LOS MUNDOS DE JACK VANCE
LOS MUNDOS DE JACK VANCE Jack Vance
Título original: The Worlds of Jack Vance
Año de publicación: 1973
Editorial: Martínez Roca
Colección: Super-ficción, nº 69
Traducción: Carlos Peralta
Edición: 1982
Páginas: 265
ISBN:
Precio: 3,40 EUR

Jack Vance es uno de esos escritores de ciencia-ficción que se ha especializado en escribir relatos de aventuras. Tal vez por eso, aunque parezca injusto, no es un autor muy apreciado por los aficionados. Sin embargo su maestría no desmerece la de clásicos como Asimov o Heinlein. Algo que se puede observar en esta recopilación de ocho relatos que abordan distintas temáticas y géneros dentro de la CF. El mundo intermedio es una space opera en la que dos civilizaciones contrapuestas ideológica y culturalmente se disputan un sistema solar desconocido para ambas. El relato contiene un guiño al clima de guerra fría que se vivía por las fechas en que se escribió, 1965, y un antagonismo entre dos damas por el amor del mismo hombre.

La polilla lunar es una de esas aventuras exóticas a las que tanto nos tiene acostumbrado Vance. El embajador de un mundo fronterizo recibe el encargo de capturar un peligroso delincuente con poco tiempo de anticipación. El cerebro de la galaxia y El diablo en Salvation Bluff son obras más filosóficas sin que por ello desmerezca la acción. Ambos abordan la idea de cómo nuestros planteamientos iniciales, o nuestros prejuicios, condicionan la tarea que se nos encomienda. Obviamente estos no tienen por qué ser los correctos o la única forma de abordar un tema.

Los hombres regresan es una obra surrealista casi en la línea de Philip K. Dick. Si no le gusta este autor absténgase de leerla. El rey de los ladrones y Golpe de gracia tienen como protagonista a Magnus Ridolph, un hábil criminólogo con ribetes de aventurero. No se pierdan la descripción que hace de él en Golpe de gracia, un relato clásico de detectives muy en la línea de Agatha Christie.

En Cerebros de la Tierra aparece el Vance más hard sin que por ello deje de ser una space opera con sus amenazantes monstruos de ojos saltones. A pesar de eso el autor se permite disquisiciones científicas sobre las fuerzas que interactúan en la naturaleza y como podrían afectar a poderes como la telepatía en la humanidad si no estuviésemos parasitados por una de las especies alienígenas. Este relato, casi una novela corta, junto con Golpe de gracia es de lo mejorcito de la obra. Los personajes del relato están bien perfilados, hay romance, la acción no decae y Cerebros de la Tierra tiene un final feliz. No se le puede pedir más a una obra.

Un amigo al que también le gusta Jack Vance se me ha quejado de que los personajes de Vance no tienen sentimientos al estilo de Ender y los personajes+ que elabora Orson Scott Card. Y tiene razón. Los personajes de Vance son de una pieza y a veces un poco canallas. Pero son personajes de otra época en la que no se concebía que un hombre tuviera sentimientos y una mujer pudiera tener inteligencia como pasa actualmente. Los tiempos cambian, no necesariamente a peor, y la literatura así lo refleja.

© José Joaquín Ramos de Francisco, (497 palabras) Créditos