El doble, 2
LA SOLEDAD DE LA MÁQUINA, TERRITORIO DE PESADUMBRE
LA SOLEDAD DE LA MÁQUINA, TERRITORIO DE PESADUMBRE Domingo Santos, Rodolfo Martínez
Título original: ---
Año de publicación: ---
Editorial: Robel
Colección: El doble de ciencia-ficción, nº 2
Traducción: ---
Edición: Abril de 2003
Páginas: 284
ISBN:
Precio: 11 EUR

Nuevo volumen de la colección El doble de ciencia-ficción de Robel con dos novelas cortas muy distintas entre si y que consiguen hacer del volumen una pieza interesante pero irregular.

La primera novela es LA SOLEDAD DE LA MÁQUINA, de Domingo Santos, un relato impecable en la línea de la ciencia-ficción más clásica. Cuenta el día a día del ordenador central de una nave colonizadora, la rutina fría y sistemática de la máquina y el despertar de algo dentro de ella que va más allá de la simple inteligencia artificial. La máquina acaba descubriendo que se aburre, nada en las reparaciones rutinarias, nada en las emergencias, nada en todo lo que puede hacer le colma su existencia electrónica. Está sola dentro de la nave, en cierto modo ella es la nave, sin nada ni nadie con quien tener un simple intercambio de impresiones... a excepción de los dos mil colonos que transporta en animación suspendida.

A partir de cierto momento la máquina empieza a comportarse como uno de esos dos mil humanos, olvida inconscientemente, se oculta a si misma ciertos procesos que, de forma semiautomática, comprometen la expedición, se siente culpable por conspirar, manipular, espiar. Es lo más interesante de toda la novela, la progresiva humanización de la máquina en su intento de escapar a la soledad y al aburrimiento.

Domingo Santos no se ha caracterizado nunca por ser un estilista prodigioso, su escritura es correcta y pulcra, nada que deslumbre, pero que tampoco ofende, está ahí únicamente como medio de lo que debe ser el verdadero sentido de un relato; contar historias, y en este caso Domingo Santos lo hace muy bien.

La otra novela corta de este volumen, TERRITORIO DE PESADUMBRE es, sin embargo, decididamente desconcertante. Da la impresión de que Rodolfo Martinez no parece tener muy claro que querer contar, si una historia post-catastrofista, si una de intrigas palaciegas o parte de una cosmogonía incompleta, puede que las tres cosas a la vez, pero ciertamente no sale airoso de ninguna de ellas. TERRITORIO DE PESADUMBRE se desarrolla en un mundo arrasado, el que los pocos supervivientes se han organizado feudalmente para medrar en intentar devolver a la Tierra su antiguo esplendor. La vida casi ha desaparecido de la superficie, en grandes invernaderos se intentan producir plantas resistentes a la radiación exterior, la lucha contra la condiciones ambientales es titánica y está más cerca de la derrota que de una conclusión feliz. La organización feudal da pie a que se desarrollen una buena cantidad de intrigas y traiciones para todos los gustos, el joven protagonista de la novela, por poner un ejemplo, está directamente amenazado de muerte por su tío y sus primos, aunque goza de la protección de valido de su padre, un gran señor feudal. Entre tanto, y por si todo esto fuera poco, las hordas infernales han decidido barrer a la humanidad de la faz de la Tierra, y se empeñan con entusiasmo en ello.

Lo que podría haber sido una interesante novela post-apocalíptica, o una emocionante novela palaciega, o simplemente en una visión de la eterna lucha entre el cielo y el infierno termina por convertirse en pura indefinición; empieza siendo ciencia-ficción, muta al poco en un catálogo de intrigas y traiciones y termina convertida en un tratado de demonología. Demasiada deriva para una novela tan corta.

© Francisco José Súñer Iglesias, (558 palabras) Créditos

El volumen número 2 de la colección El doble de Ediciones Robel está dedicado a dos autores españoles. Domingo Santos, el propio director de la colección, y Rodolfo Martínez presentan sendos trabajos.

La novela corta de Domingo Santos, titulada LA SOLEDAD DE LA MÁQUINA, nos habla de un tema que para su autor es fetiche, se trata de la inteligencia artificial, tema este que Domingo Santos ha abordado en múltiples ocasiones. En esta ocasión se trata de una supercomputadora que dirige una nave espacial que se encamina a un destino lejano en el espacio. A lo largo del relato, veremos como los procesos cognitivos de la máquina van evolucionando paulatinamente hacia una forma de autoconciencia que le hace parecerse al raciocinio humano. Esta circunstancia hará que tome algunas decisiones en la que se ven implicados dos seres humanos que viajan en la nave en estado de hibernación. Las decisiones de la máquina le traerán a los humanos unas consecuencias nefastas. El final del relato presenta una sorpresa que no os desvelo para no quitarle el gusto.

Aunque el tema de la inteligencia artificial es uno de los más trillados en la ciencia-ficción, Domingo Santos nos presenta en esta obra una pulcro y nítido trabajo que no aspira a ser más de lo que es. En general, Santos no engaña y casi siempre a dado lo que tiene sin más pretensiones de grandeza y trascendencia. Un relato de la pluma del pope de la ciencia-ficción española que es ameno y entretenido.

Distinto es, por otra parte, el relato que nos presenta el asturiano Rodolfo Martínez. TERRITORIO DE PESADUMBRE es una obra que nos presenta una Tierra postholocausto y en la que sobreviven reductos humanos empeñados en poner a flote otra vez la civilización, teniendo que enfrentarse en esta labor a hordas bárbaras que dificultan su meta. Hacia la mitad de la narración el desarrollo de la trama va cambiando de registro y lo que en principio era una épica historia de renacimiento se convierte en una alegoría bíblica de la caída, por lo menos yo así lo he visto. Uno de los protagonistas del relato es el mismísimo diablo.

El segundo volumen de El doble aunque no alcanza la calidad del primero, es sin embargo una selección nada desdeñable de dos autores punteros en el panorama de la ciencia-ficción española. Rodolfo Martínez ha tenido ya varios éxitos editoriales como pueden ser LA SONRISA DEL GATO y JORMUNGAD, y de Domingo Santos, ¿hay algo más que decir de él que no esté dicho?

© José Enrique León Alcalde, (424 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Los archivos del espacio el 23 de mayo de 2004