EL PAÍS DEL PASADO
Portada Gabriel Bermúdez Castillo
Título original: ---
Año de publicación: 2003
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova, ciencia-ficción nº 168
Traducción: ---
Edición: noviembre de 2003
Páginas: 295
ISBN:
Precio: 16 EUR

Gabriel Bermúdez Castillo es uno de los mejores narradores de ciencia-ficción que existen en España. Tiene en su haber esa obra clásica que es EL SEÑOR DE LA RUEDA, que recomiendo encarecidamente. A pesar de que la crítica considera a VIAJE A UN PLANETA WU WEI, como su mejor obra, yo creo que EL SEÑOR DE LA RUEDA la supera de largo.

En EL PAÍS DEL PASADO, Gabriel vuelve a deleitarnos con una entretenida y amena historia a caballo entre la fantasía y la ciencia-ficción. La trama gira alrededor de los briander. Viven en un extraño planeta al que han llegado en una nave procedente de las estrellas. En este planeta existen grandes peligros en forma de monstruos ciclópeos que atacan periódicamente a los briander. Ellos, sin embargo, no se amilanan y les hacen frente valientemente. Es precisamente durante uno de estos ataques, cuando irrumpe en la escena una viajera procedente de otro universo, que con su llegada acaba con la vida de los monstruos. La viajera procede de un tiempo y un espacio donde esta instaurada una dictadura que obliga a sus integrantes a la exploración del espacio-tiempo en busca de otros universos y planetas con afán de rapiña. Pronto, la viajera y un guerrero de la tribu entablaran una relación amorosa que se convertirá en el principal eje y argumento de la narración.

El principal acierto de Bermúdez Castillo en esta obra es saber enlazar tan perfectamente, dos historias paralelas, por una parte la de los briander, y por otra la de la viajera temporal. Es imposible no identificarnos plenamente con la nobleza, valor y altruismo de un pueblo como los briander, hasta los enfrentamientos entre los clanes rivales están impregnados de una cortesía y deferencia que nos hacen recapacitar.

En conclusión, EL PAÍS DEL PASADO es una gran obra de Gabriel Bermúdez Castillo, que leemos con gozo y delectación. De desarrollo ágil y rápido, hace que sea difícil dejar su lectura. Yo la leí de dos sentadas. No es ni mucho menos pesada, ya que esta cargada de numerosos diálogos y con una extensión razonable, unas trescientas páginas.

© José Enrique León Alcalde, (354 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Los Archivos del Espacio