FIASCO
FIASCO Stanislaw Lem
Título original: Fiasko
Año de publicación: 1991
Editorial: Alianza Editorial
Colección: Libro de Bolsilo nº BA 0793
Traducción: Maribel de Juan
Edición: 2005
ISBN:
Precio: 9 EUR
Comentarios de: Francisco José Súñer Iglesias

Realmente pocos escritores de ciencia-ficción han conseguido, o querido, presentar a los alienígenas como algo decididamente extraño e incomprensible, algo totalmente ajeno a nuestra experiencia y concepción de la vida.

Lem es probablemente quien más se haya preocupado de esto, todos sus extraterrestres se mueven en coordenadas que nada tienen que ver con las de los humanos que tratan con ellos, o que al menos lo intentan. Hasta en las humoradas protagonizadas por Ijon Tichy éste siempre se encuentra desorientado, conviviendo con los habitantes de los planetas que visita pero sin comprender prácticamente nada de lo que ocurre a su alrededor.

Tanto los desconcertantes habitantes de EDEN, como el planeta sintiente de SOLARIS, son muestras de que las claves de comunicación entre humanos y alienígenas no sólo resultan difíciles de establecer, incluso la consciencia de una y otra parte se mueve en parámetros que nada tienen que ver e incluso resulta compleja la identificación mutua como seres inteligentes.

En FIASCO ocurre nuevamente. La humanidad, presentada en varios saltos tecnológicos que han llevado al hombre a manejar con soltura las fuerzas cósmicas, ha previsto el desarrollo de vida inteligente en el planeta Quinta Harpyiae, cerca del Saco de Carbón y hacia allí se envía una expedición dotada de tales medios que acerca a sus tripulantes a la categoría de dioses.

Las tecnología usada en el viaje es de una complejidad desorbitada y Lem tampoco hace mucho por aclararla en largas disertaciones en las que, como es habitual en él, mezcla tecnología con filosofía. Baste decir que los tripulantes del Hermes, la nave que viajará a Quinta Harpyiae, y la Eurídice, que la transportará la mayor parte del camino, jugarán con la gravitación y la radiación, el tiempo y el espacio.

Pero no son los discursos casi tecnogérgicos el eje central de la narración. Lo que importa a Lem es la absoluta incapacidad de los tripulantes del Hermes de comprender la psicología de los quintanos, de aceptar que su presencia no es bienvenida y que los habitantes de Quinta tienen otros problemas más perentorios que atender antes que preocuparse de la presencia de entes que les traen sin cuidado.

La arrogancia, la cabezonería de los tripulantes del Hermes les lleva no ya solo a cometer excesos de ámbito planetario, sino a desarrollar toda una serie de teorías, a cual más descabellada, sobre lo que interpretan como absurdo comportamiento de los quintanos. No son capaces de admitir que para los quintanos, ellos y su presencia en Quinta carece de interés alguno, se empecinan en imponer su presencia y amenazan con los peores males imaginables con tal de que la expedición no sea el fiasco que predice el título, el fiasco que supondría haber realizado un viaje de magnitud inimaginable para encontrar únicamente una puerta cerrada y una total indiferencia.

Como contrapunto a los semidioses que tripulan el Hermes, Lem introduce a un piloto, rescatado del hielo de Titán, que ha permanecido siglos congelado tras una fallida operación de rescate. Mark (que bien pudiera ser el piloto Pirx), enrolado de esta forma tan poco ortodoxa en la expedición, da su visión de hombre de otro tiempo, sus obsesiones también son distintas y en cierto modo es el único que parece comprender a los quintanos.

Como ya he comentado el libro abunda en largas disertaciones científicas y filosóficas, tanto sobre la tecnología empleada en el viaje y el contacto con los quintanos, como las motivaciones de la expedición y la forma de manejar las sucesivas negativas de los habitantes de Quinta. En ocasiones se hace farragoso, no tanto como llega a ser REGRESO A ENTIA, pero si denso como sólo Lem puede serlo sin por ello impedir que decaiga el interés por la obra.

© Francisco José Súñer Iglesias, (620 palabras) Créditos

Locución de Francisco José Súñer Iglesias
Producido por Francisco José Súñer Iglesias para el Sitio de Ciencia-Ficción
Fondo musical: Static de Tricycle
bajo licencia Creative Commons 2.0 (by-nc-sa)