MASKE: TAERIA
MASKE: TAERIA Jack Vance
Título original: Maske: Thaery
Año de publicación: 1976
Editorial: Gigamesh
Colección:
Traducción: Estela Ponisio
Edición: 2002
Páginas: 223
ISBN:
Precio: 7,95 EUR

Bastante huera de los aciertos que sí brillan en sus mejores obras y sagas, como La saga de la tierra moribunda, El ciclo de Tschai, o Los príncipes demonio, difícilmente este MASKE: TAERIA contentará ni a los lectores ya conocedores del potencial del autor ni mucho menos a aquellos que se decidan acercarse a él por vez primera.

A pesar de ser un libro breve, conciso y ciertamente llevadero, ni el ritmo ni el tempo de la narración parecen alcanzar nuca la tensión necesaria para atrapar definitivamente al lector. Así también sucede con la trama, decididamente poco original o mínimamente atrayente, y con los personajes principales que acaban siendo graciosos a fuerza de rozar sus particulares idiosincrasias en lo ridículo. Ni tan siquiera los habituales puntos fuertes de Vance acusan una mínima brillantez; la acción es casi nula, el suspense tibio y la recreación de formas de vida y culturas exóticas no es esencialmente novedosa, viéndose a demás en exceso lastrada la narración por las numerosas notas a pie de página cuya funcionalidad expresiva es a todas luces muy relativa.

Acaso lo único merecidamente destacable de esta obra sin duda menor sea el tenue y fino (por exiguo) toque de sentido del humor que recorre la mayoría de sus diálogos. La forma en que Vance se expresa a través de los personajes así como algunos de sus ademanes, muy del gusto del autor, nos resulta amena y divertida y nos conduce por las diversas escenas de la trama con sencillez y desenfado, lo cual no deja de tener su mucho mérito. En este sentido cobran inusitado protagonismo los constantes regateos en los sueldos, gastos y comisiones que los personajes se traen entre manos por la comicidad y los toques de surrealismo que pueden llegar a introducir en ocasiones.

Con todo, teniendo en cuenta las excesivas lagunas que rodean al texto en sí, se trata de un muy pequeño atisbo de calidad.

En definitiva, MASKE: TAERIA no parece ir más allá de una novela de intriga palaciega que rezuma Walter Scott por los cuatro costados, en la que Vance ni tan siquiera parece haberse molestado demasiado en añadirle las precisas pinceladas de ciencia-ficción que son marca de la casa. La Aventura, todo y discurrir por bosques misteriosos, largos océanos, y cruceros espaciales de placer, brilla por su ausencia, y el sentido de lo exótico, lo lírico y lo salvaje, tan conseguido en otros libros del autor, no alcanza aquí a salvar la extrema superficialidad de la historia.

Parece talmente como si Vance no hubiese llegado nunca a tomarse el libro demasiado en serio y se hubiese dejado llevar mientras lo escribía de ese carácter en extremo pusilánime, advenedizo, cargante y enfermizo que destilan todos y cada uno de los personajes de su trama.

© Javier Iglesias Plaza, (463 palabras) Créditos

Nadie como Jack Vance es capaz de crear culturas extrañas, extraterrestres insólitos o mundos increíbles. Este autor es el primer representante de una ciencia-ficción que podríamos llamar exótica. Este tipo de ciencia-ficción se caracteriza por la incorporación de civilizaciones, personajes y paisajes que nos son totalmente ajenos. La maestría y buen hacer de Vance se manifiesta en la creación de este tipo de decorados narrativos. Además, este autor tiene la costumbre, que a mí personalmente me gusta, de que cuando cuenta o describe algo ajeno al lector, lo documenta abundantemente con frecuentes llamadas a pie de página. Esto, lejos de cortar la narración, lo que hace es enriquecerla aún más.

MASKE: TAERIA, es una obrita menor de Vance, pero no por eso menos jugosa. Jubal Droad es un glint que se quiere abrir camino en la vida en el seno de la sociedad clasista de Maske. A resultas de una refriega con un gran señor de dicha sociedad, a Jubal se le complica la vida. La narración cuenta las venturas y desventuras de Jubal y toda ella salpicada y aderezada con la descripción de abundantes tipos, faunas y paisajes que embellecen la obra.

Sin ser de lo mejor de Vance, esta obra resulta de muy agradable y de entretenida lectura. Por otra parte es una narración corta, unas doscientas páginas con grandes letras y cortos capítulos. Esto en la era de las grandes sagas y tochos es de agradecer. Aunque la obra es ya antigua 1976, aún no ha perdido vitalidad, para mi gusto.

© José Enrique León Alcalde, (256 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Los Archivos del Espcio el 20 de febrero de 2002

Maske es un planeta colonizado siglos atrás por miembros de una secta religiosa con marcadas diferencias entre sí. Cada una de las facciones de la secta colonizó una parte determinada del mundo, dejando para los aborígenes los lugares más inhóspitos y yermos. Maske carece por completo de relaciones con otros planetas, por lo que la evolución de las diferentes sociedades ha caminado caracterizada por el aislamiento y la lógica perversión de sus extravagantes costumbres primigenias. Taeria es la nación más desarrollada de Maske, y la sublimación de los defectos del resto del planeta. Clasista hasta la exasperación, su sociedad se rige por el sistema de castas. Decadente y socialmente atrasada, se adivina un futuro que, por obligación, ha de cambiar. En este entorno, Jubal Droad, segundón de la casa de Droad, una familia de rancio abolengo de una de las zonas menos civilizadas de Taeria, pretende hacer carrera en Wysrod, la capital. Como era de suponer, en su camino se encuentra con obstáculos de índole social, que tendrá que superar a partir de su propio coraje e inteligencia. Pero hay algo más que motiva al joven Jubal: la venganza. Un aristócrata de Wysrod, Ramus Ymph, estuvo a punto de matarle en un encuentro casual. Y será ese mismo aristócrata quien participe en problemas internos de la casa de Droad y en turbios asuntos que, infringiendo todas las leyes de Taeria, deberán ser investigados por los servicios secretos y el propio Jubal.

Escrita por Vance en los años setenta, MASKE:TAERIA puede ser considerada una obra menor dentro de su producción, aunque representativa del mejor estilo Vance: sociedades regidas por sistemas rígidos y extravagantes, la influencia del entorno social en los personajes (influencia que marcará su destino), viajes, aventuras, la transición del joven a adulto mediante la acción que se narra... En definitiva: contiene los rasgos característicos de la obra de Vance, y, gracias a eso, no decepciona. Por que a esta obra cualquier seguidor de Vance le podría pedir más: más claridad en el desarrollo de la acción, motivaciones más especificas, personajes más profundos y elaborados... Es decir, más Jack Vance. Incluso el estilo literario de Vance, tan florido y minucioso, no es en esta novela el de siempre: se echan de menos descripciones más vigorosas o fraseados más vibrantes. Algo que no le pasará inadvertido al lector. Y, tal vez, concluya que se trata de una obra menor. Porque, ni de lejos, llega a la maestría del Ciclo de Durdane, Los Príncipes Demonio, el ciclo de Tschai, u otras obras también menores, pero más elaboradas, como PLANETA GIGANTE o EL PRÍNCIPE GRIS.

Aún así, es Jack Vance. Y debe ser leída. Por que, pese a sus carencias, es mucho mejor que cientos de novelas que nos venden como maravillosas, y que acaban siendo bodrios insufribles.

© Alvaro Carrión de Lezama, (466 palabras) Créditos