UNA MIRADA A LA OSCURIDAD
UNA MIRADA A LA OSCURIDAD Philip K. Dick
Título original: A Scanner Darkly
Año de publicación: 1977
Editorial: Minotauro
Colección: Biblioteca Philip K. Dick
Traducción: Estela Gutiérrez Torres
Edición: 2002
Páginas: 270
ISBN:
Precio: 15, 50 EUR

Texto de contraportada

De la edición de Acervo

Se llama Fred, y trabaja como agente secreto de narcóticos para el Gobierno. Vestido con su monotraje mezclador, que oculta su identidad a sus superiores, espía, informa; vestido como uno más de ellos, se transforma en un drogadicto, se mezcla con ellos, toma con ellos... y así se inicia el desdoblamiento de su personalidad. Porque la droga no perdona. La droga mata. Principalmente la sustancia M, la sustancia Muerte, que destruye el cerebro y aniquila completamente la personalidad...

UNA MIRADA A LA OSCURIDAD está escrita en el último período de vida del escritor. En esta época, Dick estaba completamente enganchado a las drogas y eso se nota muy bien en esta novela, que pretende ser el testimonio del autor, como lo deja dicho en el epílogo de la obra, a los amigos y conocidos muertos por la droga.

La obra cuenta la vida de Fred, un agente del departamento de policía de la sección de narcóticos. Cuando esta cumpliendo con su deber y embutido en su traje de combate (la única concesión a la ciencia-ficción en esta novela) se dedica a espiar la vida del traficante de droga Bob Archer, para poder tener argumentos con que detenerlo.

Tanto Fred como Bob Archer son la misma persona que adopta dos personalidades distintas. Esto le causará a Fred el policía, una completa ruptura de la personalidad que lo llevara a ser ingresado en una institución de desintoxicación.

La novelas que escribió Dick en la última etapa de su vida, son tremendamente trágicas y desesperanzadoras. UNA MIRADA A LA OSCURIDAD es un paseo por el mundo de la droga y por una galería de personajes, todos ellos enganchados al consumo de la sustancia D. No hay solución ni segundas oportunidades para los actores del drama, ya que todos ellos están condenados.

© José Enrique León Alcalde, (304 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Los Archivos del Espacio