Cara a cara
ENTREVISTA CON LOLA ROBLES
por Francisco José Súñer Iglesias
Lola Robles
Lola Robles

Lola Robles (Madrid, 1963) es filóloga hispánica; ha publicado dos novelas de ciencia-ficción, LA ROSA DE LAS NIEBLAS (Madrid, ed. Kira, 1999), y EL INFORME MONTEVERDE (Madrid, Equipo Sirius, 2005), así como artículos de reflexión sobre el género y una Bibliografía de escritoras de ciencia ficción y fantasía, que actualmente puede encontrarse en la página web http://www.mujerpalabra.net (un dominio dedicado a la creación, el pensamiento y el activismo, donde colabora) Fuera de éste ha publicado numerosos relatos en antologías colectivas, y en el libro AMARGARITA PÁEZ: RELATOS (Madrid, Mujerpalabra, 2002) Además de su página personal (en http://www.mujerpalabra.net/creadoras) en Internet ha publicado cuentos en la ciber-revista argentina Axxón, el artículo Mujeres y ciencia ficción, en NGC 3660 y el artículo Anna Kavan, la ciencia ficción extraña y alucinada: Hielo, en el Sitio de Ciencia-Ficción


De Lola Robles se sabe bien poco en los mentideros de la ciencia-ficción española, LA ROSA DE LAS NIEBLAS es una gran desconocida, y apenas se conoce más producción tuya sobre el género, ¿es falta de promoción o simplemente que no te has relacionado lo suficiente con lo que se conoce como fandom?

Mi primera novela, LA ROSA DE LAS NIEBLAS, se publicó en una editorial no especializada en ciencia-ficción, la editorial Kira, una editorial nueva, además. A partir de la publicación de la novela yo misma inicié su promoción contactando personalmente con sitios web especializados en ciencia-ficción. Curiosamente sin embargo logré darme a conocer mejor a través de la Bibliografía de escritoras de ciencia-ficción y fantasía, que publiqué en forma de libro también por esas fechas; a la gente le interesó mucho. De todos modos he de decir que siempre he recibido muy buena acogida al dirigirme a las personas que llevan los sitios web actualizados, aunque no me conocieran de nada, y gracias a eso he ido entrando poco a poco en el mundillo.

Lo cierto asimismo es que LA ROSA DE LAS NIEBLAS era mi primera novela de ciencia-ficción, y apenas he escrito relatos del género, y no he publicado ninguno.

Al mundillo se le acusa en muchas ocasiones de ser poco menos una aldea de irreductibles, encerrados en sus lecturas, series y películas, sin intereses en el exterior. Llegando desde fuera ¿qué sensación te ha producido en los primeros contactos?

Pues me ha resultado mucho más accesible de lo que podía creer antes de conocerlo y me ha servido para aumentar mi afición a la ciencia-ficción, al comprobar que había mucha más gente también apasionada por el género. Y desde luego me ha parecido un mundo menos cerrado, elitista o presuntuoso que el de buena parte de los que se dedican a la literatura general.

Esto que dices es muy curioso y rompe muchos mitos porque la autocrítica más común del mundillo es precisamente en el sentido de calificarse como guetto cerrado. ¿Puede ser que ese ambiente poco viciado que has percibido se deba a que a la ciencia-ficción llegan aficionados desde una abanico de disciplinas más amplias que en la literatura general, o que la gente que le gusta le ciencia-ficción es simplemente porque le divierte sin necesidad de transcendentalizarla?

Lo que creo es que muchos escritores de literatura general, críticos literarios, filólogos... (no todos, por supuesto) consideran que hay una literatura buena, la gran literatura, que es la que ellos escriben o estudian, y luego están los subgéneros, como la ciencia-ficción, a los que menosprecian; sin embargo yo, como filóloga hispánica, he tenido que leer auténticos tostones, y obras que en su época eran considerados literatura popular también. Y desde luego no toda la literatura general que se publica es buena, igual que en la ciencia-ficción hay muchas obras mediocres o malas. Por otra parte, resulta muy difícil acceder como escritor a este mundo que es un coto bastante cerrado...

Y sí, la presencia en la ciencia-ficción de aficionados y escritores que vienen del mundo de la ciencia y no de las letras es muy positiva, un aire fresco.

