Cara a cara, 3
Entrevista a Mario Moreno (Forminge)
por Francisco José Súñer Iglesias

El pasado domingo 24 de octubre se anunció en el mundillo de la ciencia-ficción española en nacimiento de una nueva editorial, Forminge, de la mano de Mario Moreno Cortina y Alfredo Lara López. Sin embargo, y pese a que el anuncio haya sido en éste ámbito y la primera novela, LA TERCERA PIRÁMIDE, sea nada menos que de Ángel Torres Quesada, un autor clásico del género, la editorial no va a reducir su ámbito a la ciencia-ficción, sino a la novela de aventuras.

En primer lugar, ¿quiénes son Mario Moreno y Alfredo Lara?

Alfredo es de sobras conocido en el mundillo. Dirige la colección histórica de Valdemar y editó en tiempos el fanzine Opar. Yo soy, como quien dice un recién llegado.

¿Por qué la novela de aventuras?

No hay ninguna razón en especial, excepto que nos gustan las buenas novelas de aventuras.

Pregunta capciosa; ¿qué es la aventura?

¡Buf! Bueno, intentémoslo: una historia de aventuras es aquella en la que un personaje o personajes se enfrentan a situaciones que tienen poco que ver con nuestra vida cotidiana. No importa si se trata del Imperio Galáctico, de la Isla de la Tortuga o del Antiguo Egipto, se trata de sumergirse en un entorno que no nos es familiar y liberarnos del exceso de introspección y neurosis en el que vivimos.

¿Es un literario género vigente? Quiero decir ¿no le ha pisado el terreno el cine y la televisión?

Se trata de medios completamente diferentes. Aunque la calidad a la que han llegado los efectos especiales permite la recreación de ambientes históricos o fantásticos con una minuciosidad y un realismo que no tiene precedentes, el problema sigue siendo las historias. Y convendrás conmigo en que Hollywood se lo está poniendo muy fácil a los escritores. Además, el género de aventuras tiene una capacidad sorprendente para adaptarse a los nuevos tiempos. Por ejemplo, la mayoría de lo que se vende hoy en día bajo la etiqueta novela histórica tiene mucho más en común con Alexandre Dumas que con Robert Graves.

¿Eso significa que Forminge se alejará de las modas pseudohistóricas al uso? Como Cristian Jaq o Noah Gordon.

Significa que queremos publicar aquello que creemos que merece la pena ser publicado. No tenemos nada en contra de ningún género ni de ningún autor.

Respecto a tu observación sobre Dumas y Graves hay una cuestión que parece clara, la mayor parte de esa novela histórica actual es más novela de detectives con ambientación histórica que auténticos retratos de la época ¿tenéis previsto explorar la aventura histórica, al estilo de HISTORIA DE DOS CIUDADES o la mimísima LA ISLA DEL TESORO?

Desde luego. El género de aventuras tiene una capacidad increíble para revestirse de nuevas formas y seguir pareciendo siempre nuevo y sorprendente. Cualquier buena historia de aventuras es candidata a ser publicada en Forminge.

Lo que comentas sobre Hollywood es algo que a mi también me intriga; es más fácil y barato encontrar buenas historias que montar todo ese tinglado de los efectos especiales, y sorprendentemente, los reyes de los efectos visuales Pixar y Dream Works lo demuestran con cada nueva película, ¿hemos llegado a un momento en el que todo tiene que ser tan visual que no importa lo que se cuente, sólo que se vea bien en pantalla?

No, hemos llegado a un momento en el que se pretende que quien mande sea el lector/espectador. Si tú llamas a alguien para que te arregle la lavadora, confías en su profesionalidad, ¿no? puede ser un chorizo que te birle el dinero por no hacer nada, claro, pero lo cierto es que domina un oficio que tú desconoces. El escritor o el director de cine son expertos en contar historias, ese es su oficio, y tú debes confiar en ellos. Pero eso es arriesgado, supone hacer una apuesta muy alta, porque no todas las historias son para el gran público, y ahora todo se hace para toda la familia. Nosotros no tenemos ninguna fórmula mágica, no sabemos cual es la solución, excepto publicar buenas novelas.

Desde que la Tierra está cartografiada al milímetro desde los satélites y en los mapas han desaparecido las leyendas Terra Ignota y Aquí, Bestias salvajes ¿a qué se ha reducido la novela de aventuras?

