EREWHON
EREWHON Samuel Butler
Título original: Erewhon, o, Over the Range
Año de publicación: 1872
Editorial: Ediciones Abraxas
Colección: Utopías & Distopías
Traducción: Jorge A. Sánchez
Edición: 1999
ISBN:
Precio: 2,95 EUR

Si el lector ha leído LOS VIAJES DE GUILLVER, tendrá una idea bastante aproximada de lo que es este libro y de sus motivaciones. En esencia trata de las aventuras de un emprendedor innominado que, en busca de riqueza, parte en descubrimiento de nuevas tierras, topando con una asombrosa civilización de costumbres tan extrañas como incomprensibles. Pero esto tiene su lógica, a Butler le importaba muy poco que los hábitos sociales de los erewhonianos fueran sensatos, su intención era transponerlos para denunciar su propia sociedad.

EREWHON se publicó en 1872 dentro de la corriente (también seguida por Carlyle o Matthew Arnold, entre otros) que advertía sobre la gran mentira que era la sociedad inglesa de la época; industrialmente muy desarrollada, prácticamente a la cabeza del mundo, pero estancada intelectualmente y en la que la educación se basaba fundamentalmente en reprimir la originalidad. Incluso las ideas renovadoras, como el darwinismo, pese a su concepción revolucionaria, corrían el peligro de verse convertidas en artículos de fe, debido a la pereza intelectual de la época.

EREWHON es pues una visión crítica de este estado de cosas, en el que la hipocresía y el convencionalismo han congelado prácticamente la evolución social e intelectual, y para ello Butler se vale del artificio de dar la vuelta a la situación, creando una sociedad en la que pone en el lugar del estado intelectual el estado físico y viceversa, de este modo, los habitantes de Erewhon (anagrama en ingles de nowhere = ninguna parte) no dudan en exponer públicamente sus bajezas y vicios morales, que son convenientemente tratados por especialistas en la materia, mientras que ocultan a toda costa cualquier problema de salud por nimio que éste sea. La interpretación inmediata es que Butler, asimilando moralidad con salud, pretendía manifestarse contra la moralina puritana que le había tocado vivir y que condenaba al individuo al silencio y al aislamiento.

La proscripción de las máquinas en Erewhon, anecdótica pese al título de este volumen, también parece ser un arma arrojadiza en contra del incipiente maquinismo que todo lo inundaba y que debía ser, incluso para el lúcido Butler, una amenaza para un cierto orden natural y, como hoy día parece demostrarse, probablemente más tranquilo y relajado.

La ironía con la que parece que se concibió la obra se ha perdido con el paso del tiempo, sólo en los pasajes finales, en los que propone realizar periódicas expediciones a Erewhon con la intención de reclutar esclavos, retoma el tono que imprimió Swift a UNA MODESTA PROPOSICIÓN, pero por lo demás, hoy día esta novela no deja de ser una curiosidad casi arqueológica.

© Francisco José Súñer Iglesias, (432 palabras) Créditos