MARTE SE MUEVE
MARTE SE MUEVE Greg Bear
Título original: Moving Mars
Año de publicación: 1993
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova Ciencia Ficción, nº 79
Traducción: Carlos Gardini
Edición: 1995
ISBN:
Precio: 18,50 EUR
Comentarios de: Francisco Ontanaya

Si alguien se pregunta alguna vez qué es Ciencia Ficción, entonces debería leer esta novela.

Me permito utilizar una frase tan lapidaria porque realmente MARTE SE MUEVE lo merece. Tiene todos los ingredientes fundamentales: un escenario exótico, descripción de fascinantes tecnologías futuras, interesantes y atrevidas especulaciones científicas, una trama consistente, un final emocionante y trascendente... Por supuesto, no estamos ante la novela perfecta. Pero señalar demasiado críticamente los defectos podría ocultar todo el mérito que hace mucho antes.

MARTE SE MUEVE es, sorprendentemente, una historia que gira en torno a la intriga política: la Tierra, inundada por la tecnología, pretende tomar el control de los recursos de Marte para impulsar la exploración interestelar; los habitantes marcianos, numéricamente muy inferiores, sin unión y todavía muy inmaduros política y diplomáticamente, tratan de eludir el apretón del puño terrestre.

La historia está situada en el punto de vista de Casseia, narradora de sus propios recuerdos durante aquella época. La Casseia joven está haciendo carrera en gestión y política. Se mezcla en un altercado entre estudiantes, más adelante conoce a Charles Franklin, un estudiante de física interesado en los fósiles marcianos, y que se enamora de ella mientras que Casseia aún tiene dudas. Pero Charles entra a formar parte de un oscuro grupo autodenominado los Olímpícos, mientras ella ha de viajar a la Tierra en una desesperada misión diplomática, y su relación se desvanece.

La situación de Marte se complica. La Tierra está decidida a tomar por un medio u otro lo que quiera de Marte, y dentro del propio planeta rojo algunas facciones la apoyan obstruyendo la constitución de un nuevo gobierno nacional que agrupe a todos los marcianos. Los Olímpicos, que habían estado al amparo de uno de esos grupos disidentes, se apartan para salvar el secreto de sus descubrimientos. Casseia se encuentra de nuevo con Charles, y le revelan lo que han encontrado: una increible descripción del universo, que a su vez es una terrible arma y una vía de escape.

Cuando la Tierra actúa por la fuerza contra Marte, consiguen repeler la agresión con una amenaza bien clara: haciendo aparecer a Fobos a solo unos miles de kilómetros de su superficie. Sin embargo, los científicos terrestres encuentran en ello la pista que necesitaban para reproducir el trabajo del grupo de científicos marcianos. Antes de que la Tierra trate de acabar con unos enemigos demasiado peligrosos, ellos tendrán que encontrar una solución.

Dije que la historia era contada por la Casseia del futuro; no obstante, actúa como narrador omnisciente y Bear no resalta el aspecto subjetivo, así que cumple un mero propósito argumental y la novela se convierte en una historia normal en tercera persona. A lo largo de cada página Bear hace aparecer todo un desfile de sorpresas y maravillas (nanotecnología, ordenadores pensantes, humanos modificados, robots, biologías marcianas, implantes) y lo hace con un sentido del equilibrio que no tiene precio: es el modo de derrochar orgiásticamente decenas de ideas sin que se solapen entre sí, sin que ofusquen al argumento y consiguiendo que parezcan perfectamente naturales al lector; tan naturales, que uno no puede hacer más que maravillarse.

MARTE SE MUEVE, además, evita algunos de los errores más frecuentes. Tiene cuidado por la psicología de los personajes, suficiente para vertebrar la historia y no permitir que lo haga la mera especulación, tiene una trama que ejemplifica la definición del género, enraizada en las implicaciones sociológicas y filosóficas de la ciencia. Y, hay que resaltar también, contiene el auténtico y genuino espíritu de la ciencia ficción que ha hecho memorables novelas como 2001, UNA ODISEA ESPACIAL.

Hay más cosas que destacar, como la fiel descripción de la geología de Marte, o la de la colonia humana y la de los establecimientos y explotaciones en su superficie. Sin embargo, lo mejor es quedarse con la primera idea: MARTE SE MUEVE es ciencia ficción, y, me aventuraría a decir, ciencia ficción es MARTE SE MUEVE, ya que, con solo un poco de sensatez, podría convertirse en un auténtico clásico moderno.

Narrativa: 4, Argumento: 6, Originalidad: 7, Global: 6

© Francisco Ontanaya, (676 palabras) Créditos