CINCO DÍAS ANTES
CINCO DÍAS ANTES Carlos F. Castrosin
Título original: ---
Año de publicación: 2002
Editorial: Juan José Aroz, Editor.
Colección: Espiral, ciencia-ficción nº 27
Traducción: ---
Edición: 2002
Páginas: 311
ISBN:
Precio: Descatalogado

No es este un libro que vaya a despertar grandes entusiasmos, y es que aún siendo una lectura ligera y entretenida, la cantidad de peros que se le pueden poner es tal, que se llega a la conclusión de que si bien cumple con su cometido de entretener al lector, no es una buena novela.

El argumento no tiene gran complicación; Jaime Ballard, un policía recién salido del hospital tras sobrevivir a la explosión de una bomba, es requerido por Luis Fernández-Shrage para que investigue el asesinato de un concejal de Supra Beni, una megalópolis, ampliación de Benidorm. El caso no deja de ser un rutinario asunto de corrupción política y policial, y la resolución del mismo, con su justo equilibrio de oportunas casualidades y hábiles deducciones, no es en absoluto satisfactoria por cuanto, y este es un defecto de casi todas las historias de detectives, la explicación de todo se da apresuradamente en las últimas veinte páginas del libro, añadiendo además un giro inesperado, que muy lejos de ser un golpe de efecto, como parece ser la intención de Castrosín, no aporta demasiado a lo que hasta ese momento el lector puede haber deducido por si mismo. Un elemento añadido de desazón es que Ballard esté aún bajo los efectos de la medicación y sufriendo una amnesia parcial, esto le deja muy mermado física y mentalmente, pero asombrosamente no le impide seguir siendo el hábil investigador y ágil atleta que era antes del atentado.

CINCO DIAS ANTES es una novela de mezcla de géneros, algo a lo que la ciencia-ficción se presta muy mal, ya que por regla general su aportación se limita a poner el escenario y la ambientación, quedando la parte del león, es decir, el argumento, para el otro género. Eso ocurre en esta novela con una claridad casi dolorosa; Castrosín se limita únicamente a construir un escenario y una ambientación futurista y pretendidamente alejada de la realidad de hoy día, y en eso fracasa estrepitosamente porque no basta con cambiar el nombre de las cosas y aportar alguna pincelada de avance tecnológico, hay que dar más; nuevos problemas sociales, nuevas formas de ver la vida, ofrecer ideas, en definitiva, aunque hoy día sea algo muy mal visto en ciertos círculos.

¿De que sirve reinventar una ciudad en forma de la monstruosa edificación que es Supra Benidorm cuando tiene los mismos problemas que cualquier megalópilis actual? ¿para que cambiar el fútbol por el rollerball, el ajedrez por el palladium la televisión por la ovovisión, el SIDA por el SAV y así sucesivamente si realmente no se cambia la esencia y objetivos de los mismos? ¿Para poder llamarla novela de ciencia-ficción? Se puede considerar una razón perfectamente legítima, pero que no deja de ser decepcionante si, como digo, basta con cambiar los nombres de todas ellas para convertirla en una simple novela negra.

La novela tampoco está especialmente bien construida, le sobran muchas páginas de episodios intrascendentes y descripciones superfluas, en un intento de seguir minuciosamente los pasos de Ballard se cuenta hasta el mínimo detalle de su estancia en Supra Beni, lo que en más ocasiones de las debidas acaba aburriendo. Por si fuera poco, esa excesiva minuciosidad se vuelve en contra del hilo argumental cuando, de seguir implacablemente a Ballard y sus compañeros de aventuras, se pasa bruscamente a narrar los pasos de uno de ellos en un momento de alto contenido dramático; no hacen falta muchas luces para saber como va a acabar el episodio.

Tampoco la narrativa de Castrosín es excesivamente pulcra, mi impresión es que al libro le faltan una o dos correcciones más, frases como Sobre la pared de enfrente colgaba un retrato femenino de Alejandra Miró..., resultan chocantes, los diálogos son en las más de las ocasiones forzados y artificiosos y da la sensación de haberse cansado en un momento determinado de revisar y corregir.

En definitiva; una novela entretenida pero a la que le faltan muchos detalles por pulir y en la que la ciencia-ficción es pura anécdota.

© Francisco José Súñer Iglesias, (673 palabras) Créditos