SEÑALES DE LLUVIA
SEÑALES DE LLUVIA Kim Stanley Robinson
Título original:
Año de publicación:
Editorial: Minotauro
Colección: ---
Traducción: Estela Gutierrez
Edición: 2005
Páginas: 329
ISBN:
Precio: 19,50 EUR

Tengo la buena costumbre de dejar de lado los libros que me resultan soporíferos (La Gran Patada le llamo yo) y la mala costumbre de hablar de ellos sin conocerlos en toda su extensión, sin saber realmente si en las últimas páginas todo el fárrago previo toma el sentido maravilloso y espectacular que con toda probabilidad el editor tuvo que percibir para decidirse a publicar el libro.

Lo que ocurre es que ya soy perro viejo, y se de sobra que si un libro de no más de trescientas páginas no ha remontado el vuelo antes de las cincuenta primeras es muy improbable que en el resto aporte nada interesante. Con todo, improbable no quiere imposible, y por eso les doy la oportunidad otras cincuenta, cien páginas más. En el caso de SEÑALES DE LLUVIA llegué con grandes bostezos y caídas de ojos (literalmente) hasta la página ciento cincuenta, y como aquello no mejoraba, he dado al libro La Gran Patada y me he enfrascado en un warhammer 40000, muy alejado de las trascendentes pretensiones de SEÑALES DE LLUVIA pero bastante mas entretenido.

Afirmo que trascendentes pretensiones, aunque más bien lo supongo, algunos fragmentos de lo que he leído hasta esa página ciento cincuenta me lo hace sospechar; fenómenos climatológicos ocasionales que se hacen crónicos, grandes y pequeños cataclismos debidos a ese cambio climático, islas que se hunden en el mar, políticos que no se preocupan de poner remedio a las posibles causas que provocan estos cambios, científicos incompetentes que alcanzan puestos de responsabilidad política gracias más a su habilidad social que a sus méritos, en resumen, que SEÑALES DE LLUVIA parece ser un alegato contra la ceguera y avaricia de unos y otros.

Otro enigma que se presenta es la improbable relación (digo yo que de alguna forma la resolverá Robinson en ése final) entre el cambio climático y la biotecnología. Efectivamente, los episodios sobre el clima se alternan con otros que hablan de las cuitas de un equipo de biólogos empeñados en una desesperada investigación contrarreloj... con el fin de rentabilizar la compra por parte de su empresa de una patente que se demuestra de dudosa utilidad.

El libro, más o menos, va de eso, climatología desastrosa y biotecnología, y son temas que bien llevados son interesantes, pero el problema es que Kim Stanley Robinson se demuestra como un narrador bastante poco hábil, se empeña sistemáticamente en preceder los pasajes de una cierta transcendencia para el avance de la novela con episodios de nulo interés sobre la vida cotidiana de los protagonistas que rompen el ritmo, aburren soberanamente y junto a la alternancia de temas clima-biotecnología deja el libro convertido en un collage sin sentido y sin rumbo aparente, y que incluso dudo que se pueda llamar ciencia-ficción.

En fin, que si alguien ha conseguido acabar la novela que me cuente el final. Prometo no enfadarme.

© Francisco José Súñer Iglesias, (481 palabras) Créditos