PRESERVAD LA TIERRA
PRESERVAD LA TIERRA José Vilches Palma
Título original: ---
Año de publicación: 1997
Editorial: Juan José Aroz, Editor
Colección: Espiral, ciencia-ficción nº 8
Traducción: ---
Edición: junio 1997
Páginas: 99
ISBN:
Precio: Descatalogado

Aunque tengo que reconocer que el único relato de ciencia-ficción que he publicado (LA TRAVESÍA, VISIONES 1995) trata precisamente del mismo tema que esta novela corta, también tengo que admitir que es una temática que me resulta pesada, aburrida y para nada atractiva. El tema en cuestión es lo torpes e inconsciente que somos los seres humanos y lo ajqueroso, (dígase con acento de Madrid) que estamos dejando este planeta donde vivimos.

Si bien es necesaria una continua vigilancia y desarrollar una labor de denuncia contra los sucesos, por desgracia frecuentes, que afean y contaminan el medio ambiente, no es menos cierto que la visión catastrofista de los mismos siempre me ha resultado oportunista y antropocentrista. Oportunista por cuanto resulta muy fácil conmover naturalezas sensibles con la multitud de hechos desagradables que se producen día a día, y antropocentista por que con demasiada frecuencia se da a entender que la desaparición del ser humano, o el hecho de crear condiciones extremas para su supervivencia, supusiera automáticamente la desaparición de la vida sobre la Tierra. Lo primero sencillamente no me parece ético y lo segundo es sencillamente falaz.

Las sensibilidades, y los actos que siguieran a su despertar, hay que tratarlos con respeto y sobre todo cabalmente, y cuando los hombres hayamos desaparecido, ya sea envenenados o por simple agotamiento genético, la Tierra seguirá bullendo de vida al menos hasta que el Sol se convierta en una gigante roja.

En esta línea de catástrofe-denuncia se desarrolla PRESERVAD LA TIERRA. Ambientada en un mundo agonizante en el que sus habitantes se ven obligados a viajar en el tiempo para conseguir algo tan elemental como el agua, uno de los dirigentes propone viajar (en el tiempo y espacio) a la Tierra con la intención de mostrar a los máximos dirigentes del planeta cual será su desagradable destino si continúan portándose mal y ensuciándolo todo. Las intenciones no son del todo altruistas, el objetivo final es el de una pacífica invasión de esa Tierra futura.

No se puede decir que el estilo de esta obra sea ágil y fluido, ni siquiera atractivo. El exceso de didactismo cae como una losa sobre el desarrollo de la historia y la exhaustiva enumeración de hechos y objetivos sólo consiguen envarar el relato, que acaba convertido en una simple novela de a duro, pero sin la épica aventurera de éstas.

El volumen se completa con TIERRA LLENA, un relato sobre hombres-lobo lunares y las consecuencias de no escuchar al que sabe. Aún siendo bastante más corto, resulta más satisfactorio que la novela que da título al volumen.

© Francisco José Súñer Iglesias, (432 palabras) Créditos