La era de descubrimientos nos ha ido dejando sin tierras fantásticas que puedan ser ubicadas en nuestro planeta, eso es cierto. Ya no hay tierras de frontera como el Oeste americano sobre las que contar historias. Pero para eso está precisamente la Historia. O la Ciencia Ficción. O la Fantasía pura y dura. En realidad, una historia de aventuras trata de alguien que se mete en problemas y de cómo los soluciona, y el ámbito en el que se desarrolla es lo de menos.

Hace casi infinitos los escenarios posibles y los desarrollos de las aventuras, sin embargo ¿preferís la aventura dinámica a lo Indiana Jones o la reflexiva a lo Sherlock Holmes?

Preferimos una novela bien escrita a una mal escrita, una entretenida a una aburrida. Y por contestar a la pregunta sin evasivas, no queremos renunciar a ninguna de las dos.

Apostar por la ciencia-ficción como arranque puede resultar arriesgado ¿está ya el lector español libre de perjuicios?

La tercera pirámide no es del todo una novela de ciencia-ficción. Tiene elementos del género, que tendrá que descubrir el lector, pero yo no la incluiría al cien por cien en esa definición. Aunque ya sabes que hay una definición de qué es ciencia-ficción por cada lector. Nosotros preferimos que sean otros los que discutan sobre ello. En cuanto a si el lector español está libre prejuicios... yo diría que el lector español, como el de todas las partes del mundo, lee lo que tiene a mano si es bueno.

También vemos mucha ciencia-ficción disfrazada en la librerías, obras que en otra época serían clasificadas sin dudarlo como tales hoy día se ven en las estanterías de los best-sellers arropadas bajo la etiqueta techno-trhiller, y con muy buenas ventas ¿es esta quizá la última encarnación de la pura aventura o, como decíamos antes, otra forma de disfrazar al policiaco de toda la vida?

Esa es una cuestión compleja. Gran parte de lo que escriben Michael Crichton y Douglas Preston y Lincoln Childe es ciencia-ficción; el moderno techno-thriller no es más que un subgénero de la ciencia-ficción. Pero dile eso a José Pérez que lee en el metro cuando va y viene de trabajar, y cree que EL SEÑOR DE LOS ANILLOS es ciencia-ficción. El editor no es idiota, trabaja en una gran editorial que le obliga a vender un número de ejemplares, y sabe perfectamente que si coloca las palabras ciencia-ficción en alguna parte, las ventas caen.

Os enfrentáis entonces a una tarea titánica, la gente quiere leer novela de género pero, por decirlo de algún modo, que no se sepa, que le disfracen la novela de aventura como novela histórica, la ciencia-ficción como techno-trhiller, etc. ¿sois conscientes de eso o crees que es una visión demasiado negativa?

Editar es como educar: no siempre consiste en dar lo que te piden (se me ocurre otro ejemplo más acertado, pero igual hay niños leyendo) Si le das al lector siempre exactamente lo que espera recibir, él perderá el interés en la lectura y tú tendrás que dedicarte a la cría del gorrión ibérico. En el fondo, el lector está esperando que le sorprendan, porque la esencia de la aventura es eso: lo inesperado y maravilloso. Aunque eso no debe suponer en ningún momento que el editor se meta en una torre de marfil inaccesible, por supuesto.

Por el momento vuestra estructura editorial es modesta ¿hasta donde pensáis crecer?

Hasta donde nos permitan los lectores, no le tenemos miedo al éxito.

De momento dos colecciones, Bolsillo y Opar, ¿cuál va a ser la diferencia temática entre ellas?

Ambas se dedicarán a la literatura de aventuras, aunque la colección Bolsillo tendrá una orientación más fantástica y Opar apostará más por la aventura clásica. Por otro lado, el formato también las diferenciará: Alfredo quiere apostar por un formato menos rústico que el mío.

¿Qué es lo próximo que tenéis en cartera?

Alfredo abrirá su colección muy pronto con un inédito de Henry Rider Haggard, y yo tengo preparado un par de cosas de Edwin L. Arnold. Y, desde luego, Ángel Torres Quesada no piensa olvidarse del Antiguo Egipto así como así...

© Francisco José Súñer Iglesias, (1.409 palabras) Créditos