BUCKY O’HARE
BUCKY O’HARE Año de lanzamiento: 1992
Fabricante: Konami
Sistema: Sega
Programadores: No consta
Idioma: No consta
Música: No consta
Tipo de juego: Arcade
Requisitos mínimos: No consta
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Jorge Romo

Sinopsis

    Este popular cartoon americano realmente comenzó como un comic a mediado de los años 80. La serie de la historieta, que tenía aproximadamente 12 episodios, fue presentada en los años 90.

    La serie fue apoyada por una enorme gama de figuras de acción y videojuegos.

Episodios

War of the Warts
A Fistful of Simoleans
The Good, the Bad, and the Worty
Home, Swampy, Home
On the Blink
The Kreation Konspiracy
The Komplex Caper
The Search for Bruce
The Corsair Canards
The Artificers of Aldeberan
The Warriors
Bye, Bye Berserker Baboon
The Taking of Pilot Jenny

Comentario del videojuego del sistema Sega

Cuando tenía once años de edad, tuve la oportunidad de tener uno de mis primeros acercamientos a la ciencia-ficción con este videojuego. Entre sonidos de rayos láser, naves espaciales y una banda sonora que parecía ser de una película llena de acción, la trama invitaba a viajar a través de muchos planetas y conocer todo tipo de ambientes extraterrestres y enemigos con armas por demás espectaculares.

Pues bien, el juego trataba de una especie de comando integrado por distintos guerreros extraterrestres que luchaban con un poderoso imperio invasor. Ese grupo estaba integrado por seres mitad animal y mitad humano que se suponía eran guerreros procedentes de distintos planetas. Estos eran:

  • El dirigente era una especie de conejo verde con cuerpo humano llamado Bucky. Tenía su clásico pistola de rayos láser tipo Star Wars y sus granadas de algo parecido a un plasma azulado.
  • Había también una chica con un aspecto muy femenino, con una cara parecida a un gato azul y un gran cabello plateado. Su nombre era Jenny. Resultaba que tenía superpoderes, y aparte de su arma láser, lanzaba una especie de boomerang de energía para derrotar al enemigo.
  • Otro integrante era Duck (lo cual significa pato en inglés). Precisamente era una especie de pato rojo con cuatro brazos que saltaba para enviar un poder giratorio.
  • Había integrante cuyo nombre era Blinky, un pequeño robot de un ojo que tenía en la cabeza un lanzallamas.
  • Había otros dos integrantes que ya no podías escoger en el videojuego. Uno de ellos era una especie de ogro con cara de perro buldog muy gritón. El otro era un niño humano de lentes muy inteligente que ayudaba con los cálculos, la estrategia y problemas de ingeniería: Willy.

Pues bien, era un comando que luchaba contra una raza invasora del planeta de Bucky. Esa raza era todo un ejército de ranas (así como lo leen) humanizadas que era una especie con tendencias expansionistas. Algunos secuaces de esta raza eran guerreros también con forma o un rasgo animal que debías derrotar al final de cada nivel.

En el primer nivel, te encontrabas en un desierto muy atractivo. Con un cielo rosado y la arena de color más oscuro que la arena habitual. Tienes que disparar a todo soldado-rana que se te aparece. De pronto, hay puertas teles transportadoras que se abren de la nada y que traen consigo refuerzos del bando enemigo. Hay que disparar por doquier. La banda sonora indica que siempre va a haber acción. Al final, un cocodrilo morado humanizado, una especie de teniente, lanza bombas que hacen que toda la tierra se cimbre.

En el segundo nivel, entras en una nave a rescatar a los prisioneros (todos de la misma raza que Bucky: conejos verdes o azules). De pronto, misiles coloridos son enviados hacia ti. Si gustas, lanzas el superpoder oprimiendo todos los botones: una especie de bomba destruyelotodo arrasa con el enemigo. Pero alto. El villano al final del nivel es un robot con forma de toro humanizado que desea darte una cornada.

En el tercer nivel, llevas unos propulsores en la espalda. Una gigantesca nave con forma de plato volador va descendiendo y debes eliminar a todas las ranas voladoras. Cuando finalizas la misión, una especie de ser monstruoso, un guerrero extraterrestre distinto, se enfurece y desea eliminarte.

En el cuarto nivel, a manera de introducción, conoces a un pequeño anciano que tiene una especie de casa con forma de Partenón que te muestra parte del proceso industrial para fabricar armas que utilizan las ranas. Mientras comienzas la misión en unos meteoros, la lluvia de meteoritos cae sobre de ti y debes esquivarla. Justo cuando se acaban los meteoros, el pequeño anciano, con dotes de creador, vuele a fabricar meteoros, así como hace que broten árboles y vegetación por doquier. Al final del nivel, una nave de lo más avanzado, con rayos láser de todo tipo trata de eliminarte a como de lugar.

En el quinto nivel, regresas al desierto. Tras derrotar una especie de máquina fabricada por una rana campesino, encuentras al general supremo de las ranas. Tras destruir su fortaleza, éste consigue escapar. Y al final debes destruir una máquina llena de engranes de colores.

En el sexto nivel, ahora te encuentras en un deslizador. Tienes que destruir deslizadores enemigos y al final, otra máquina lanzaengranes hará su aparición para obstaculizar tu camino.

En el séptimo nivel, llegas a la base general de las ranas. Una especie de nave gigantesca esférica, que no difiere mucho de la Estrella de la muerte. Tras derrotar a todos los enemigos y darte cuenta que muchos ciudadanos rana, contra su voluntad, son encerrados en cápsulas y son manipulados para volverse soldados leales al general supremo. Al final del nivel, debes enfrentar a éste en su pequeño carro que gira enloquecido y en ocasiones es incontrolable. Derrotas finalmente al general rana... Pero hay algo más detrás de todo esto.

En el octavo y último nivel, comienzas a descender con tus propulsores, mientras que varios James Bond rana te obstaculizan el paso. Cuando desciendes finalmente, la mente detrás de la raza de ranas invasoras y de los intereses expansionistas aparece: Un ser robótico gigantesco, con cabeza de monitor de computadora, llamada Komplex, el cual desea destruirte a como de lugar. Al final, cuando logras derrotarlo, consigues escapar de la nave antes de que esta explote. El planeta de Bucky O’hare ha sido liberado y la amenaza ha sido aniquilada.

Después de esta descripción de las aventuras del comando, creo que es conveniente señalar la, a veces, poca imaginación que se puede tener a la hora de imaginar seres extraterrestres. Uno de los errores más grandes en los que caen los creadores, es llenar de animales humanizados y decir que son seres de otros planetas. Según la historia, Bucky debe salvar el aniverso (una especie de universo distinto del nuestro, existente en otra dimensión). Es raro pensar que otros seres serían tan parecidos a unos cuantos animalitos. Aunque no todo está mal en el videojuego. Los colores son muy chillantes y bastante atractivos. La escenografía está muy bien lograda y creo que fascinará a los seguidores de la ciencia-ficción, al mostrar mundos o tecnologías extrañas pero interesantísimas. Algo que nunca he sabido es en que parte de la galaxia se lleva a cabo esto. Tampoco se como llegó aquel niño humano al lado del comando. Pero creo que aunque hayan pasado muchos años desde que jugué este videojuego, seguiría fascinando a muchos. No se que fue de él, jamás volví a jugarlo, pero aún recuerdo los colores y la música tan movida que era característica de las aventuras de este conejo espacial.

© Jorge Romo, (982 palabras) Créditos