ROSA CUÁNTICA
ROSA CUÁNTICA Catherine Asaro
Título original: The Quantum Rose
Año de publicación: 2002
Editorial: La Factoría de Ideas
Colección: Solaris Ficcion nº 29
Traducción: Manuel Mata Álvarez-Santullano
Edición: 2003
Páginas: 340
ISBN:
Precio: 18,14 EUR

En la contraportada de esta novela se entroniza a Catherine Asaro como la nueva reina de la space opera (se la entronizaba, la novela es de 2001 y La Factoría la editó en España en 2003) destronando nada menos que a la Bujold. No creo que sea para tanto, una y otra, sin olvidarnos de David Weber, son capaces de construir apasionantes aventuras espaciales y dejar al lector clavado horas y horas hasta que termina el libro correspondiente.

Todos ellos manejan admirablemente el ritmo de la narración, sus personajes son todo lo creíbles que deben ser, la aventura y la acción la sirven con exquisita y oportuna precisión y las subtramas conspirativas, amorosas y costumbristas no molestan, apoyan la línea general de la narración y aportan relieve al resto de la novela. Dicho así parece que estos escritores, y otros muchos que se dedican a la literatura ligera, escribieran apoyándose en un grueso manual de estilo. No digo que no, la mecánica de los best-sellers está más que probada y engrasada, solo es necesario un autor competente para hacerla funcionar suavemente, sin que se noten traqueteos ni irregularidades, los cambios de marcha sea precisos y el lector pueda disfrutar del paisaje de principio a fin del trayecto.

En definitiva, literatura sencilla, directa, bien estructurada, efectista a veces, pero siempre bien construida y lo más importante, se vende como el pan.

El caso es que ROSA CUÁNTICA goza de todas estas virtudes (defectos, para algunos), con lo que su lectura es interesante y amena, pero a la vez sufre de la elefantiasis propia del best-seller, amigo de la dactilorrea y el despilfarro de papel, y Asaro acaba empalmando dos novelas donde solo debió haber una... y más tarde una secuela. Además el contraste es tan acusado que no deja de ser molesto.

En la primera parte nos presenta a la dulce Kamoj Quanta Argali, gobernadora de la provincia de Argali, en el planeta Balumil. Como es un buen melodrama, Kamoj es poco más que una adolescente, aunque experimentada en el gobierno, Argali una provincia pobre y al borde del colapso económico y demográfico, y Balumil un planeta perdido en ninguna parte y muy poco apto para la vida humana. Kamoj está prometida con Jax Ponteferro, gobernador a su vez de la provincia de Ponteferro, a la que su carácter resuelto ha convertido en la más próspera de todo Balumil. El matrimonio, y la consiguiente unificación territorial, es la salvación para las gentes de Argali, pero Jax además de dinámico es lo más parecido a una bestia parda que hay en Balumil, y a Kamoj le espera una vida conyugal muy desgraciada. Pero un extraño se ha asentado en una remota región de Argali: Vryl Leostelar, siempre embozado es una presencia inquietante en la comarca, pero humano como es, queda prendado de los encantos de Kamoj, y ya está el conflicto servido.

Esa primera parte, podría haber sido, y de hecho es, una buena historia romántica (no podía por menos que imaginar esas portadas de novela rosa, con tipos musculosos y melenudos sujetando tiernamente a la pechugona ardorosa de turno) y aún mejor, una apasionante historia de antropología espacial, en la que planetas aislados ha generado toda una serie de curiosas leyes y costumbres que el patán de turno quiebra a cada paso que da. Sin embargo, cuando el conflicto entre Kamoj, Jax y Vryl llega a lo que parece el punto culminante, embrollo legal incluido, Asaro decide que esa novela se le ha quedado pequeña y comienza la escritura de otra, continuación si acaso de la anterior, en la que embarca a Kamoj y Vryl en un viaje más allá del oceano... digooo las Corrientes del Espacio, destino a Lyshriol, el planeta de Vryl, donde el es un tipo realmente importante, y se verán envueltos en un gigantesco enredo político-bélico entre los restos renacidos de un Antiguo Imperio, unos malos muy malos a los que se menciona pero no se muestra, y las fuerzas de los aliados de la vieja Tierra.

A partir de ahí ROSA CUÁNTICA se desmorona y va perdiendo fuelle progresivamente hasta un final entre aburrido y desconcertante. Mención aparte es el apéndice donde Asaro describe la estructura de la novela en términos cuánticos. Ella es doctora en química y licenciada en física, y concibió la novela como una alegoría de la teoría cuántica de la dispersión (quien quiera saber que es eso, ahí está la Red) y así explica el sentido de cada uno de los capítulos. Como forma de construir una novela, no deja de ser original.

