SOLDIER
SOLDIER EE.UU., 1998
Título original: Soldier
Dirección: Paul Anderson
Guión: David Webb Peoples
Producción: Jerry Weintraub
Música: Joel McNeely
Fotografía: David Tattersall
Duración: 99 min.
IMDb:
Reparto: Kurt Russell (Sargento Todd); Jason Scott Lee (Caine 607); Jason Isaacs (Coronel Mekum); Connie Nielsen (Sandra); Sean Pertwee (Mace); Jared Thorne (Nathan)

Sinopsis

El futuro. El ejército selecciona a los recién nacidos en función de sus cualidades genéticas, para convertirlos en soldados perfectos. Todd, entrenado desde niño para ser una perfecta máquina de matar, no ha conocido otra vida. Pero el estamento militar decide reemplazar a los soldados de su clase por una nueva generación de guerreros, mejorados física y mentalmente. Tras un enfrentamiento con Caine 607, el más genuino representante de la nueva casta de soldados desprovistos de sentimientos, Todd es dado por muerto y su cadáver abandonado en el planeta Arcadia 234, una especie de inmenso vertedero al que son arrojados los deshechos de toda la galaxia. Sin embargo, en aquel agujero inmundo sobrevive una colonia de humanos, que rinde culto a ideas tan desfasadas como la amistad, el compañerismo y la solidaridad. Descubierto por los colonos, Todd debe aprender a integrarse en una comunidad cuyos valores le son tan extraños como los planetas en los que ha luchado.

SOLDIER es una excelente película de ciencia-ficción, que en su momento no respondió en taquilla como sus productores esperaban. Sin embargo, funciona muy bien como descarnada crítica del militarismo exacerbado y como film de acción. Fábula antibélica, espectacular y siniestra a un tiempo, cosechó pésimas críticas en el momento de su estreno. A pesar de eso ha ido ganando enteros con el paso del tiempo. No es una obra maestra, pero tampoco el relamido cuento moralista que le pareció a cierto indocumentado que se las da de crítico de cine.

SOLDIER ofrece una madura reflexión sobre los límites de la formación militar. Los ejércitos son necesarios, incluso me atrevería a decir que, tal y como están las cosas en nuestro desquiciado mundo, imprescindibles. Pero la sociedad futura que describe la película se nos antoja ferozmente militarista, hecho que nos confirma esa terrible secuencia que muestra cómo los recién nacidos son seleccionados para ser soldados en la maternidad de un hospital. Luego asistimos a los durísimos entrenamientos, mediante los cuales se busca extirpar de los niños cualquier emoción o sentimiento, convirtiéndolos en perfectos autómatas de carne y hueso, en infalibles máquinas de matar. La escena que mejor refleja el nivel de violencia y salvajismo imperante, es ésa en la que un jovencísimo y exhausto recluta, que no puede mantener el mismo ritmo que sus compañeros en una marcha campo a través, quedándose muy rezagado, es ejecutado fuera de plano sin contemplaciones. La deshumanización de los soldados llega a tal punto, que cuando alcanzan la edad adulta y acaban su formación, son marcados en el rostro como si en vez de personas fueran reses.

A pesar de que el sargento Todd parece un soldado perfecto, el alto mando decide relegar a los de su clase en favor de un nuevo tipo de combatiente, más fuerte, rápido y despiadado, cuyo mejor exponente es Caine 607. Obedeciendo órdenes de sus respectivos superiores, que quieren saber cuál de ellos es el mejor luchador, Todd y Caine 607 se enfrentan, siendo el primero vencido por el segundo y dado por muerto. Abandonado como basura en un remoto mundo vertedero, Todd establecerá contacto con un grupo de colonos que llegaron a ese planeta accidentalmente. Con ellos Todd irá recuperando poco a poco su humanidad, sobre todo gracias a la fascinación que siente por la atractiva Sandra y por su tímido y silencioso hijo, Nathan. El peso de su deshumanizadora instrucción le lleva a comportarse violentamente en una ocasión, lo que decide a los colonos a expulsarle de su comunidad. Una expedición militar, de la que forma parte Caine 607, llega al planeta y se dispone a aniquilar la colonia, que está a punto de sucumbir. Pero Todd, dispuesto a salvar a Sandra y a su hijo, no duda en tomar cartas en el asunto.

Lo mejor de la película es la interpretación de Kurt Russell. Obligado a mantener durante todo el metraje una expresión hierática, el actor consiguió exteriorizar la traumática conversión de Todd en un ser humano exclusivamente a través de la mirada. Aun tratándose básicamente de un film de acción, hay en SOLDIER un momento especialmente emotivo, que revela el profundo cambio que se ha producido en el interior de Todd:Después de su expulsión de la colonia, mientras se encuentra acampado en el interior de una vieja tubería, las lágrimas empiezan a deslizarse por su rostro.

El mundo en el que transcurre la acción se llama Arcadia 234, lo que no deja de ser una ironía, ya que se trata de una especie de vertedero galáctico, donde las naves-volquete van a arrojar los deshechos de otros mundos. ¿Es que en el futuro imaginado por David Webb Peoples nadie ha oído hablar del reciclaje?

