LA AMENAZA DE ANDROMEDA
LA AMENAZA DE ANDROMEDA Michael Crichton
Título original: The Andromeda Strain
Año de publicación: 1969
Editorial: Ediciones B
Colección: VIB nº 33/2
Traducción: Baldomero Porta
Edición: 1992
ISBN:
Precio: Agotado
Comentarios de: Francisco Ontanaya

Cualquiera puede explicarse la meteórica carrera de Michael Crichton si piensa que escribía ya novelas como ésta a sus mozos veintisiete años. No es que LA AMENAZA DE ANDRÓMEDA sea una obra deslumbrante, pero sí se aprecia la naturalidad con la que empleaba ya el estilo mejores-ventas que tanto cuesta encontrar a otros autores. Esta novela, muy propia para el postgrado de Medicina (Crichton fue estudiante y profesor de esta materia en Harvard), es de propósito muy modesto. En realidad, parecería el guión de una película para televisión. Y muy probablemente lo sea.

El argumento es sencillo, y, según cuenta Crichton, basado en un suceso real. Un satélite, que se desvió durante el lanzamiento, ha caído en un pequeño pueblo del interior de los EEUU. Poco después, todos los habitantes aparecen muertos, muchos sin señales de violencia, muchos otros suicidados, pero ninguno sangró. Los rescatadores del satélite tienen tiempo de grabar a un superviviente, antes de correr el mismo destino.

Inmediatamente se declara una situación de emergencia y se convoca a diferentes expertos para averiguar las causas de la muerte de todas aquellas personas. Localizan a los dos únicos supervivientes: un bebé y un anciano alcohólico y adicto a la aspirina, y descubren la verdadera causa de la muerte: un microbio, el Andrómeda (no chafo nada, esto se revela ya en la contraportada y en el prólogo). Sin embargo, se toparán con dos problemas. Primero, una fuga que libera el microbio en uno de los laboratorios del búnker en el que están encerrados, y que deja atrapado a uno de los investigadores. Y en segundo lugar, la mutación del microbio, que ya no afecta a los seres humanos, pero es capaz de disolver el material plástico. Y el búnker está preparado para autodestruirse en caso de emergencia.

La novela está repleta de documentación sobre el suceso (bastante dramatizado, por otra parte), pero de algún modo solo resalta la obviedad del argumento, que, dramatizado y todo, no resulta nada original. El atractivo hay que buscarlo, pues, en la narración de una crisis más o menos real y dotada de una buena dosis de intriga. En cualquier caso es una novela sencillita y más o menos apañada; aunque Crichton sabe darle a la acción visos de credibilidad, lo cierto es que la trama general, especialmente hacia el final, resulta poco verídica. Por otro lado, el fin de la novela no es otro que ofrecer una narración en su sentido más puro, una crónica, y por lo general las crónicas son interesantes... la primera vez. El hecho es que no pude encontrar un motivo para releer la novela antes de reseñarla, y eso es bastante sintomático, aunque tampoco se puede decir que haya nada particularmente incorrecto.

Calificación

Narrativa: 4, Argumento: 3, Originalidad: 2, Global: 3

© Francisco Ontanaya, (462 palabras) Créditos