SPIDER-MAN, 2
SPIDER-MAN 2 EE.UU., 2004
Título original: Spiderman 2
Dirección: Sam Raimi
Guión: Sam Raimi, Stan Lee
Producción: Avi Arad
Música: Danny Elfman
Fotografía: Bill Pope
IMDb:
Reparto: Tobey Maguire (Spider-Man/Peter Parker); Kirsten Dunst (Mary Jane Watson); James Franco (Harry Osborn); Alfred Molina (Doc Ock/Dr. Otto Octavius); Rosemary Harris (May Parker); J.K. Simmons (J. Jonah Jameson); Donna Murphy (Rosalie Octavius); Daniel Gillies (John Jameson); Dylan Baker (Dr. Curt Connors); Bill Nunn (Joseph 'Robbie' Robertson); Vanessa Ferlito (Louise); Aasif Mandvi (Mr. Aziz); Willem Dafoe (Green Goblin/Norman Osborn); Cliff Robertson (Ben Parker); Ted Raimi (Hoffman)
Comentarios de: Manuel Nicolás Cuadrado

No creo que sea el único que piensa que en la 1ª potencia mundial de la industria del cine la cosa se está poniendo muy malita.

Y no me refiero a la contestación del público de estas películas en taquilla, que es incuestionable, me refiero a la calidad argumental e incluso formal de las mismas.

Un ejemplo es la segunda parte de SPIDERMAN, dirigida por el incombustible Sam Raimi. Ha recaudado en EEUU más que la tercera parte de EL SEÑOR DE LOS ANILLOS. No pienso hacer ningún comentario al respecto. Seguro que habrá otros que, como analistas financieros titulados y experimentados, sacarán mejores conclusiones que yo.

Pero sí me gustaría hacerles unos cuantos comentarios como mero espectador. Por desgracia o por fortuna, uno va a ver una película sin saber si le va a gustar o no. Las únicas pistas previas que un simple viandante como yo tiene, son leer la crítica de los avezados periodistas especializados y, en todo caso, ver un corto trailer al efecto, en la televisión o en el mismo cine (también pero no en todos los casos, en la página web oficial).

Tengo que decirles que en España, las revistas especializadas de cine de más tirada, como Fotogramas o Cinemanía, etc, etc, tiene contratados unos periodistas que comentan las películas a estrenar. Y tengo que decirles también que últimamente no me entero de nada de lo que quieren decir con esos comentarios. Comprendo que en una película de Lars Von Triars haya obligatoriamente que ponerse trascendente, pero intentar plantear filosofía al tratar de un superhéroe me parece cuanto menos pedante y vacuo. O tal vez haya que decir que el idiota soy yo por no haber entendido el discurso de complejo de Edipo de Freud aplicado inmarcesiblemente a La Masa (o últimamente más conocido como Increíble Hulk).

Por otro lado he desarrollado una teoría al respecto de los trailers de próximo estreno, que no tiene porqué ser válida para otras personas: si tengo la impresión de que te cuentan la totalidad de la película en varias escenas, con un total de 2 minutos como máximo, es que ya no hace falta pagar los casi 6 euros de la hora y media o dos horas. Con el trailer ya has visto la película. Me pasó como les digo en el caso de LA LIGA DE LOS HOMBRES EXTRAORDINARIOS, que por supuesto no vi, porque ya la había visto en el trailer correspondiente.

Sin embargo, nos encontrábamos ante la segunda entrega fílmica de uno de mis superhéroes preferidos de la Marvel, el grandioso Spiderman, dueño de gran parte de mis fantasías infantiles, juveniles y, porqué no decirlo, de las de adulto también. Aunque este es mi problema en exclusiva, no puedo por menos de exigir cierta calidad en su representación cinematográfica. La primera entrega no me dijo casi nada al respecto y, como no, he dado la oportunidad de que me cuenten algo más en esta segunda.

Siento de veras tener que comparar el cómic con la película, pero ante el desastre no me queda más remedio.

En el cómic, el ego atormentado de Peter Parker se desarrolla a lo largo de muchas entregas, que es verdad que llega a resultar insufrible, pero al menos pretende plantear una dicotomía ciertamente interesante: la duda del superhéroe que en realidad no quiere serlo.

En la película, esta dicotomía queda relegada a un planteamiento más de película romántica de Jenifer López o de suceso propio de revista rosa e incluso de culebrón televisivo. El resultado deja a Peter Parker totalmente en ridículo, reflejando un personaje no atormentado, sino patético, torpe, idiotizado y fuera de lugar. Pero lo malo es que obligar un final feliz en estas condiciones es caer en el peor imposible. Siento destriparles el argumento, pero la escena de la boda es, cuanto menos, nefasta y catastrófica.

Pero lo peor del caso es que esta película me da la impresión que quiere decirnos algo más. Ese tufillo a: no importa como estén de mal las cosas en América, siempre habrá un héroe que volverá y arreglará el tema.

Cuando lo importante del cómic de Spiderman es, en mi opinión, que siempre la cagaba, a pesar de su buena voluntad y que seguía sin ser aceptado por una sociedad de la que él desesperadamente quería formar parte.

No puedo hablar de interpretaciones buenas, malas o simplemente correctas con este planteamiento argumental tan mal desarrollado y penosamente relatado. Tan solo podría decirse que los actores hacen lo que pueden ante tal desaguisado.

El que mejor da la talla es el doctor octopus interpretado por Alfred Molina, pero esa manía de pseudo cargarse al malo, lo termina destruyendo todo.

Las escenas de acción y las peleas están totalmente digitalizadas. No digo que esto esté mal, al contrario, son lo que mejor se lleva, pero como hay muy pocas la verdad es que saben a muy poco.

En fin, que la culpa la vuelvo a tener yo por ser un friki de mierda de la Marvel y esperar algo que difícilmente se encuentra en el cine nortemericano en general: honestidad, inteligencia y espectáculo. Esto creo que antes no era incompatible. Ultimamente parece que sí. Tendría que haberme conformado con el trailer.

Recomendaciones: Si a tu compañera le gustan las comedias románticas, esta es su película del verano, le encantará. Si a ti te gustan los cómics de Spiderman, NI SE TE OCURRA. Y eso que todavía no me he atrevido a ver KILL BILL VOL.2. Este verano de 2004, por ahora me quedo con SHREK 2.

© Manuel Nicolás Cuadrado, (926 palabras) Créditos