LOS ROBOTS DEL AMANECER
LOS ROBOTS DEL AMANECER Isaac Asimov
Título original: The Robots of Dawn
Año de publicación: 1983
Editorial: Plaza & Janes
Colección: Jet 136/11
Traducción: Maria Teresa Segur y Hernán Sabaté
Edición: 1987
ISBN:
Precio: 5,64 EUR
Comentarios de: Francisco Ontanaya

Un robot ha sido asesinado en Aurora, el principal mundo Espacial, donde sus habitantes viven hasta tres siglos, rodeados de decenas de robots que les proporcionan una vida plácida y minuciosamente cómoda. El problema está en que ese robot era el gemelo de Daneel Olivaw, el primer humaniforme diseñado por Han Fastolfe, el mayor roboticista de Aurora y principal partidario de permitir abandonar la Tierra a los infectos subhumanos de vida breve. Si su gran rival político, Kelden Amadiro, consigue demostrar que Fastolfe conspira contra la colonización y expansión Espacial (precisamente mediante robots humaniformes), será la ruina de la Tierra.

De este modo, Elijah Baley, el terrestre que solucionó el asesinato del marido de una espacial en el extremo mundo de Solaria, es requerido por Fastolfe para resolver este caso. Un caso que, aparentemente, es imposible de resolver.

LOS ROBOTS DEL AMANECER es el mejor título de las novelas de robots de Asimov, con bastante diferencia sobre ROBOTS E IMPERIO y muchísima sobre los títulos anteriores. Ya como historia de detectives resulta sobresaliente, arrancando desde una situación que no solo parece en extremo irresoluble (un odiado terrestre, agorafóbico, que ha de demostrar que el robot Jander se averió por un fallo fortuito y no provocado por Fastolfe, el único lejanamente capaz de robloquear un humaniforme). Pero Asimov resume aquí casi todas sus mejores virtudes, en una historia con una notable capacidad de cautivar al lector.

No puedo evitar empezar por la que más me ha atraído siempre. La ambientación de LOS ROBOTS DEL AMANECER, siendo estrictamente espartana, consigue introducir de lleno al lector en la historia; el truco reside en Elijah Baley, el protagonista, que continuamente y a través de su agorafobia nos transmite las sensaciones que le produce el entorno. Este grado de involucración en la historia, marca de la casa Asimov, es el signo de maestría creativa del último y mejor periodo de este autor, los ochenta, con permiso de algunas excelentes obras que publicó entre 1945 y 1960.

La segunda virtud, y probablemente la más noticiable no solo de la novela, si no de todos los tiempos del género, tiene nombre propio: Daneel Olivaw. Pocas veces se habrá puesto voz y pensamiento en un robot con tal grado de integridad y de coherencia, sin rastro alguno de histrionismo, si no acercando a este ya legendario personaje a la dialéctica de Sócrates y de Platón.

Pero, quizá por encima de todo, el verdadero valor de esta novela es el entrañable tratamiento del protagonista, héroe por sus actos y sin embargo limitado y en lucha con sus propios defectos. Cuando Elijah Baley se pierde en el bosque, presa de pánico infantil, no se convierte en un personaje patético, si no en una especie de luchador que ha de hacer un inmenso esfuerzo para vencer las dificultades con que se enfrenta.

Es curioso el costumbrismo de la novela. No suele ser habitual que en una historia de ciencia-ficción se resalten aspectos cotidianos de una civilización distinta, como la alimentación o las necesidades primarias. Resalta, y mucho, el papel de los robots en esas necesidades.

No todo es perfecto; en algún momento Asimov maltrata a los personajes con algún desliz de papanatismo, atenuando ese positivo efecto de heroes imperfectos. En particular, ese vicio por la indefensión semicosciente (un dejamiento total) que puede encontrarse también en ASESINATO EN LA CONVENCIÓN (aquí en primer plano además), y en el Hari Seldon de PRELUDIO A LA FUNDACIÓN. Los personajes, todo y tener una más que notable profundidad (ese Amadiro, antagonista y sin embargo perfectamente convencido de su posición, capaz de razonar sobre ella), mantienen fuera de la vista la relación entre ellos (por hacer una comparación, no tienen la misma profundidad que la de Baley con su entorno) La suerte en este caso es que en Aurora, este mundo de seres longevos, se valora precisamente esa distanciación. Pero podremos ver en la trilogía de las fundaciones que este aspecto es propio de Asimov y que no depende de la sociedad que se representa.

Quitando estos pequeños borrones, LOS ROBOTS DEL AMANECER es una novela memorable, teniendo en cuenta que se trata de un híbrido entre ciencia ficción y novela detectivesca, que se trata de género soft (en el que predomina ficción sobre ciencia), y que Asimov es un autor claramente neoclásico, cuyas obras han de encontrar sus referentes no en la literatura moderna, si no en las obras de la Grecia clásica y en la literatura contemporánea a sus comienzos. Como el propio autor confiesa en sus memorias, su estilo apenas hubo de evolucionar a través de sus escasas lecturas de ciencia-ficción moderna.

Calificación

Narrativa: 3, Argumento: 5, Originalidad: 4, Expectativa: 5, Global: 4

© Francisco Ontanaya, (781 palabras) Créditos