EDAD: 143 AÑOS
EDAD: 143 AÑOS Jordi Sierra i Fabra
Título original: ---
Año de publicación: 1989
Editorial: Ultramar
Colección: Ciencia Ficcón nº 99
Traducción: ---
Edición: Marzo 1990
ISBN:
Precio: ---

Esta es una novela atípica dentro de la ciencia-ficción española y estoy por decir que hasta dentro de la novelística española, se trata, en esencia, de una novela de juicios, género tan caro a la cultura anglosajona (con TESTIGO DE CARGO como joya absoluta del género) pero de un interés relativo para los espectadores europeos y casi nulo para los creadores del viejo continente.

Por eso se hace extraña esta novela en la que el peso central lo lleva el juicio sobre la demanda que el médico Juan Carlos Galí eleva al tribunal de Estrasburgo para, por un lado solicitar la descongelación de los dos mil (aproximadamente) hibernados que desde principios del siglo XXI suponen todo un problema ético para la sociedad futura que propone Sierra i Fabra, y por otro, abolir la ley que prohibe nuevas hibernaciones.

En esta sociedad de principios del siglo XXII, médicamente avanzada y socialmente estable, se ha conseguido erradicar cientos de enfermedades que hoy día son terribles plagas o difícilmente curables; el cáncer y el SIDA son recuerdos del pasado, la longevidad del ser humano se ha extendido notablemente y, en general, la prosperidad se extiende por toda la Tierra que goza, sin ser el mundo idílico deseable, de un notable bienestar.

Pero esto se ha conseguido no por que la ética se haya adueñado de los propósitos y acciones de los políticos, se deja entrever que es más bien el resultado de un férreo control del capital, que en algún momento pareció convencerse de que era mejor una sociedad controlada gracias al reparto de un mínimo de riqueza que a base de la represión, las revoluciones y las armas.

Pero esto es sólo una hipótesis ociosa, la novela no habla de nada de esto, se centra exclusivamente en las implicaciones éticas y sociales de la hibernación con fines terapéuticos, y de lo que supone en términos económicos, médicos y sociológicos. Sierra i Fabra pone en boca de sus personajes todos los pros y los contras que tiene la hibernación incontrolada, la excesiva regulación y el problema e implicaciones que supone el mantenimiento de una población lo suficientemente amplia de hibernados como para que se conviertan en un problema con profundas implicaciones.

Las relaciones entre los personajes son complejas; un hijo del doctor Galí padece el SIC; el Síndrome de Inmunodeficiencia Cerebral, una nueva plaga incurable que ha venido a sustituir a las enfermedades vencidas, esta circunstancia hace pensar que la lucha de Galí es puramente egoísta, y que su pretensión es dar un plazo suficiente a su hijo hasta encontrar la cura. Misterioso es el fiscal, Paal Struer, ferviente defensor de la prohibición y la permanencia en su estado de los hibernados, guarda así mismo un terrible secreto. Janos Pauli, el representante del consorcio de bancos suizos donde reposa todo el dinero de los hibernados, y por ende del verdadero poder en la sobra, parece ser el titiritero que dirige todos los destinos. Y tras los estos tres personajes principales, jueces, abogados, familia, dan los contrapuntos necesarios para conseguir un notable relieve en la novela.

En general, aunque en ocasiones los alegatos de unos y otros rocen el tono panfletario y, pese a que se intentan explicar, existen varias cuestiones que no resultan excesivamente coherentes, como el hecho de la concentración de los hibernados en Zurich o que se obvien testamentos, albaceas y disposiciones finales, la novela es bastante interesante, no se hace pesada y resulta ser una muy reposada reflexión sobre un tema como la hibernación que, aún pareciendo inviable durante todavía mucho tiempo, no por ello deja de ser tentador.

© Francisco José Súñer Iglesias, (600 palabras) Créditos