PUNTO OMEGA
PUNTO OMEGA Enrique del Barco
Título original: ---
Año de publicación: 2004
Editorial: Equipo Sirius
Colección: Transversal
Traducción: ---
Edición: 2003
Páginas: 456
ISBN:
Precio: 19 EUR
Comentarios de: Alfonso Merelo

La primera novela de este físico burgalés me ha resultado sorprendente. Se hace muy claro, nada mas empezar, que se trata de un primer vuelo y que contiene muchas carencias que son achacables a esta primera incursión. Además la edición de TransVersal no está lo suficientemente cuidada y aparecen diversos errores tipográficos y de falta de corrección de estilo, laísmos y expresiones no del todo correcta.

Pero si éstos son los fallos, hay que analizar también los aciertos que, en el balance general, superan a los desaciertos por lo que, si no redonda, la novela se constituye en una buena obra de ciencia-ficción.

El jueves pasado, hablando con un físico de mi Universidad, éste me comentó que el mayor porcentaje de gente rara (no empleó exactamente éste término) se daba en filosofía y en física. Digo esto porque la novela de del Barco parte de una teoría del físico-matemático Frank J. Tipler, precisamente la teoría del punto omega. Esta teoría, que el novelista explica muy claramente, consiste en que sostener que al final de la vida del universo, cuando revierta al estado inicial de singularidad, la tecnología humana estará en disposición de construir un superordenador, el Punto Omega, que crearía una réplica informática del universo, el cual duraría eternamente y en el que se volvería a la vida, supongo que informática, a todos los seres humanos que hubieran existido (LA FÍSICA DE LA INMORTALIDAD Frank J. Tipler 1997 Alianza Editorial) Es decir, Dios aún no existe pero será creado por nosotros. Tipler parece decantarse mas hacia la filosofía que hacia la física real. Además esta novedosa teoría no es tal porque he de recordar que en un cuento ultracorto de Asimov, creo que es LA PREGUNTA FINAL, desarrolla precisamente esta misma premisa, aunque desde luego en dos breves páginas. Sólo la AC cósmica, un ordenador final evolucionado y que contiene a toda la humanidad, es capaz de revertir la entropía. Es decir no expone el Dr. Tipler nada raro y desconocido, si acaso lo modifica.

La novela, que usa ésta teoría del Punto Omega como puntal básico, se convierte en una aventura fantástico-científica cuyo protagonista es un investigador del CSIC. La época es un futuro próximo aproximadamente el año 2020. La teoría del Punto Omega de la que hemos hablado ha sido demostrada empíricamente y existe una organización que pretende, y consigue, el poder mundial mediante la aplicación de esa teoría a la vida práctica. Los gobiernos dependen de la organización y toda la investigación mundial está encaminada hacia la consecución de los medios para desarrollar el super ordenador del punto omega. Un factor crítico va a complicar la plácida vida de los investigadores: la aparición de un elemento extraño e inclasificable que resulta nocivo para el que entra en contacto con él. La búsqueda de respuestas producirá una aventura que se trasladará desde Barcelona al Museo del Louvre en París donde está la sede de la organización.

Esa es la trama básica de la novela que se decanta formalmente por una exageración de los diálogos en la mejor tradición de Asimov.

Ideas las hay a raudales, aunque su desarrollo formal resulte un poco vago e inconstante. El autor toca varios de los temas candentes de la ciencia-ficción y de la sociedad actual. Así contemplamos los problemas que puede acarrear la inteligencia artificial, la manipulación genética, las sectas destructivas o las realidades virtuales. El guión queda bastante sólido y el desarrollo de las ideas se va encadenando sin saltos y con una coherencia notable. Por el contrario, los personajes no presentan una profundidad mínima y parece que pasan como fantasmas sin que sepamos realmente que es lo que sienten y hacen.

Pero donde del Barco se muestra mas sólido es en las explicaciones científicas. Pese a ser físico de profesión, es capaz de bajar a la Tierra para explicar con lenguaje claro las teorías que expone en su obra.

A pesar de sus defectos, no olvidemos que es un primer vuelo, es una novela que se deja leer fácilmente, resultando muy interesante y que parece poner en un excelente camino a este autor primerizo.

© Alfonso Merelo, (688 palabras) Créditos