ESFERA
ESFERA Michael Crichton
Título original: Sphere
Año de publicación: 1987
Editorial: RBA
Colección: Grandes Éxitos
Traducción: Daniel R. Yagolkowski
Edición: 1998
ISBN:
Precio: ---
Comentarios de: Iván Olmedo

Prefiero obviar totalmente que existe una película hollywoodiense de 1998 que adapta esta novela de 1987; primero, por la inapelable razón de que no la he visto, y segundo, porque no me gusta mezclar las cosas y empezar ya desde el principio a enredar la madeja. Esto es SPHERE, una novela de Michael Crichton, y su argumento es: en el fondo del océano Pacífico, al oeste de Tonga, se ha descubierto una nave espacial, lo que hace que inmediatamente los acechantes poderes políticos y militares norteamericanos se hagan cargo de la situación y tomen la zona. Un pequeño grupo de científicos especializados en distintas áreas es requerido para iniciar una misión de exploración y reconocimiento auspiciada y controlada por la Armada estadounidense. Deberán sumergirse a trescientos metros de profundidad, establecerse en una base submarina e iniciar las investigaciones. Cuando penetran en la gigantesca nave, como no podía ser de otra forma, las sorpresas comienzan a desgranarse una tras otra. Y la mayor de todas ellas es el descubrimiento de una perfecta esfera hecha de un extraño material y procedencia desconocida que, sin duda, contiene múltiples secretos. A partir de aquí, seguir contando detalles del argumento es innecesario; la fuerza de la novela se basa en la progresiva intriga que proporcionan una investigación y unos descubrimientos, aderezados con acción y los constantes apuntes del gremio científico tan recurrentes en Crichton.

Me da la impresión (y no creo que ande muy equivocado) de que entre los más curtidos lectores de ciencia- ficción Michael Crichton no es un santo venerado. Este manifiesto componedor de best-sellers tecnológicos y altamente comercializables, no posee las características propias del autor clásico, al que los más veteranos están acostumbrados. ¿Se convertirá Crichton, con unos años más de perspectiva en el futuro, en un referente clásico de la literatura de anticipación? Es difícil decirlo, pero no veo por qué no. Cualidades no le faltan, ni capacidad de trabajo, promoción personal e interés por lo que hace. El problema de Crichton es que parece que le falta algo, y puede que ese algo sea verdadera pasión por lo que escribe; o, mejor dicho, un estilo de escritura mucho más pasional, más comprometido, auténtica madera de literato. Le abundan las buenas ideas, y maneja competentemente las tramas que urde. Sabe cómo interesar al lector. Las descripciones son precisas y los diálogos ágiles. El mecanismo que mueve la historia en ESFERA es inexorable, como si el autor supiera perfectamente en todo momento a dónde va a llegar; y la distancia más corta entre dos puntos, es la línea recta. Es de apreciar ese buen pulso narrativo, esa facilidad con que, aparentemente, surgen los párrafos. Pero también esto puede considerarse un lastre, tomado por las malas. Ya digo, no hay salidas de madre, ni fuegos de artificio emocionales, ni auténtica adrenalina, ni, mucho menos, poesía. Olemos intriga, terror en ocasiones, en esta novela; pero la asepsia del Dr. Crichton corta cualquier avance de infección emotiva y contradice constantemente lo que nos quiere hacer llegar. Y a mí, personalmente, como lector, me produce un efecto más que contradictorio; si bien aprecio el esfuerzo, no llego a sentirme totalmente implicado como ser humano, ni salpicado por las emociones.

El realismo incómodo como literatura, marca de la casa, tiene un ejemplo muy claro en la gran cantidad de siglas (militares y gubernamentales) que nos encontramos: que si los ALV, que si los VOR, que si los MSB, el FDV, el NSC, la USN... y muchas más. Mareante y con notas a pie de página; por fortuna esta tendencia va desapareciendo después de los primeros capítulos, y a medida que avanzamos todo se concentra más en la acción y en la verdadera historia en sí. También he tenido la impresión de que, de las trescientas y pico páginas de libro, unas cuantas se las podría haber ahorrado Crichton, contándonos todo en algo menos de espacio, pero no es un defecto mayormente destacable ni ofensivo.

En el capítulo de influencias y reminiscencias varias que acuden inmediatamente a nuestra cabeza, las imágenes se agolpan: 20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO, ENCUENTROS EN LA 3ª FASE, ABYSS, PLANETA PROHIBIDO... estos son los referentes claros. Contradigo mi primera idea, separar celuloide de papel y no dejarme llevar por lo más evidente. Pero en el caso de Crichton, tan cinematográfico (o más, si cabe), que literario, parece tarea imposible. Es difícil, en ocasiones, sustraerse a las influencias; y con este autor, más que difícil. No digo que Crichton recicle ideas anteriores o las tome de otros lados (no más, en todo caso, que el resto de escritores que intentan ofrecernos algo siempre original, lo que no siempre se consigue) pero jugar con las posibilidades de ciertas ideas y desarrollarlas es su oficio. Y lo hace bien, lo queramos o no; otra cosa es el grado de cercanía que cada lector consiga establecer con sus escritos.

En unas pocas palabras finales: ESFERA es una buena novela de ciencia ficción/ intriga con una sólida trama (en ocasiones manipulada y entrampada por el propio autor en beneficio de la sorpresa), de lectura fácil. Ciencia ficción para todos los públicos, sin duda un dato positivo, que va de menos a más en cada página, en una escalada de acontecimientos argumentales y giros que atraparán al lector impenitente de toda la vida: el que quiere encontrarse entretenimiento, personajes definidos y una historia bien escrita al abrir las tapas de cada nueva novela. Desde ese punto de vista, nada que objetar.

© Iván Olmedo, (914 palabras) Créditos