MATRIX REVOLUTIONS
MATRIX REVOLUTIONS EE.UU., 2003
Título original: Matrix Revolutions
Dirección: Andy Wachowski, Larry Wachowski
Guión: Andy Wachowski, Larry Wachowski
Producción: Joel Silver, Grant Hill
Música: Don Davis
Fotografía: Bill Pope
Duración: 129 min.
IMDb:
Reparto: Nona Gaye (Zee), Keanu Reeves (Thomas A. Anderson/Neo), Laurence Fishburne (Morfeo), Carrie-Anne Moss (Trinity), Hugo Weaving (Agente Smith), Matt McColm (Agente Thompson), Jada Pinkett Smith (Niobe), Stuart Wells (Allah), Monica Bellucci (Persephone), Lambert Wilson (Merovingian), Harold Perrineau Jr. (Kain), Harry J. Lennix (Lock)

Lo han vuelto a hacer, han vuelto a tomarme el pelo. Por mucho que haga, diga, piense o me proponga siempre acaban por engañarme. He conseguido librarme de la engañifa en el caso de EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, cuyo visionado escalonado dejo a los más fervientes seguidores de Tolkien y los incautos poco avisados, pero no tengo más remedio que reconocer que en el caso de MATRIX he picado como un bobo con las dos últimas entregas de esta inexistente trilogía.

Porque en estas estamos; por lo pronto no hay trilogía que valga, es falso, mentira. Ya lo barruntaba yo a poco de empezar a visionar RELOADED, la falta de consistencia y continuidad narrativa con la primera película me puso en sobreaviso, algo fallaba estrepitosamente en aquella película; de la habilidad descubriendo enigmas se había pasado a un torpe deambular sin mucho sentido, de escenas espectaculares pero perfectamente medidas se había pasado a escenas no menos espectaculares pero sobredimensionadas, a diálogos enigmáticos pero con sentido final se contraponían sartas de fanfarronadas y mística de guardarropía, de un final coherente con la lógica de la historia se pasaba a... ¡no tener un final! sólo un desconcertante continuará, tan confuso que salí del cine pensando que Zión ya había sido destruido.

Ya entonces no que cupo la menor duda, de trilogía nada, MATRIX fue un auténtico bombazo mediático por méritos propios y su segunda parte, pretendida y pretenciosa segunda parte de trilogía, una secuela sacacuartos sin el interés ni capacidad de asombro que tuvo su antecesora.

Y como segundas partes nunca fueron buenas, terceras, si es que se puede hablar de terceras, menos aún. Con esta nueva película se termina de demostrar que lo de la trilogía es un engaño monumental; se trata simplemente de la segunda parte de la segunda película, los Güachosqui Broters ni siquiera tienen la vergüenza torera de incluir un pequeño prólogo que ponga en antecedentes al espectador, ni intentan introducir la acción con algún sencillo artificio, se comienza directamente en el cambio de plano de la escena final de la película anterior y allá se las componga el espectador con su memoria, y si no vio la anterior película, dese directamente por estafado; está pagando por ver la segunda mitad de una larga película.

Por lo demás se sigue abundando en lo mismo; misticismo de andar por casa, diálogos herméticos y con tan grandes pretensiones como sonido a hueco y, excepto que se sea un adicto a los efectos especiales, nada espectacularmente original, sólo una reescritura en clave mesiánica y no demasiado afortunada de las películas de artes marciales de toda la vida, tanto es así que la pelea final entre Neo y el Agente Smith es casi un calco de las que Son Goku mantiene sucesivamente contra Piccolo, Vegeta, Celula, Freezer y todos sus enemigos en Bola de Dragón.

No hay mucho más que decir de esta segunda parte de la secuela de MATRIX, sólo advertir a quien se entusiasmara con esa primera película que tenga mucho cuidado con la forma en la que ve, si es que se decide, RELOADED y REVOLUTIONS, mi consejo es que, si con todo está empeñado en ello, lo haga de forma consecutiva y en la misma sesión, cómodamente sentado ante el televisor y con el mando del DVD bien a mano para pasar rápidamente los diálogos más pueriles del cine actual.

© Francisco José Súñer Iglesias, (563 palabras) Créditos