REDENCION NO CONTESTA
REDENCION NO CONTESTA George H. White
Título original: ---
Año de publicación: 1953
Editorial: Silente
Colección: La Gran Saga de los Aznar n º 5
Traducción: ---
Edición: 13 de noviembre de 2001
Páginas: 284
ISBN:
Precio: 15,63 EUR

En este volumen de la reedición de Silente de La Saga de los Aznar se engloban las tres novelas de la serie del retorno a Redención tras las victorias, consecutivas, de los valeranos sobre thorbods y nahumitas en el Sistema Solar. Victorias pírricas, en todo caso, puesto que el enfrentamiento contra la flota nahumita ha dejado devastado el Sistema Solar y el autoplaneta Valera ha tenido que ser acondicionado para acoger a los mil millones de refugiados humanos solares.

Así, en REDENCION NO CONTESTA se relatan los conflictos entre los refinados valeranos y los refugiados. Embrutecidos estos últimos por los siglos de esclavitud y dominio thorbod, la incomprensión y los incidentes son más que frecuentes. Pero todo esto queda en un segundo plano cuando Redención, en realidad el planeta natal de los valeranos, no contesta a las llamadas del autoplaneta. El misterio se resuelve pronto; los hombres de silicio, supuestamente exterminados en EL REINO DE LAS TINIEBLAS, habían sobrevivido precariamente ocultos en el interior hueco de Redención y, una vez recuperado todo su potencial, han vuelto a recuperar la hegemonía sobre su propio planeta. Un comando valerano se interna en el mundo de silicio con la intención de recabar información lo que da lugar a sucesivos episodios épicos y aventureros e, importante para el posterior desarrollo de la Saga, se empiezan a vislumbrar las bases de lo que en el futuro será el desastroso enframiento entre los clanes de los Aznar y los Balmer.

Sin embargo, e independientemente de las heroicidades de sus aguerridos soldados, los problemas de intendencia que supone la superpoblación de Valera son cada vez más graves, y en la segunda novela del libro, MANDO SINIESTRO se plantea la posibilidad de explotar el potencial de los mares que recubren por completo el cercano planeta Solima. La expedición enviada a evaluar las posibilidades del planeta descubre que, como Redención, Solima también es un planeta hueco, con la salvedad de que al contrario que el mundo de silicio, su interior es perfectamente habitable por la raza humana, tanto es así que los exploradores descubren asombrados que ya existe una civilización humana, de clara inspiración romana, poblando el interior del planeta. El misterio se resuelve cuando descubren que se trata de los descendientes de una nave redentora que, huyendo de los hombres de silicio, se había refugiado en Solima. Naturalmente los expedicionarios derrotan a tiranuelo local, liberan a los solimitas de sus semiesclavitud y consiguen para los refugiados terrestres unos buenos millones de kilómetros cuadrados de buena tierra para expansionarse.

Pero por supuesto que los enemigos de silicio no se han olvidado, mientras se conquista Solima, los científicos valeranos han trabajado en el Arma Definitiva, un proceso capaz de transmutar el sol ultravioleta del interior de Redención en un sol normal, apto para el consumo humano y decididamente poco conveniente para la vida de silicio. Esta novela tiene unos cuantos puntos de interés que la destacan notablemente sobre el estacazo y tentetieso un tanto descerebrado de la anterior entrega; la retorcida relación amor-odio entre Octavio Ferrer, el concienzudo, obsesivo y sistemático inventor del transmutador, y director del proyecto de construcción del mismo, y Maruja Goyoaga su, por supuesto, espectacular ayudante, las vacilaciones y dudas del estado mayor, valerano, que incluso llega a poner en duda la viabilidad del proyecto y fiscaliza exhaustivamente el trabajo previo del profesor Ferrer, o la faraónica construcción del túnel que ha de perforar la corteza de Redención para llevar a su interior los mil quinientos proyectiles con los que se ha de bombardear el sol ultravioleta. Por supuesto también hay estacazo y tentetieso, con una espectacular batalla final a la altura del asombroso enfrentamiento autómata de GUERRA DE AUTÓMATAS.

© Francisco José Súñer Iglesias, (615 palabras) Créditos