EL HOMBRE QUE COMPRÓ UN AUTOMÓVIL
EL HOMBRE QUE COMPRÓ UN AUTOMÓVIL, portada de la edición de 1938 Wenceslao Fernández Flórez
Título original: ---
Año de publicación: 1938
Editorial: Anaya
Colección: Tus Libros nº 58
Traducción: ---
Edición: diciembre de 2002
Páginas: 207
ISBN:
Precio: ---

En ocasiones vamos a buscar, dentro de la literatura en castellano, referentes de nuestro género. Tarea difícil, ya que es de sobra conocido el poco (por decirlo de un modo suave) interés que ha despertado entre nuestros literatos la fantasía, el terror, o el nuevo género que desde el siglo veinte se conoce como ciencia-ficción. Salvo contadísimas excepciones (relatos de misterio de escritores románticos, ocasionales incursiones en leyendas populares con tintes fantásticos o terroríficos) nuestra literatura, al contrario que la anglosajona, adolece de tradición y cultivo de lo fantástico.

Por eso, cuando sin pretenderlo nos encontramos con sorpresas como ésta, la reacción es doblemente impactante.

EL HOMBRE QUE COMPRÓ UN AUTOMÓVIL es una obra, tal vez menor, de un escritor que tampoco ha pasado a la historia de nuestra literatura con letras de oro. Pero hay un dato que no debe pasar desapercibido: cuando escribió esta novela, lo que hoy conocemos como civilización del automóvil estaba en pañales. Había que ejercer de profeta para hablar de términos como embotellamiento, paso de cebra, o para vislumbrar la importancia social de poseer determinado modelo de automóvil, siempre mejor que el del vecino, por supuesto...

Fernández Flórez trata de todos estos temas con su ironía habitual, salpicada de un humor negro que produce la sonrisa. Hablar de esta novelita puede ser divertido, incluso puede haber alguien que cuestione si debe o no estar incluida dentro del género. Pero es que hay algo más. Se trata de un relato al margen de la novela en si misma, al final de la misma, titulado COLOFÓN FANTÁSTICO y que es un relato corto bien diferenciado del cuerpo central de la obra, cuyo único nexo de unión con ésta es el vehículo en sí, o con más propiedad, una hipérbole de la civilización que entonces estábamos comenzando a construir.

En este COLOFÓN FANTÁSTICO, se desarrolla la idea, bastante utilizada con posterioridad, de la rebelión de las máquinas. Imaginaos: en los Estados Unidos, en un futuro indeterminado, los automóviles cobran vida y criterio propio y se rebelan contra sus amos, campando a sus anchas por las carreteras que ellos mismos les construyeron, sembrando la estupefacción y el caos. Suena

Más allá de criticar la novela, más allá de juzgar su valor literario, os propongo que la leáis. Espero que su frescura nos contagie para ejercer de profetas...

© Alvaro Carrión de Lezama, (391 palabras) Créditos