También, medio en serio medio en broma, se dice que el aficionado a la ciencia-ficción siempre acaba por querer convertirse en un escritor de ciencia-ficción, y lo cierto es que es un género en el que gran proporción de sus autores han surgido directamente de entre las filas de los aficionados, ¿te has decidido a escribir obras del género como extensión a tu inclinación por él o porque lo has considerado una buena forma de proyectar la realidad sobre mundos y civilizaciones extraños?

Es cierto, yo empecé a escribir ciencia-ficción empujada por mi afición lectora y también como un ensayo literario, para ver qué era capaz de escribir. Luego me planteé si seguir o no abordando el género o volver a la literatura realista, que sin duda está mejor considerada. Pero al final he decidido que escribiré ciencia-ficción mientras me divierta hacerlo, y precisamente para tratar de divertir también a los lectores... lo cual no implica que los temas sean frívolos o de evasión; pero me gusta la narrativa de aventuras, que no resulte pesada, aburrida... No obstante, también he publicado relatos realistas. Y no sé qué tipo de ciencia-ficción es la que yo escribo...

Quizá ese desconocimiento sea una ventaja, así puedes escribir sin sentirte en la obligación, aunque sea inconsciente, de ajustarte a ciertas convenciones que se dan por supuestas. En ese sentido ¿cuáles son tus principales influencias?

Me siento cerca de la ciencia-ficción que plantea, más que temas científicos o técnicos, de los que no sé mucho, la verdad, temas sociales y políticos, de relaciones humanas... También me ha influido mucho el cine de ciencia-ficción.

EL INFORME MONTEVERDE retoma la línea de obras como EMPOTRADOS, LOS LENGUAJES DE PAO o LOS DESPOSEIDOS, donde el estudio del lenguaje tiene un papel protagonista. Es obvio que por tu formación ha sido una novela que has disfrutado escribiendo ¿las tenías en mente desde hacía mucho tiempo?

Ya en LA ROSA DE LAS NIEBLAS me interesé también por plantear cómo podía ser el lenguaje de los habitantes de un determinado mundo, y los problemas de los navegantes espaciales que vienen de fuera, para entenderse con los nativos. En EL INFORME MONTEVERDE quería utilizar la Lingüística como instrumento para la creación de una ficción, igual que en el género se usan tradicionalmente la ciencia y la técnica. El tema de la ceguera (en EL INFORME MONTEVERDE, los fihdia, habitantes de Aanuk, tienen una lengua única en la galaxia debido a que todos son ciegos) me interesa especialmente porque yo tengo un problema visual, que me lleva a hacerme muchas preguntas sobre la forma de vivir (y por qué no, de hablar) cuando tienes esa discapacidad.

Sí ha habido novelas que me han influido para escribir EL INFORME, por su tratamiento del tema del lenguaje. Efectivamente, EMPOTRADOS, de Watson, también BABEL 17, de Delany, y una novela muy interesante, LENGUA MATERNA, de Suzette Haden Elgin, una escritora estadounidense. Recomiendo la lectura de las tres (además de la mía, claro)

<i>LA ROSA DE LAS NIEBLAS</i>
La rosa de
las nieblas

EL INFORME MONTEVERDE es de una extensión bastante reducida para lo que se acostumbra hoy día, ¿son realmente necesarias 500 páginas para contar una historia o influyen mucho las imposiciones comerciales?

Está claro que la calidad de una historia no puede medirse al peso... sin embargo, es evidente también, un novelón se vende a más euros que una novela corta, debe de ser por eso por lo que las editoriales prefieren los tomos gruesos e incluso las trilogías. Pero la ciencia-ficción ha cultivado mucho el relato y la novela corta produciendo verdaderas joyas, es importante recordarlo. Toda historia tiene su longitud necesaria, y hacerla más larga o más corta no es conveniente.

Yo sólo tengo un problema con las novelas cortas y relatos: me meto tanto en la historia que me cuesta saltar de un cuento a otro. Por eso a veces no los leo seguidos, sino intercalo otras lecturas... como en la poesía.

Tu estilo me recuerda poderosamente al de Ursula K. LeGuin ¿es casual o te sientes influenciada por ella?

