SPIDER-MAN
SPIDER-MAN EE.UU., 2002
Título original: Spider-man
Dirección: Sam Raimi
Guión: Stan Lee, Steve Ditko, David Koepp
Producción: Avi Arad, Ian Bryce, Grant Curtis, Stan Lee
Música: Danny Elfman
Fotografía: Don Burgess
Duración: 121 min.
IMDb:
Reparto: Tobey Maguire (Spider-Man/Peter Parker); Willem Dafoe (Duende Verde/Norman Osborn); J.K. Simmons (J. Jonah Jameson); Rosemary Harris (tía May); Cliff Robertson (tío Ben); Kirsten Dunst (Mary Jane Watson); James Franco (Harry Osborn)
Comentarios de: Jordi García, Alfonso Merelo

Los trailers son una de las plagas del aparato promocional de películas en nuestros días. Todos nos hemos topado con esos avances en los que se nos muestran tantas imágenes de la película, que cuando vamos a verla sabemos casi con exactitud cuando va a pasar qué. Con lo cual, adiós muy buenas a la sorpresa y al misterio, que son la esencia del arte narrativo, tanto cinematográfico como literario.

Uséase, que, como me había bajado meses antes el trailer de la película, pues maldita la gracia me hizo cuando fui a verla, porque ya sabía con bastante precisión qué iba a pasar. No sabía cuando, pero sabía que tenia que pasar. Lo cual menguó considerablemente el disfrute de la película.

Pero hablemos de SPIDER-MAN como adaptación del personaje de cómic. Ante todo, expreso mis reservas ante los actores escogidos para interpretar a Peter Parker y Mary Jane Watson. Son buenos actores, sin duda, pero no creo que hayan acertado tan de pleno los creadores de la película como se ha comentado en muchas críticas de la película. Personalmente, creo que físicamente no se parecen demasiado a sus homólogos tebeísticos, y quizás otros actores más parecidos físicamente a éstos hubieran sido más adecuados (Donde si han dado de lleno es en la elección del actor que interpreta a J.J. Jameson, que es clavadito al de los cómics) Quizás es porque cuando yo leía tebeos de Spider-man para mi era un héroe que desataba mis fantasías y mis ganas de aventuras, y nunca lo vi como el chico enclenque, con el que todo el mundo se atrevía a meterse, y con innumerables problemas personales, que está en la base de la elección de Toby Maguire para el papel. Como lector de Spider-man, lo que más me atraía eran sus enfrentamientos con los supervillanos, más que su aspecto humano. El interés por el tono más adulto de los cómics lo adquirí en la adolescencia, al contacto, sobretodo, de Watchmen.

Todo lo cual no desmerece un ápice del resultado final. Tobey Maguire está impresionante físicamente tras su transformación en Spider-man, y da bastante el pego como chico enclenque y asustadizo con el que se ensañan sus compañeros del Instituto al inicio.

La película adapta muy bien al personaje a los tiempos que corren, con esa araña alterada genéticamente y las telarañas orgánicas que salen directamente de su cuerpo. La trama también está muy bien llevada, y la caracterización de Norman Osborn tiene momentos interesantes, como su diálogo ante el espejo con su otro yo maligno, y con el propio Spider-man en el tejado de un edificio, donde se cuestiona el papel de Spider-man como héroe.

Existen, no obstante, algunas deficiencias de guión, algunas escenas y aspectos que chirrían en el conjunto de la película. Por ejemplo, toda la escena en la que a Peter se le disparan por primera vez las telarañas en el comedor de la escuela y su enfrentamiento con Flash Thompson, momentos en los que nadie repara una vez el héroe hace sus primeras apariciones en público. Y el hecho de que Mary Jane y Peter sean vecinos, lo cual no explica que ella no tenga una relación de amistad con Peter que date de la infancia. Resulta un poco chocante que se hagan amigos durante la película, cuando han sido vecinos desde que eran pequeños.

