GENTE DE BARRO
GENTE DE BARRO David Brin
Título original: Kiln People
Año de publicación: 2002
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova, ciencia-ficción nº 166
Traducción: Rafael Marín
Edición: 2003
Páginas: 551
ISBN:
Precio: 18,85 EUR

David Brin debe su fama, sobre todo, por La saga de los Pupilos. Una trilogía que narra cómo las especies que habitan en el contorno humano, como el mono y el delfín, se elevan a la inteligencia. Aparte de esto, Brin, tiene otras buenas obras como EL CARTERO, llevada al cine como MENSAJERO DEL FUTURO, o EL EFECTO PRÁCTICA. También ha colaborado con Gregory Benford y Greg Bear en la segunda trilogía de la Fundación.

GENTE DE BARRO, a pesar de ser una obra inteligente y entretenida, no es de lo mejor de su producción. Cuenta la narración, como en un futuro la humanidad puede hacer copias de si misma en un tipo de horno casero. La obra esta construida como si fuera un thriller policíaco, pero esto no es más que la excusa de la que se vale Brin, para diseccionar la sociedad imaginada por él en el futuro. Veremos pues, que lo que hoy en día a nosotros nos parece futuro, a Brin le parece que todo ha resultado ser un chasco. La tan traída inteligencia artificial, la panacea de internet, etc.. todo ha quedado en una ilusión que se ha desvanecido. Siguiendo los esquemas de las nuevas investigaciones en física cuántica y en neurobiología, un investigador ha encontrado la onda física del alma en el cerebro. Este es el pilar en que se basa el aparato para reproducir copias humanas. Pero las copias humanas tienen un defecto, solo viven un día y al final tendrán que volcar sus vivencias en el original.

También, como dice Barceló en el prólogo de la obra, Brin indaga en la esencia humana, como lo haría en su día Dick con su célebre replicante Roy Batty en BLADE RUNNER. Pero el destino de las creaciones de Brin es mucho más trágico.

Para concluir he de comentaros que la novela es larga (550 páginas), y que en ciertos momentos podemos perdernos, debido a las narraciones paralelas que existen en la obra.

Aunque el final es un poco atropellado, la resolución es satisfactoria.

© José Enrique León Alcalde, (339 palabras) Créditos
Publicado originalmente el 26 de enero de 2004 en Los Archivos del Espacio