EL PROYECTO DEL HOMBRE-LOBO
EL PROYECTO DEL HOMBRE-LOBO Clifford D. Simak
Título original: The Werewolf Project
Año de publicación: 1967
Editorial: Verón
Colección: Erus Ciencia Ficción nº 1
Traducción: Francisco Cazorla Olmos
Edición: 1971
Páginas: 218
ISBN:
Precio: Descatalogado

El tema de la bioingeniería no es nuevo en Clifford D. Simak, ya lo trato en UNA Y OTRA VEZ, y siempre lo hace desde el punto de vista de dónde están los límites de la humanidad o inhumanidad. EL PROYECTO DEL HOMBRE-LOBO no es una excepción. Si bien parte del siguiente postulado: si las proteínas son los elementos que dan la plasticidad entendida como la capacidad de moldearse de cualquier forma, ¿Qué impediría a la humanidad diseñar un organismo humano que fuese capaz de tomar cualquier forma y extraer la información almacenada en el cerebro de otro ser vivo? La utilidad básica sería poder comunicarnos con otras inteligencias del universo habitado. Esta suposición no deja de tener sentido si observamos como los priones, moléculas proteicas que son capaces de moldear otras proteínas de forma que la infección pueda seguirse propagando.

Independientemente del acierto o no de esa suposición, Clifford elabora una novela atractiva en la que se debate los límites de la ingeniería genética, o bioingeniería según el autor, y su oportunidad práctica. ¿Serán completamente humanos los seres que salgan de ahí? ¿Podremos comunicarnos o mejor dicho: podremos entendernos con ellos? ¿Es una alternativa a la terraformación? Porque detrás ese debate subyace la disyuntiva entre la ingeniería genética como forma de colonización frente a la terraformación de nuevos planetas por los mismos motivos.

Como dijimos al principio, Clifford aborda el tema desde la ingeniería genética para que veamos cuales son las dudas y dificultades que pasa su protagonista, Andrew Blake, el ser modificado para adoptar cualquier forma por extraña que sea, a su vuelta a una sociedad que desconoce su origen (el mismo lo desconoce) e incluso ha olvidado el experimento que da título al cuento.

En cuanto al estilo literario, la narración discurre como un viaje iniciático en el que el protagonista va conociendo paso a paso su propia naturaleza hasta que decide aceptarse como es.

© José Joaquín Ramos de Francisco, (319 palabras) Créditos