LA ROSA DE LAS NIEBLAS
LA ROSA DE LAS NIEBLAS Lola Robles
Título original: ---
Año de publicación: 1999
Editorial: Kira Edit
Colección: Las marcianas
Traducción: ---
Edición: 1999
Páginas: 360
ISBN:
Precio: ---

De cuando en cuando llegan a mis manos novelas notables que me reconcilian con el género y me hacen olvida las muchas frustraciones que me han provocado otras obras, de más nombre y de resultados finales más que cuestionables. Este es el caso de LA ROSA DE LAS NIEBLAS, de una desconocida para mi, hasta ahora, Lola Robles.

Lo cierto es que estaba tras su pista desde hacía más de un año. Guillem Sánchez me había señalado a mediados del 2000 una página (escritoras.com) donde se hacía mención a esta novela y se podía encontrar una entrevista y una biografía de Lola Robles. Intenté contactar ella sin resultado y finalmente, entre unas cosas y otras, me olvidé del tema, hasta que hace un par de meses recibí un mensaje de la propia Lola comentándome la existencia de su novela y una muy interesante bibliografía de autoras de ciencia-ficción.

Tras el consiguiente intercambio de mensajes me envió por correo ambos libros, y sin duda tengo que decir que LA ROSA DE LAS NIEBLAS me ha parecido la mejor ciencia-ficción española que he leído en mucho tiempo.

La acción gira alrededor de una particular embajada sin embajador ante una nación sin gobierno. El marco en el que se desarrolla la novela es el de un Imperio Galáctico, gobernado con mano de hierro por Ingvar, vengativo renegado del pueblo niflungar, que se ha hecho con el poder tras asesinar al anterior Emperador. Una alianza de pueblos decide finalmente enviar a los niflungar, guerreros temidos por su crueldad y las habilidades mágicas de sus mujeres, y exiliados a causa de sus desmanes en el inhóspito planeta Niflheim, una embajada que intentará convencerles para unir sus fuerzas a la de los rebeldes y derrotar al tirano, pero la embajada, compuesta por dos hombres y dos mujeres de variopinta procedencia y dispares intereses, se mueve según el modelo asambleario; una decisión una votación. Ello, unido a que los orgullosos niflungar son en realidad doce tribus enfrentadas entre si y guiadas por ambiciosos líderes, hace que cualquier tipo de negociación sea casi imposible, y los acontecimientos se vean abocados casi de forma inevitable hacia la catástrofe.

Las intrigas, traiciones, y los confictos continuos hacen tambalearse continuamente la sociedad niflungar que, por si todo lo dicho fuera poco, se encuentra en el momento de la narración inmersa en un complejo conflicto interno, con una guerra de sexos soterrada y una servidumbre el borde de la rebelión.

Pese a la densidad de la historia, esta se desarrolla, sin embargo, de forma ágil y perfectamente encauzada. La forma de escribir de Lola, sobria, impecable y muy alejada de los farragosos excesos estilísticos tan de moda entre los autores de calidad, ayuda a que todo encaje perfectamente. Lola Robles escribe muy bien, y no parece que le preocupe demostrarlo, sin embargo también tiene una cualidad que últimamente parece no importar y que debería ser irrenunciable; cuenta muy bien, desarrolla la historia y los personajes con unas pocas pinceladas perfectamente aplicadas, no se entretiene en inútiles descripción y da las explicaciones justas y necesarias, consiguiendo de ese modo una obra de grandísimo nivel.

Pero no todo son parabienes; ha caído en la tentación de hacer exótica la sociedad niflungar a base de crear nombres extraños y de pronunciación complicada, y lo que es peor, difíciles de recordar, por lo que en algunos momentos, si no se presta gran atención, existe cierta confusión con algunos personajes. Tampoco parecen plausibles ciertas propuestas acerca de la misión encomendada a la embajada y su desarrollo, y más cuando entre sus miembros hay varios puntos de vista no demasiado convergentes. Y por último, y esto ya es una cuestión personal, me desagrada el uso de la magia en una obra de ciencia-ficción, la posibilidad de que un conflicto se resuelva oportunamente mediante un par de pases mágicos me resulta muy desagradable.

Estos defectos no impiden en absoluto que sea una obra muy recomendable. A modo de referencia y aunque tengo muy olvidadas la obra de Ursula K. Le Guin no he podido por menos que evocarla durante su lectura, y a falta de confirmación por parte de la propia autora, estoy más que convencido de la gran influencia que Le Guin ha ejercido sobre la escritura de LA ROSA DE LAS NIEBLAS.

© Francisco José Súñer Iglesias,
(719 palabras) Créditos Créditos