Para no variar, algunos críticos afirmaron tajantemente que la del film es una sociedad fascistizada. Como resulta evidente, los adalides de la corrección política, de profundísima raíz progre, asocian militarismo con fascismo. Pero históricamente las sociedades más militarizadas han sido las dictaduras comunistas. Stalin consiguió eliminar casi por completo a la sociedad civil de la URSS, y durante su prolongadísimo mandato Rusia fue prácticamente un inmenso cuartel controlado por el NKVD. Corea del Norte es una cárcel militarizada. China, aunque en las últimas décadas ha ido asumiendo como propias las prácticas más execrables del capitalismo salvaje, es una tiranía comunista sostenida por un ejército enorme y muy politizado.

El británico Paul W. S. Anderson es también el director de HORIZONTE FINAL (EVEN HORIZON, 1998), un híbrido de ciencia-ficción, terror gótico e inquietudes metafísicas.

© Antonio Quintana Carrandi, (913 palabras) Créditos

No es habitual que vea cine en televisión, pero regularmente hago zapping entre los canales minoritarios buscando piezas de ciencia-ficción que comentar. Hoy le ha tocado a SOLDIER. Conste que voy a contar algunos spoilers y, si quieren disfrutar de una película bélica, sin más, mejor no sigan.

Para empezar, el argumento no es sumamente original. GATTACA lo trata desde otro aspecto y con mucha más contundencia, a saber: la voluntad de supervivencia/esfuerzo personal es preferible a las dotes físicas/psíquicas del individuo. SOLDIER, como contrapartida a GATTACA, goza de un espíritu reduccionista al reducir, valga la redundancia, la ecuación a inteligencia versus poderío físico. Es cierto que el protagonista tiene una motivación más profunda que los presuntos superhombres a los que se enfrenta, es decir, el sargento Todd 3465 (Kurt Russell) está enamorado de la protagonista femenina (Connie Nielsen), una bella rubia de ojos verdes, y, en ese sentido, su voluntad de sobrevivir y salvar así a los náufragos de la colonia es muy pareja a la voluntad de lucha que tiene la nueva hornada de supersoldados. No obstante lo dicho, Paul W. S. Anderson, director de la película, pone en boca de uno de los protagonistas que el fiasco de la misión se debe a que el entrenamiento se hizo pensando más en la fuerza física que en la inteligencia. Craso error a mi modo de ver, pero eso ha de juzgarlo el espectador.

Otro de los errores a mi modo de ver es el de presentarnos un oficial de West Point nazi miedica. Va en contra de todos los estereotipos de los filmes bélicos. Curiosa manera de ganarse la antipatía del espectador. Es más una caricatura que propiamente un antihéroe y, a la vez, qué difícil resulta crear un villano realmente creíble.

Desgranadas estas dos perlas de la imperfección, ¿qué aspectos positivos encuentro en la película? Uno de ellos es la dirección de actores. El papel de sargento Todd está bordado. Los efectos especiales son muy buenos y se nota que no se ha escatimado en medios para la realización de la película. Tal vez haya algunas escenas un tanto truculentas que no se hayan explicado bien, como la del viento que se lleva a varios supersoldados y los ensarta varias rejas de arar. Porque Paul W. S. Anderson intenta dar verosimilitud a su película y procura que cada una de las escenas tenga su propia explicación y no ocurra porque sí. Recordemos que ésta es una película de ciencia y ficción y como tal se la está juzgando. Eso no quita grandes aciertos como una escena anterior en la que unas víboras sumamente peligrosas muerden en la cabeza a uno de los atacantes. Su explicación argumental está bien desarrollada y visualmente es estremecedora.

Las escenas de combate están bien desarrolladas y los movimientos de los soldados bien coreografiados.

© José Joaquín Ramos de Francisco, (474 palabras) Créditos

SOLDIER no es una gran película y cualquiera podría encontrar una multitud de buenas razones. Me gusto la película en parte porque mis expectativas eran tan bajas que sus méritos me sorprendieron.

En primer lugar, la dirección artística es magnifica. En cuanto al contexto de ciencia-ficción, SOLDIER tiene una mejor factura que el 90% de las películas del genero. Los escenarios, los trajes y demás efectos especiales son todos consistentes y realizados de una forma competente. La visión sobre el estilo militar que imperara en el futuro no me gusto, pero me impresiono el esfuerzo de imaginación. Aunque solo sea por este simple hecho, la película merece ser vista.

En segundo lugar SOLDIER es esencialmente una película de acción y el papel del Sargento Todd es fundamentalmente un papel de héroe. No es un papel como para darle un oscar, pero Kurt suscita emociones convincentes con MUY pocos diálogos.

En tercer lugar, las escenas de lucha y las batallas están bien coreografiadas. Aunque no sea una obra maestra, de nuevo excede el promedio de calidad en el género.

Si aún no la visto y le gustan este tipo de obras, le recomiendo encarecidamente que la alquile en un videoclub.

Valoración: 5

© Raimundo Fernández, (202 palabras) Créditos