Star Wars
LA GUERRA DE LAS GALAXIAS Y LA CIENCIA-FICCIÓN
por Alfonso Merelo

Si hiciéramos la pregunta ¿en que género se encuadraría LA GUERRA DE LAS GALAXIAS? a cualquier espectador del mundo es prácticamente seguro que respondería: ciencia-ficción por supuesto. Si el consenso es tan amplio quiere decir que todos pensamos que estamos ante una película, bueno serie, de género claramente definido.

Pero: ¿es cierto esto? Porque aunque todos digan que lo blanco es negro, por ello ¿deja de ser blanco?

La guerra de las Galaxias

Sin pretender nada mas que llevar un poco de reflexión a un tema, que tampoco tiene mayor trascendencia que el propio divertimento, y espero que el de los demás, intentemos analizar por qué LA GUERRA DE LAS GALAXIAS (me niego a llamarla Star Wars ya que el título castellanizado me parece mucho mas rotundo; gana galaxias a estrellas por un rotundo y masivo volumen) no es ciencia-ficción.

Pero para poder afirmar o probar lo antes dicho tendremos que saber lo que es la ciencia-ficción. Como existen muchas definiciones y no tengo la osadía, ni el ingenio, para escribir una nueva, vamos a tomar una de las ya escritas por alguno de los sabios doctores que tiene el género. En este caso tomaremos la definición de Darko Suvin que dice:

Una narración imaginaria, determinada por el recurso hegemónico de un lugar y/o unos dramatis personae que 1) son radical o al menos significativamente distintos de las épocas, lugares y personajes empíricos de la literatura mimética o naturalista pero 2), a la vez (en la medida en que la ciencia-ficción se diferencia de otros géneros fantásticos; es decir, conjuntos de cuentos imaginarios sin validación empírica) simultáneamente aceptados como no imposibles de acuerdo con las normas cognoscitivas (cosmológicas y antropológicas) de la época del autor)

El imperio contraataca

Analizando la propuesta de Suvin, vemos que existen varias premisas interesantes, que marcarían la diferencia entre lo que es ciencia-ficción y fantasía en general. Primeramente nos encontramos ante la circunstancia de que la ciencia-ficción es una narración imaginaria. Evidentemente imaginario se puede aplicar a casi toda la novelístico en general, por lo que la definición debe ampliarse al describir que esa narración ha de ser determinada por lugares o personajes que sean distintos, o al menos suficientemente distintos, de los lugares o personajes considerados normales en la época en los que están escritos. Rasgo diferenciador sería, pues, la no normalidad, entendida esta como diferencia entre lo cotidiano y lo descrito. Por ejemplo, y ciñéndonos a Jules Verne, el viaje a la Luna es un acontecimiento real en la actualidad. Sin embargo hemos de clasificar la novela de Verne como ciencia-ficción, precisamente porque sus premisas no eran asumibles en la época en la que fue escrita, ni tampoco ahora pues el método de propulsión propuesto (el cañón) lo haría inviable por espachurramiento de sus tripulantes.

Abundando más en la definición, encontramos que esas situaciones, lugares o características dramáticas de los personajes, han de ser no imposibles y acordes con las normas del conocimiento humano. Por tanto descartamos todas las explicaciones mágicas o no racionales de otras historias fantásticas. Resumiendo este concepto, la ciencia-ficción debería ser creíble sobre la base del conocimiento científico de la época.

El retorno del jedi

Nos quedaríamos pues con la definición sintetizada siguiente: Relato imaginario, fuera de lo normal y creíble científicamente.

Si tomamos como base esta definición sintética y la trasportamos a LA GUERRA DE LAS GALAXIAS nos encontramos con cosas de lo más curiosas.

Vayamos por partes, que decía un visitante de WhiteChapel.

:: El film es un relato imaginario. Es evidente que esto es así, pero es así en

todas las películas salvo los documentales.

En este caso pesan sobre la serie muchas influencias por lo que decir que es imaginaria es todo un ejercicio de fe. Es imaginaria sólo en el sentido de que antes de hacerse efectiva, la misma, había sido imaginada por otros, por muchos diría yo. Pero consideremos que realmente es imaginaria e imaginativa. Reuniría pues la primera condición.

La amenaza fantasma<

:: Fuera de lo normal. Aquí hay que reconocer que las situaciones y los personajes no son lo que el común mortal encuentra a la hora de pasear. El marco situacional se desarrolla hace mucho tiempo y en una galaxia muy lejana, y, asimismo, existen personajes que poseen poderes o habilidades raras.

