PREMIO UPC 2001
PREMIO UPC 2001 Varios
Título original: ---
Año de publicación: 2002
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova
Traducción: ---
Edición: 2002
Páginas: 394
ISBN:
Precio: 17,50 EUR
Comentarios de: Manuel Nicolás Cuadrado

En el encomiable esfuerzo por divulgar la literatura de ciencia-ficción de habla hispana, se nos muestra, un año más, la posibilidad de disfrutar de 4 relatos de novelas cortas, con distintos y variopintos resultados.

El primer premio de este año ha ido a parar al argentino Carlos Gardini. Su relato se titula EL LIBRO DE LAS VOCES. Versa sobre un curioso personaje que vive en una ciudad portuaria en un planeta llamado Delfos y colonizado por humanos evolucionados. En principio su profesión es la de pescador. Va en busca de un banco de primadonas, una especie de peces cantarines muy apreciados en la costa y muy peligrosos de capturar. Poco a poco la trama se va complicando para el protagonista, que se ve envuelto en numerosas desventuras que le llevarán desde el anonimato del medio muerto de hambre hasta la fama del profeta mesiánico.

En mi opinión, es este un cuento musical, a veces poético y a veces apasionante. Lástima que sea demasiado retórico, con un final ciertamente confuso y con unas intenciones de epatar al lector, que estimo demasiado ambiciosas. Las similitudes entre las explicaciones mesiánicas de DUNE y las de este relato, son quizás demasiado evidentes. Los rapsodas de Gardini son una imitación de los fremen de Herbert, tanto en su hábitat natural como en sus crueles comportamientos de supervivencia. A pesar de todo, el relato tiene momentos brillantes, sobre todo en la concepción del DIAL (dispositivo de inteligencia artificial limitada). Por tanto, un relato entretenido que podría haber aspirado a la genialidad si no fuera por su pretenciosidad. (Toma adjetivo).

El segundo relato lo firma Javier Negrete. Su título: EL MITO DE ER. Su argumento: La ucronía. La premisa de que Alejandro Magno no hubiera muerto nos lleva a la conquista de occidente. Se arrasa Roma. Las legiones son barridas del mapa por las falanges macedónicas. Y Alejandro el grande se embarca en un viaje final hacia el norte en busca del mito de Er. Relatada por el médico imaginario que salva al jerarca de sus fiebres en oriente, esta novela corta tiene el comienzo fascinante de toda ucronía bien planteada. Sin embargo el mismo concepto del incomprensible viaje hacia el polo norte, hace que se pierda la verosimilitud del argumento, llevándonos hacia un callejón sin salida. Es de una lectura entretenida, pero sin conseguir el gancho suficiente para su lectura del tirón. Pero al fin de al cabo, que caray, ¿a quién no le gusta las historias de romanos, perdón, de griegos?

La tercera novela corta se llama TIEMPO MUERTO y su autor es José Antonio Cotrina. En unas instalaciones secretas del polo norte se avanza en un proyecto de máquina del tiempo. Se contrata a una historiadora española, puesto que el historiador titular del experimento ha muerto en extrañas circunstancias. La trama se desarrolla en un ambiente donde los científicos se mezclan con los programadores del ordenador central, que es en realidad quien hace posible los viajes en el tiempo, aunque no se pueda interrelacionarse con el entorno. A pesar de todo, algunos de los observadores temporales contraen una enfermedad psiquiátrica producida por el efecto de observar demasiado tiempo el tiempo (esta reiteración no es una gracia de este humilde crítico).

Más planteamientos realmente interesantes, pero que no llegan a cuajar del todo. No consigo comprender la mitad del desarrollo de los personajes debido a demasiados elementos confusos de la narración. Tampoco me explico como ciertas partes del argumento me resultan conocidas. Creo que en mi opinión los relatos de viajes en el tiempo requieren cuantas menos explicaciones científicas mejor, ya que si no, caemos en el efecto CABALLO DE TROYA de J. J. Benítez, que puede resultar no ya poco creíble, sino un tanto ridículo.

Y por último está ENTRE ALGODONES, escrito por el pseudónimo Nauglin. Un señor de padre africano y madre japonesa, se dedica a la profesión de convencer a una multitud de personas de lo que sea, por una módica cantidad de dinero (instigador). Es secuestrado por unos militares que lo llevan a una estación espacial en donde se experimenta con una máquina que desarrolle el pensamiento de Dios (con D mayúscula). Pero el experimento se desmadra y Dios sale de su encierro de metal. La singularidad comienza a matar gente mientras los atónitos habitantes del planeta ven como una nave alienígena denominada La Maza, comienza a destruir el sistema solar. Las primeras páginas del relato se desarrollan en tono humorístico con un interrogatorio que en mi opinión es genial y después todo se evapora como el humo, pasando páginas con la ilusión de que acontezca algo, que por desgracia no acontece.

En definitiva, 4 relatos marcados por un tema común:

La Super-IA, que puede ser lo mismo creadora de mundos virtuales con aspiraciones musicales, que jugadora de videojuegos históricos desquiciados, que fotocopiadoras del tiempo con derecho a pernada o simuladora de monoteísmos que se aburren como ostras ante la estupidez humana. Tal vez por esta coincidencia temática, el conjunto de relatos carece de una diversidad y frescura que sí tenían otras entregas de este premio de la Universidad Politécnica de Barcelona.

Sugerencias: Me gustó más el conjunto de relatos que ofrecía el Premio UPC 2000, aunque empiezo a sospechar que no solo empiezan a coincidir las temáticas, sino también los premiados, aunque eso sí, cambian de orden. ¿Tan difícil es hoy en día ser hispanohablante y vivir de la ciencia-ficción? Me temo que la respuesta sea en todo punto afirmativa.

© Manuel Nicolás Cuadrado, (913 palabras) Créditos