LA PENÚLTIMA VERDAD
LA PENÚLTIMA VERDAD Philip K. Dick
Título original: The Penultimate Truth
Año de publicación: 1964
Editorial: Minotauro
Colección: Biblioteca Philip K. Dick
Traducción: Antonio Ribera
Edición: 2004
ISBN:
Precio: 17,00 EUR

A mediados de la década de los años setenta, me encontraba realizando el servicio militar en la bonita ciudad gallega de Vigo. Un día fui a El Corte Inglés y en el estante de novedades de la sección de libros vi ocho libros de ciencia-ficción. Las portadas de dichos volúmenes eran de un color negro y presentaban unos dibujos hechos de trazos simples y con unos colores fuertes. Uno de estos libros, concretamente el número dos, era LA PENÚLTIMA VERDAD del escritor Philip K. Dick. Hasta ahora yo había leído poca cosa de ciencia-ficción, solamente algo del buen doctor. Cuando leí LA PENÚLTIMA VERDAD, comprendí que la ciencia-ficción no se limitaba a viajes espaciales y batallitas galácticas. Se podía emplear para describir aspectos sociales y políticos de los grupos humanos. Después de esta obra ya no fue lo mismo, vi a Dick como un autor que con el correr del tiempo sería uno de mis favoritos. Esto me lo confirmó las siguientes obras que leí de él, UBIK y LOS TRES ESTIGMAS DE PALMER ELDRICH, siempre en la misma colección.

LA PENÚLTIMA VERDAD, y atención con lo que voy a decir, pues dicha afirmación es totalmente subjetiva y se podrá no estar de acuerdo con ella, es la mejor obra de Philip K. Dick y una de las mejores de la ciencia-ficción. La principal base de esta afirmación, es el componente sentimental que representa para mí la novela, pero también hay otros aspectos que me reafirman en dicha aseveración. La historia del libro es la historia de una gran mentira, una monstruosa mentira urdida por los poderes políticos que rigen los destinos de la Tierra (¿a que me recuerda esto?). Nicholas Saint-James es el presidente electo de un grupo que vive en tanques bajo tierra, fabricando robots para enviarlos a la guerra que se desarrolla en la superficie del planeta. Corre el año 2025, y lo que no saben los obreros que viven bajo tierra, es que la guerra terminó hace trece años y la Tierra ahora es una inmenso jardín en donde viven los poderosos en sus grandes fincas y rodeados de su séquito de robots.

Los personajes que componen la trama de la novela son quizás los más logrados de la obra de Dick. Stanton Brose, el dirigente máximo de la Tierra es un ser repugnante y maquiavélico que tiene el cuerpo lleno de artifog que son componentes artificiales que suplen las funciones biológicas; Joseph Adams, uno de los políticos que viven en la superficie, que se debate entre un mar de dudas y acosado siempre por el sentimiento de culpabilidad de lo que le están haciendo a la humanidad; Luis Runcible, un constructor que realiza bloques de apartamentos para los humanos que van descubriendo la verdad y salen de sus subterráneo y David Lantano, un misterioso personaje que cambia de aspecto periódicamente y sobre el que recaerá gran parte del peso de la trama. Existen más personajes memorables que de una u otra forma componen una intriga absorbente y electrizante.

EN LA PENÚLTIMA VERDAD, encontramos algunas constantes de la obra de Dick: el personaje mesiánico que va a traer la salvación a la humanidad (ej: Palmer Eldritch, en LOS TRES ESTIGAMAS...) es, por supuesto David Lantano. Webster Foote, dirigente de la agencia policial y que tiene facultades premonitorias (ej: el dirigente de la compañía de la novela UBIK), etc...

LA PENÚLTIMA VERDAD es una novela cruda y desgarrada y para mí, una de las más sinceras de su autor. Al contrario de otras obras de Dick, aquí no encontraremos realidades alternativas, ni universos paralelos o drogas que alteren la conciencia. Encontraremos la realidad pura y dura: una gran mentira urdida por los poderosos en su provecho y que condena a la mayor parte de la humanidad a llevar una existencia precaria y en condiciones infrahumanas. La novela es de vigente actualidad por la sensible temática que toca (recordemos la guerra de Irak).

Para el que no conozca la obra de Dick, creo que esta es la mejor novela para empezar a descubrirlo, una novela escrita con un lenguaje directo y desgarrado y en donde el visionario de Berkeley plasmará de forma magistral una de sus sempiternas obsesiones: la manipulación de la verdad en provecho de unos pocos.

© José Enrique León Alcalde, (715 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Los Archivos del Espacio