JINETES DE LA ANTORCHA
JINETES DE LA ANTORCHA Norman Spinrad
Título original: Riding the torch
Año de publicación: 1974
Editorial: Ediciones B
Colección: Libro Amigo Ciencia-Ficción nº 20
Traducción: Jordi Mustieles
Edición: 1987
ISBN:
Precio: ---

Este libro resultó una verdadera sorpresa, tanto por su precio (¡tres soles! menos de un dólar acá en Perú) como por su calidad. Cuesta creer que alguien haya podido desprenderse de una joya así.

En efecto, este libro, una novela corta publicada originalmente en una revista del género, es muy difícil de encontrar en su edición en español, y yo he sido uno de los afortunados. La vida es así.

Trata acerca de la diáspora de la humanidad por el universo. En el futuro, una catástrofe hace que la Tierra, nuestro mundo, estalle. Por suerte, los humanos han desarrollado un tipo de motor que utiliza como combustible cualquier cosa que encuentre a su paso (el espacio está lleno de materia, aunque no lo parezca), de modo que las naves sobrevivientes, como un enjambre, se dedican a buscar un nuevo planeta en el cual asentarse.

Entre todos los humanos, existe una especie de casta que se dedica especialmente a esta tarea de prospección. En cuanto detectan un planeta que podría albergar a la humanidad, se dirigen a él para explorarlo. El problema es que la mayoría de planetas explorados han resultado inhóspitos para los humanos. La esperanza de encontrar una nueva Tierra es cada vez más lejana...

Hasta que entra en escena Jofe D´Mahl, mezcla de animador de televisión y bon vivant. Por motivos laborales, acompaña a los integrantes de una nave de prospección en su visita de exploración a un nuevo planeta. En esta expedición, Jofe D´Mahl hará un descubrimiento importantísimo, tanto, que puede cambiar radicalmente el destino de la humanidad en el espacio.

Precisamente, este descubrimiento, y la manera teatral en la que D´Mahl lo expone ante el resto de los humanos, hacen que esta novela sea inolvidable. Spinrad da un giro radical a la cuestión búsqueda de un nuevo planeta, tema que ha sido tratado en otras películas o novelas. Y es que la interrogante a la que nos lleva el desarrollo de la trama es la siguiente: ¿realmente necesitamos un planeta para vivir?

En JINETES DE LA ANTORCHA, tenemos una respuesta original ante dicha interrogante, al tiempo que nos echa en cara lo primitivos que podemos ser, aún rodeados de avances tecnológicos. Ninguna palabra sobra ni falta en esta magnífica novela corta, suficientes para cambiar la perspectiva de cualquier lector respecto a uno de los grandes tópicos de la ciencia-ficción, el cual es desmitificado brillantemente.

© Daniel Salvo, (402 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Velero 25 el 30 de septiembre de 2003

Aunque en un principio podría parecer que JINETES DE LA ANTORCHA es un relato más (novela corta, más bien) sobre las naves generacionales y lo que se cuece dentro de ellas cuando sus habitantes se han aburrido más allá de lo imaginable, aporta su propia visión sobre este tema recurrente en la ciencia-ficción.

Por lo pronto, adelanta visiones que sólo diez años más tarde se trataron como revolucionarias; la conectividad y las redes. Excepto la casta de los sorbevacíos, los prospectores de nuevos mundos, todos los habitantes de la Migración están conectados entre si desde su nacimiento, las noticias vuelan, literalmente, de una nave a otra y resulta inconcebible no estar unido a esa especie de consciencia colectiva.

El concepto de nave antorcha tampoco queda desaprovechado, además de darle título a la novela, Spinrad amplia el concepto de estatocolector llevándolo más allá de un simple recolector y procesador de combustible. Spinrad señala que se obtiene un abundantísimo material de desecho de la combustión del hidrógeno, material del que se sirve para ampliar y rehacer la flota sobre la marcha. De esta forma los recursos son casi ilimitados y las orgullosas naves de la Migración que presenta Spinrad poco tienen que ver con las originales que escaparon del Sistema Solar.

Pero quizá la aportación más interesante que hace Spinrad sobre las naves generacionales es dar la vuelta al concepto básico con el que se han barajado. La nave generacional tradicional es un mero medio de transporte, inmenso, repleto de seres humanos en constante conflicto y evolución, pero siempre buscando un destino final, similar a la vieja Tierra, en el que terminar el viaje. Spinrad propone que la nave generacional no es el medio, es el fin. La Migración, con cientos de naves recolectando hidrógeno y convirtiéndolo en una fuente inagotable de energía y materia, es un mundo por si misma, y a sus habitantes sólo les resta cruzar la línea de la comprensión.

Por lo demás, JINETES DE LA ANTORCHA es un típico relato de principios de los setenta, imbuido plenamente de las ideas y filosofías que impregnaban esa época (filosofías orientales, paz y amor, experiencias alucinógenas etc., etc.), no tan jipiosa como LA CANCIÓN DE LAS ESTRELLAS, es sin embargo una obra muy de su época, que no destaca por su valores literarios pero que en modo alguno se hace pesada.

Completa el volumen BLACK-OUT, una historia inquietante sobre platillos volantes y manipulación informativa. De improviso, se hace pública la noticia de la aparición de platillos volantes, el pánico se extiende pero finalmente la noticia es desmentida tan tajantemente como había sido publicada. La duda surge cuando no queda claro si la difusión de la noticia fue una broma... y su desmentido es realmente un desmentido.

© Francisco José Súñer Iglesias, (458 palabras) Créditos