Pero en realidad no son situaciones fuera de lo normal. Basta analizar un poco la historia para darse uno cuenta que es tan manida, por usada, que se hace normal al espectador. Esencialmente es la lucha de un héroe, bueno, contra el malo de turno, en este caso el Emperador. Es una historia sencilla en los que los buenos son muy buenos, sin matices, y los malos está claro que reúnen todas las características clásicas de un buen malvado: antipático, un mucho de sieso y generalmente vestido de negro. Aparte de esta historia báscia, si le añadimos una sublimación del complejo de Edipo y unos amores incestuosos, en la primera serie, nos encontramos con una clásica tragedia griega recién salida de la mano de Sófocles.

:: Que sea creíble científicamente. En este último punto es donde podríamos, y podemos, encontrar la mayor parte de los problemas para adscribir la película al género. Por ejemplo: ¿Es creíble el viaje por el espacio? Parece que si, salvo que admitamos la teoría del montaje y la conspiración, pero desde luego no de la forma descrita en la película. Ya no es que sea Hard CF o no, es que es absolutamente anticientífica esa forma de viajar por el espacio. Cazas que maniobran siempre con respecto a un plano, como los aviones, velocidades hiper-espaciales que funcionan a golpes y una serie de tecnojerga de lo más singular y divertida.

Por otra parte: ¿Es posible la existencia de inteligencias no terrestres? La ciencia parece dictaminar que su posibilidad es alta. ¿Serían esas formas de vida similares a las descritas en la película? Es seguro que no. Los de la raza de Jar-Jar Binks son un ejemplo de barbaridad biológica con agravantes.

El ataque de los clones

Pero además existen otras situaciones que chirrían la credibilidad-posibilidad científica, sin ir más lejos el caso de los caballeros Jedi. Estos caballeros, de inspiración netamente japonesa (son samuráis y van vestidos de samuráis, menos los aprendices que van con karategui o judogui, caso de Luke y su querido padre) son trasuntos de los caballeros de la tabla redonda que siguen a un Arturo, que no identifico plenamente pero que podría ser una rana de color verde, que es el jefe. Además en estos caballeros predomina la magia. Son magos que hacen cosas mágicas sin explicación de ninguna clase, lo siento pero el intento de lo midiclorianos no cuela. Los Jedi son héroes míticos con poderes otorgados por los dioses. Entre los poderes más impresionantes de estos caballeros esta la famosa habilidad de detener o desviar un rayo de luz coherente, láser, viajando a la velocidad de la luz. En otras películas de ciencia-ficción se usaban escudos de fuerza, tontería asimismo pero teóricamente mas creíble, pero aquí se detienen rayos de luz láser con meros movimientos de manos. Es un poder increíble, pero muy efectista en las películas. Es eso, o inventamos el láser lento, que también podría ser. Total, una barbaridad mas no importa.

Descartando también las explosiones en el espacio, el fuego, las maniobras y las telepatías variadas, porque son moneda común en cualquier película que se precie, lo que nos queda para considerar la película como ciencia-ficción es prácticamente nada. Y si añadimos a esto que, para destruir la primera estrella de la muerte, Luke prescinde de la tecnología para confiar en la fuerza, que falla mas que una escopeta de feria por cierto, vemos que la ciencia brilla por su ausencia.

Y si ésta no existe lo que nos queda es ficción, y esa la tienen casi todas las películas.

Quod erat demostrandum.

La venganza del Shit

Pero ¿qué mas da si es o no es ciencia-ficción? La serie gusta, gusta por su ornamentación, pro su brillo y por su espectacularidad. ¿Qué mas da que el Jedi no sea creíble? Sólo hay que verlo parando rayos de bonitos colores para sentirse a gusto y relajado. ¿Qué copia a BEN HUR y a QUO VADIS? Pues estupendo. Para qué inventar algo nuevo que no se sabe si va a funcionar. Si funciona no lo toques, que dicen.

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS es puro relax, pura diversión y puro recubrimiento dorado. Bien es cierto que debajo no hay mas que madera, y de chopo nada de caoba, pero da igual. Seguirá divirtiendo y su director ganando dinero y mas dinero, que a fin de cuentas esto es un negocio.

Que les sea propicia la venganza del Shit.

Chisssss, que empieza.


Notas

Cuando hablemos de La guerra de las galaxias se va a hacer referencia a la saga completa y no a la original de 1977

Mi preferida es la de Norman Spinrad: Ciencia ficción es lo que se edita en los libros y revistas de ciencia-ficción. Genial

© Alfonso Merelo, (23 palabras) Créditos