UN CASO DE CONCIENCIA
UN CASO DE CONCIENCIA James Blish
Título original: A Case Of Conscience
Año de publicación: 1958
Editorial: Martínez Roca
Colección: Super Ficción nº 17
Traducción: Mircia Bofill
Edición: 1982
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Jorge Romo

Sinopsis

El padre Ruíz-Sánchez no es sólo un sacerdote, sino además un sabio; y no sólo un sabio, sino además un tipo humano. Por eso, al llegar la planeta Litina, cuyos habitantes -reptiles dotados de inteligencia- únicamente creen en la razón pura, el padre Ruíz-Sánchez se ve confrontado a un problema teológico de cuya solución puede depender el porvenir de dos mundos. Desgarrado entre las enseñanzas de su fe, las de su ciencia y las íntimas exigencias de su humanidad, sólo un camino parece ofrecérsele: el de la herejía.

Nos encontramos a mediados del siglo XXI. La especie humana ha hecho contacto con una civilización de reptiles inteligentes en un planeta que dista unos cincuenta años luz de la Tierra. Pronto, el padre Ruíz-Sánchez entra en un gran conflicto para con sus creencias y su fe. Esa raza de reptiles, hermafroditas, con un grado de civilización digamos que similar al de principios del siglo XX, no conocen el mal y para ellos, no existe lo que el sacerdote llamaría el pecado.

Me parece que esta situación tiene que ver con la idea de las leyes. Me explico. Resulta que si una ley (de esas que rigen a las sociedades), deja de ser violada y es cumplida al pie de la letra y la sociedad nunca jamás la quebranta, tenderá a desaparecer de los códigos. Posiblemente el conflicto del padre podría ser similar y podría explicar su inconformidad. Si esos reptiles (a los que se intenta evangelizar), nunca quebrantan las leyes de la iglesia, ¿éstas tendrían que desaparecer al igual que las leyes que rigen a la sociedad?

Con este gran dilema, el sacerdote llega a una conclusión que desde mi punto de vista parece ridícula: considerar a los reptiles como producto de Satanás.

La primera parte transcurre entre investigaciones científicas y éste dilema religioso introducido en una novela de ciencia-ficción. Para la segunda parte de la novela, uno de los reptiles regala a los humanos uno de sus hijos (un huevo en pleno desarrollo). Esta especie hereda el conocimiento del lenguaje y de su mundo genéticamente. Cuando el humano regresa a la Tierra y el reptil nace en un entorno distinto, éste se convertirá con el tiempo en una especie de agitador social.

En el planeta de los reptiles, se descubre que gran parte de la corteza planetaria contiene material radiactivo que puede ser muy útil para la industria humana. No obstante, con los métodos de extracción, existe el peligro de crear una reacción en cadena que amenaza con destruir el planeta entero.

Cuando el reptil agitador, después de crear un gran caos en la Tierra, escapa a su planeta natal, los personajes principales, científicos y sacerdote, se encuentran observando el planeta reptiliano. El padre, harto de ese planeta de herejía, observando ese mundo distante, comienza un exorcismo para destruir lo que él considera un producto del diablo. Cuando termina una oración, al mismo tiempo, un error de extracción de material radiactivo crea la tan temida reacción en cadena y el planeta entero explota por completo.

Una novela muy interesante, entretenida, que nos muestra que la religión puede ser tratada de una manera interesante inclusive si la introducimos en una historia de ciencia-ficción. Por demás interesante el estudio astronómico, geográfico y ecológico que nos brinda James Blish sobre el planeta de los reptiles al final del libro.

© Jorge Romo, (561 palabras) Créditos


Locución de Francisco José Súñer Iglesias
Producido por Francisco José Súñer Iglesias para el Sitio de Ciencia-Ficción
Fondo musical: Saltwater Coma de Done Been
bajo licencia Creative Commons 2.0 (by-nc-sa)