Para mí es un honor que me comparen con LeGuin... Desde luego me gusta su obra, por varios motivos:

-Por su cercanía al feminismo y al pensamiento libertario, anarquista, lo que aparece en muchas de sus novelas y relatos... sabe encauzar su ideología a través de buenas historias y de un uso muy bueno del lenguaje, es una autora que escribe bastante bien en mi opinión.

-Su estilo, precisamente, me interesa por su simplicidad, su limpieza, no hay excesos de florituras pero es un lenguaje muy cuidado; prima lo narrativo, Le Guin es una buena contadora de historias, que es lo que a mí me gustaría llegar a ser.

Al respecto, se suele confundir con demasiada frecuencia la literatura feminista, con toda su carga ideológica y reivindicativa, con la literatura escrita por mujeres, es decir, desde el punto de vista de una persona con sus vivencias particulares, ¿crees que tiene sentido esa segunda clasificación dentro de lo que es la literatura como un ente global?

Cualquier persona que escribe está determinada por unas circunstancias: el idioma en que lo hace, su edad, su nacionalidad, su género, su ideología política... Siempre se escribe desde cada una de esas perspectivas, incluso cuando un escritor niega tener ideología (lo cual es imposible) o se dice capaz de situarse en un punto de vista totalmente distinto al suyo auténtico (por ejemplo, se puede tratar de escribir como un autor anglosajón aunque hayas nacido en España, o como un varón siendo una mujer) El feminismo es una ideología; yo escribo desde ella, y soy una mujer, pero eso no quiere decir que haga panfletos o que sólo me guste la literatura escrita por mujeres, aunque la haya estudiado más... A mí me encanta por ejemplo la saga Star Wars y casi todas las películas de ciencia-ficción, me gustan pero no dejo de tener una visión crítica acerca de las mismas, una y otra cosa no son para nada incompatibles... La ideología es un elemento más de una obra, y el género de un autor o autora, otro; pueden dar un tipo de ciencia-ficción diferente, pero la obra literaria tiene que ser además buena.

El informe Monteverde
El informe
Monteverde

Tu descripción del estilo de Ursula LeGuin me ha recordado una cita de Soledad Puértolas, la literatura cincelada y pulida, llena de meandros sintácticos, y muy obsesionada por la forma, es literatura muerta ¿Por qué crees que se confunde tanto la cantidad literaria con la calidad literaria?

Estoy de acuerdo con la cita. Se puede escribir bien sin que el resultado sea una literatura perfeccionista en exceso. En cuanto a cantidad y calidad... por ejemplo sobre EL INFORME MONTEVERDE me han comentado que podría ser una novela más larga, y sin embargo yo creo que tiene el tamaño preciso, y es mejor dejar a la gente con ganas de más que de menos. Y yo a veces he sospechado que ese gusto de las editoriales por las trilogías esconde un interés crematístico... lo mismo que ocurre con el cine estadounidense, que siempre hace secuelas no demasiado buenas de primeras películas que fueron excelentes...

A mí también me sorprendió la brevedad de la novela. En estos tiempos de clasificaciones sistemáticas más que novela se la llamaría novela corta, sin embargo LA ROSA DE LAS NIEBLAS tiene una extensión más habitual. Ya nos has comentado que como lectora los relatos te resultan incómodos ¿pero como escritora prefieres las largas o las cortas distancias.

Para escribir ciencia-ficción, siempre pienso en forma de novela... Los relatos los he dejado por ahora para una narrativa más realista, a veces de humor (tengo autoeditado un libro, AMARGARITA PÁEZ: RELATOS) Pero lo cierto es que aunque no he publicado en libro ningún relato de ciencia-ficción, sí tengo 2 que han aparecido en la ciber-revista argentina Axxón: EL AMOR DE SÓLVEIG, que es más bien fantástico, y PIRATAS ESPACIALES, un cuento que es germen de parte de la novela que estoy escribiendo ahora.

Y, por supuesto, para acabar la inevitable ¿cuáles son tus proyectos futuros?

Estoy trabajando en la continuación de LA ROSA DE LAS NIEBLAS, que será una novela mucho más urbana y oscura, más barroca, más dura que la anterior; de hecho, no es una continuación directa de La rosa, aunque sí se sitúa en el mismo ámbito espacio-temporal... es, digamos, una historia paralela. Espero tenerla acabada para finales de año... y que no tarde mucho en ser publicada.

© Francisco José Súñer Iglesias
(2.092 palabras)