En otro orden de cosas, ROSA CUÁNTICA no es una obra aislada, se circunscribe en un universo narrativo creado por Asaro en el que también se cuenta Inversión Primaria, también publicada por La Factoría, y otras muchas novelas más inéditas aún en español.

A modo de postdata Al principio del comentario he citado tres autores americanos que cultivan el noble género de la space opera, no nos olvidemos del personal patrio, la producción José Antonio Suárez, o el tándem formado por Eduardo Gallego y Guillem Sánchez, no tiene nada que envidiar al material importado, con la ventaja adicional de que personajes y humoradas resultan más cercanas. No se los pierdan.

© Francisco José Súñer Iglesias, (874 palabras) Créditos

En un primer nivel de lectura, esta obra es una historia de amor. Si ahondamos en otros niveles, veremos que trata del enfrentamiento de una cultura superior a otra inferior. Pero si nos fijamos en la proposición de la autora, la obra es una metáfora o más bien una analogía de la teoría cuántica de la dispersión.¿Qué no tenéis ni idea de física cuántica? tampoco yo la tengo. Sin embargo, la doctora Asaro, al final de la obra introduce un apéndice explicándonos lo más claramente posible la teoría arriba mencionada y su similitud con la obra y los personajes.

ROSA CUÁNTICA, a pesar de su planteamiento, bebe más de el space-opera y la ciencia-ficción de aventuras que de la ciencia-ficción dura. La obra queda sólo en eso: una analogía entre lo que es una elegante teoría cuántica y el desarrollo de la narración. Si nos olvidamos de lo anterior, podremos disfrutar de una novela de aventuras, que sin ser una gran obra, cumple con su cometido: entretener.

Un defecto gravísimo de la narración y cuya culpa debe recaer sobre la editorial es el de la traducción. Una de las más abominables y nefastas que he visto. En algún sitio he leído que esto se debe a la prisa por la publicación de obra. Me parece una tremenda falta de respeto al aficionado que se perpetren estos desaguisados y con lo caros que cuestan los libros. Señores editores, podíamos haber esperado un poco más para leer la obra en perfectas condiciones.

© José Enrique León Alcalde, (254 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Los Archivos del Espcio el 19 de abril de 2003

En un primitivo y aislado planeta, Kamoj Argali, Gobernadora de la empobrecida provincia de Argali, está prometida en un matrimonio de conveniencia con Jax Ironbridge, el Gobernador de una provincia vecina. Ironbridge es un líder inteligente y eficiente, pero también es capaz de actuar de forma brutal y posesiva.

La situación cambia con la llegada del enigmático Havryl Lionstar, que alquila el viejo castillo de Argali, haciendo ostentación de una gran riqueza y comportándose de forma muy extraña. Pronto el desconocido se interpone entre Kamoj y Jax, involucrando a ésta en un conflicto interplanetario.

Esta novela, ganadora del premio Nebula en el 2001, es una mezcla de ciencia-ficción y romance, lo cual puede no ser del gusto de todos los aficionados a la ciencia-ficción. Su fuerza reside en la buena caracterización de los personajes, que hace que nos importe la compleja historia de amor entre una mujer dividida entre el interés de su pueblo y sus propios sentimientos y un hombre noble pero atormentado. Tampoco los elementos más propios de la ciencia-ficción decepcionan, permitiéndonos descubrir a través de los ojos maravillados de Kamoj la para ella incomprensible tecnología futurista de los recién llegados al planeta. Llegado el momento, los protagonistas deben involucrarse en la pugna entre dos civilizaciones interplanetarias. El escenario es complejo y bien descrito y el estilo realista, con personajes creíbles. Los héroes tienen debilidades y limitaciones y a los villanos se les puede comprender e incluso simpatizar con ellos.

En el lado negativo, el libro es algo irregular, con una parte central que puede hacerse un poco larga.

En resumen, se trata de una novela que puede no ser para todo el mundo. Quien sienta rechazo a leer cualquier cosa que suene a romance o quien sólo admita ciencia-ficción dura debería abstenerse. Sin embargo, para los demás es una novela interesante y entretenida, que muestra la riqueza y diversidad de subgéneros de la ciencia-ficción.

Este libro es el primero que se publica en España de la saga espacial que está creando Catherine Asaro, aunque es una historia completa que se puede leer independientemente. En cierta forma, el tono de la saga se parece a la de Miles Vorkosigan, aunque con más romance y con personajes menos llenos de recursos que el inefable Miles. Este libro no es el primero de la saga, pero tampoco es mala elección para empezar a introducirse en el universo de Asaro.

© Daniel Buzón, (404 palabras) Créditos