JACINTOS
JACINTOS Chelsea Quinn Yarbro
Título original: Hyacinths
Año de publicación:
Editorial: Júcar
Colección: Etiqueta futura nº 13
Traducción: Albert Solé
Edición: 1990
ISBN:
Precio: Agotado
Comentarios de: Carlos Jürschik

Sigo saqueando bibliotecas, buscando libros no demasiado conocidos de ciencia ficción escondidos en colecciones tampoco demasiado nombradas (Júcar esta vez, que parece que tiene unas cuantas similitudes con la de Ultramar, pero en este caso los libros son el doble de tochos). JACINTOS, de una mujer llamada Chelsea Quinn Yarbro, famosa por un relato llamado Falso Amanecer, tiene la noble intención de mostrar un futuro imperfecto dominado por los mass media y las grandes multinacionales, con la nota curiosa de que el producto que consume la gente son los sueños de otras personas... unos sueños que deben tener una cierta coherencia y temas no demasiado escabrosos, para que, con un par retoques, sean exhibidos en público sin que los subliminales (publicidad) se noten demasiado. O sea, un escenario muy a lo Pohl-Kornbluth en el que la escritora intenta analizar todas las motivaciones de apenas 8 o 9 personajes.

Bien, no es un libro muy satisfactorio. El escenario es interesante, pero la Yarbro llena el libro de diálogos, pareciendo una extraña mezcla entre una obra de teatro tremebunda, reminiscencias de DUNE (la obsesión que tiene la autora por el significado del lenguaje corporal creo que supera a los desvaríos más bizarros de Frank Herbert), y hasta toques de novela negra, donde todos los protagonistas son corruptos, pero ninguno, o muy pocos, plenamente malvados... y que todos manipulan y son son manipulados por puro placer. Estos diálogos son bastante reiterativos: parece que la Yarbro muestra distintos actos, pero tampoco da mucha información nueva ni especialmente interesante sobre sus personajes, tampoco deja nada claro los objetivos del libro, siendo múltiples las interrogantes finales; ¿qué quiere contar? ¿quiere decir que todos los seres humanos son corruptos? ¿quiere mostrar la descomposición de las relaciones amorosas? ¿o quiere hacer una utopía terrorífica? Estas tres cuestiones se combinan en la novela sin mucha coherencia, y al final sólo queda la impresión de haber conocido a un personaje bien construido (Jeanne Bliss), una mujer cuya ambición le lleva sin darse cuenta a la infelicidad.

Según el prólogo, la Yarbro quería hacer una novela fría e impactante, y que eso quedara reflejado en el estilo. Creo que eran intenciones demasiado ambiciosas para una historia que parece más bien una novela corta, o un cuento largo, hinchados.

Es decir: no perdáis el tiempo.

© Carlos Jürschik, (384 palabras) Créditos