En cuanto a los efectos especiales, la verdad es que chirrían un poco en algunos planos, y que podrían haberse trabajado un poco más. Por presupuesto no sería. Pero vaya, son reparos menores que hacerle al aspecto técnico de la película.

Un aspecto que ha sido muy discutido es el de la apriencia del Duende Verde. Viendo la película, a mi no me molestó excesivamente el traje que se decidió que usara. Pero lo cierto es que luego vi proyectos para el rodaje en los que era calcado a su original historietístico, y creo que hubieran debido utilizarlo. Dios sabe porque no lo hicieron.

El director Sam Raimi hace aquí una labor un tanto anónima, en el sentido que la puesta en escena no destaca especialmente por su personalidad. Solo en algunos detalles de la trama, como el decidir que muera el ladrón que mató a Tio Ben, y quizás en la paliza final que le da el Duende a Spider-man se deja notar la impronta de Raimi. Impronta que tenía uno de sus mejores ejemplos, por no decir el mejor, en la ya famosa secuencia de las Torres Gemelas, eliminada del montaje tras la tragedia del año pasado. A cambio, tenemos una escena que me parece muy emotiva, en la que los ciudadanos afirman que quien se mete con Spider-man se mete con Nueva York y en la que ayudan al héroe en su lucha con el villano, como recordatorio de la solidaridad entre los habitantes de la ciudad, y que es el recordatorio del estatuto de héroes que adquirieron los policías y bomberos tras el 11 de septiembre.

© Jordi García, (835 palabras) Créditos

El hombre araña fue uno de mis tebeos preferidos allá por los años setenta. La historia de un chaval de instituto que consigue poderes extraordinarios, como consecuencia de la picadura de una araña radiactiva.

La película, dirigida por Sam Raimi (POSESIÓN INFERNAL, TIME COP, Hércules), cuenta con un guión que se adecua exactamente a lo que era el tebeo de los 60. No podía ser menos ya que está realizado por los creadores del personaje: Stan Lee y Steve Dikto.

Las aventuras del héroe arácnido son fielmente plasmadas en la pantalla, ya que no se ha tratado de hacer una historia diferente, sino de reflejar algunos de los episodios mas relevantes de la historia de Peter Parker, el alter-ego de Spider-man. Las diferencias con el tebeo son mínimas. Por ejemplo se ha cambiado la araña radiactiva por una araña conseguida mediante bioingeniería.

Tobey Maguire (PLEASANTVILLE, DESMONTANDO A HARRY), realiza un Spider-man creíble y sobre todo adaptado al estereotipo del tebeo original.

Relativamente bajito, canijo sin excesiva musculatura, cosa que contrasta con el supehéroe cachas al uso. Kisten Dunst (LAS VIRGENES SUCIDAS) interpreta el rol de Mary Jane Watson, aquí eterna enamorada de Peter. Este personaje es una refundición de dos secundarios de los tebeos, la propia Mary Jane y Gwen Stacy, la primera novia de Parker. El Duende Verde está encarnado por Willem Dafoe, que como es habitual en él, interpreta un personaje esquizofrénico y paranoico. Este Duende Verde es la némesis de Spider-man y ha sido un acierto incluirlo en el film. ¿Que mejor enemigo que éste, que ya hizo sufrir a nuestro héroe en los 70?

Spider-man es un personaje que realiza, en los tebeos, todo tipo de piruetas, saltos y contorsiones. Era interesante ver como había podido resolverse esta cuestión en director. Y la resuelve medianamente bien. Hay escenas de luchas, saltos y cabriolas en las que se nota a la legua la animatónica o como se llame. Sobre todo referidas al Duende Verde, que parece un muñeco además desproporcionado.

Como conclusión diré que cumple las expectativas levantadas y que se pasa un rato agradable viéndola.

© Alfonso Merelo, (354 palabras) Créditos