borges, que había leído EL QUIJOTE con apenas 12 años, que consideraba a Cervantes uno de esos autores que uno trata como amigos, imagina lo que significa, sin haberlo leído, o casi, sin recordarlo de seguro, escribir palabra por palabra el texto del manchego genial.

LAS RUINAS CIRCULARES

El propósito que lo guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural. Quería soñar un hombre: quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad

En este caso, la tarea imposible es la misma que todos nos proponemos cada mañana, cuando empleamos el pronombre yo.

LA LOTERÍA EN BABILONIA

Como todos los hombres de Babilonia, he sido procónsul; como todos, esclavo; también he conocido la omnipotencia, el oprobio, las cárceles

Recrea la omnipotencia de una lotería, de un azar, instituido humanamente sobre todos los hombres de un país. Nos habla por omisión ¿Si un azar creado por hombres puede ser capaz de llegar a una manipulación total, cuál no será el azar —el nombre no importa— de los dioses o naturaleza?

EXAMEN DE LA OBRA DE HERBERT QUAIN

Flaubert y Henry James nos han acostumbrado a suponer que las obras de arte son infrecuentes y de ejecución laboriosa; el siglo XVI (recordemos el Viaje del Paraíso, recordemos el destino de Shakespeare) no compartía esa desconsolada opinión. Herbert Quain, tampoco. Le parecía que la buena literatura es harto común y que apenas hay diálogo callejero que no la logre

Un aviso para navegantes que se niegan a leer lo que aún no ha sido bautizado como bueno por la crítica de la cultura.

LA BIBLIOTECA DE BABEL

El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. También hay letras en el dorso de cada libro; esas letras no indican o prefiguran lo que dirán las páginas. Sé que esa inconexión, alguna vez, pareció misteriosa. Antes de resumir la solución (cuyo descubrimiento, a pesar de sus trágicas proyecciones, es quizá el hecho capital de la historia) quiero rememorar algunos axiomas. El primero: La Biblioteca existe ab aeterno

En el Renacimiento, el mundo se vio como una biblioteca, un libro escrito en lenguaje matemático que el hombre debía aprender a leer; Borges le da la vuelta. Ya no es el mundo una biblioteca, sino la biblioteca un mundo. Rodeado de símbolos, el hombre moderno se halla como los bibliotecarios de Borges, condenado a vagar entre sistemas informativos que en ocasiones no comprende, aunque sean su propio universo.

EL JARDÍN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN

Me pareció increíble que ese día sin premoniciones ni símbolos fuera el de mi muerte implacable. A pesar de mi padre muerto, a pesar de haber sido un niño en un simétrico jardín de Hai Feng ¿yo, ahora, iba a morir? Después reflexioné que todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí...

La teoría de la física cuántica propone innumerables universos que se bifurcan desde un instante determinado. No se trata de nada nuevo, ya lo hicieron Leucipo y Demócrito e innumerables tras ellos. Quizá sea una consecuencia de la verdad de esta teoría que periódicamente vuelva a aparecer en uno de esos tiempos innumerables que postula. Quizá haya un mundo donde este relato no haya sido nunca escrito, y otro en que se trate de una exposición matemática del problema; pero en el nuestro es una de las mejores muestras de literatura especulativa.


Notas

Recordemos que FICCIONES se compondrá de la unión de EL JARDÍN DE SENDEROS QUE SE BIFURCAN (1941) y ARTIFICIOS (1944)

© Raúl Alejandro López Nevado,
(21 palabras) Créditos