LA TIERRA OLVIDADA POR EL TIEMPO
LA TIERRA OLVIDADA POR EL TIEMPO Edgar Rice Burroughs
Título original: The Land that Time forgot
Año de publicación: 1924
Editorial: PulpEdiciones
Colección: Omean nº 13
Traducción: Rafael Marín Trechera
Edición: Septiembre de 2003
Páginas: 255
ISBN:
Precio: 16 EUR

Si algo no se le puede negar a Burroughs es su inmensa capacidad para mantener en vilo al lector y no dejar descansar a sus personajes en ningún momento o circunstancia. En este libro, compilación de tres novelas cortas desarrolladas en el mismo escenario (LA TIERRA OLVIDADA POR EL TIEMPO, LOS PUEBLOS QUE EL TIEMPO OLVIDO y DESDE EL ABISMO DEL TIEMPO) mantiene esta premisa de principio a fin, y no hay página desperdiciada con cuestiones que no vengan al caso de lo que se narra.

¿Y qué se narra? Pues el fantástico viaje al pasado de un grupo de alemanes e ingleses con el añadido, por supuesto, de varios yankees invencibles, malamente hermanados por cosas de la Primera Guerra Mundial. El mecanismo utilizado por Burroughs para hacer viajar al pasado a tan heterogénea tropa es tan socorrido como eficaz (ya lo usaron Verne y Conan Doyle) se inventa un continente, Caspak, aún no descubierto y convenientemente aislado del exterior, y en él sitúa toda clase de criaturas, tanto pensantes como devorantes, que harán de la estancia de los aventureros en Caspak un continuo sin vivir amenizado, sin embargo, por unos cuantos romances, cuestión esta muy burroughsiana pero que en este caso aparece más metida con calzador que nunca.

Está claro que las demostraciones testoterónicas del héroe de turno acaban por resultar aburridas si se dirigen exclusivamente a salvar la vida propia y, en según que épocas, las demostraciones repetitivas de sana camaradería masculina daban lugar a sospechas y miradas suspicaces, de modo que se hace lo posible para colar de rondón a una señorita de buen ver, semidesnuda, preferiblemente dividida en la elección entre dos galanes igual de audaces y que será profusamente secuestrada y torturada (mancillada no, estas novelas eran para adolescentes) hasta que el héroe la salve con gran derramamiento de sangre de salvajes, seres primitivos, o sencillamente malvados. A elegir.

Este es el guión aproximado, con variantes bastante características en cada uno de ellos, que siguen estos tres relatos. No se debe esperar una especial profundidad en los personajes ni reflexiones atemperadas sobre la vida, la esencia del ser humano ni el origen del universo, así como tampoco una prosa exquisita; todo en la narrativa de Burroughs es pura eficacia que consigue el objetivo que se marca desde un principio; paisajes exóticos y aventura, aventura y aventura.

El problema de esta clase de planteamientos está en que el escenario en el que se desarrollan pierde importancia y se convierte en un inmenso decorado de cartón piedra en el que más vale no reparar, en este caso no es el microclima, o la situación, o el extraño aislamiento de Caspak lo que deja sin habla, es el absolutamente demencial ciclo evolutivo de sus habitantes, que por un lado da mucho juego a Burroughs al permitirle presentar todos los estadios de evolución humana que le conviene, pero que deja cualquier tipo de rigor, ya sea evolucionista ¡o creacionista! absolutamente por los suelos. Siempre se puede aducir que en este tipo de obras que esos detalles no importan, pero incluso eso de la suspensión de la credulidad tiene sus límites.

Por cierto, existe una versión cinematográfica de LA TIERRA OLVIDADA POR EL TIEMPO (1975) y de LOS PUEBLOS QUE EL TIEMPO OLVIDO (1977) protagonizadas por el inefable Troi...­ quiero decir, Doug McClure.

© Francisco José Súñer Iglesias, (554 palabras) Créditos