LILO Y STITCH
LILO Y STITCH EE.UU., 2002
Título original: Lilo & Stitch
Dirección: Dean Deblois y Chris Sanders
Guión: Chris Sanders y Dean DeBlois
Producción: Clark Spencer
Música: Alan Silvestri
Fotografía: ---
Duración: 85 min.
IMDb:
Reparto: (voces) Daveigh Chase (Lilo); Chris Sanders (Genetic Experiment 626/ «Stitch»); Tia Carrere (Nani); David Ogden Stiers (Dr. Jumba Jookiba); Kevin McDonald (Agente Pleakley); Ving Rhames (Cobra Bubbles); Jason Scott Lee (David Kawena); Kevin Michael Richardson (Capitan Gantu)
Comentarios de: Jordi García

Entro en el cine expectante ante la última producción Disney. La visión de la película se ha demorado ya más de un mes, por circunstancias personales. En cuanto me es posible, me lanzo entusiasmado al cine más cercano para disfrutar de esta película, que promete ser divertida y tierna a la vez, a la par que imaginativa. ¿Y qué me encuentro? Cine, por llamarlo de algún modo, pobretón en todos los aspectos.

Se explica en la película la amistad entre una niña huérfana y un alienígena destrozón, una especie de simpático Gremlin galáctico que, leo, es capaz de terribles gamberradas. Todo lo cual promete un espectáculo interesante. Error de errores. Todo es formulaico en esta película, convencional hasta decir basta, predecible y falto de inspiración e imaginación. Las andanzas y los destrozos de Stitch no destacan por su originalidad, limitándose el guión a confeccionar una serie de escenas en las que Stitch se limita a seguir el ejemplo destrozón, sin más gracia que esa, de los personajes de la Warner Bros. En ese sentido, resultaba muchísimo más DIVERTIDA EL EMPERADOR Y SUS LOCURAS, donde al menos uno se reía un rato y disfrutaba con el despliegue de imaginación visual. Y además, en esta última película los personajes tenían su gracia, te interesabas por su destino. Lo que es en LILO Y STITCH, se ve como se van a resolver los conflictos a seis kilómetros de distancia: como efectivamente sucede, todo se resuelve de la manera más facilonga y convencional posible.

Y en cuanto a la animación, pues otro tanto. No destaca precisamente por su inventiva. Y no hablemos ya de la espectacularidad tan propia de la animación cinematográfica Disney, que aquí está relegada al más contumaz de los olvidos. Leo que ha costado 60 millones de dólares. Visto el resultado, quién lo hubiera dicho.

© Jordi García, (304 palabras) Créditos