EL SEÑOR DE LA GUERRA DE MARTE
EL SEÑOR DE LA GUERRA DE MARTE Edgar Rice Burroughs
Título original: The Warlord of Mars
Año de publicación: 1913
Editorial: Pulp Ediciones
Colección: Omean nº 2
Traducción: R. Goicoechea
Edición: 2001
Páginas: 173
ISBN:
Precio: 8,77 EUR

Siguiendo las aventuras de John Carter de Marte justo en el punto donde las dejó en DIOSES DE MARTE, Burroughs no hace más que un ejercicio continuista de las aventuras de su superhéroe terrestre por las estepas de Marte.

Arrojado, valiente hasta la inconsciencia, terco, tenaz como el hierro, fuerte como la piedra, de inteligencia no muy despierta (es asombrosa su falta de perspicacia, siendo engañado y traicionado en casi todas las páginas) John Carter es más hijo de la tradición de las sagas nórdica, en la que prácticamente todo se resuelve por la pura fuerza, que el producto de las mitologías meridionales, griega y romana, en las que sin despreciar la fortaleza del héroe, se tiende más a valorar su sagacidad e inteligencia.

La personalidad de John Carter queda definitivamente asentada en este tercer volumen de la serie (recordemos que Pulp Ediciones, antes Omean Ediciones, no publicó el primero, UNA PRINCESA DE MARTE), y la breve descripción que he hecho de él es suficiente para dejar claro que cuando se marca un objetivo no descansa hasta conseguirlo. No importan los medios de los que se tenga que valer, ni las dificultades, no importa la importancia ni cantidad de sus enemigos, no importa el riesgo, John Carter se lanzará en pos de su objetivo sin que nada ni nadie que se atraviese en su camino le impida llegar hasta el final.

También le he llamado superhéroe. Resultan significativas las descripciones que hace Burroughs de las capacidades de John Carter; enfrentado a la muy inferior gravedad y menor densidad atmosférica de Marte, su fuerza terrestre le hace capaz de dar grandes saltos mediante los que se desplaza enormes distancias sin casi esfuerzo. Por el mismo motivo, enfrentado a los guerreros marcianos, indudablemente habilidosos, siempre sale victoriosos gracias a la enorme diferencia de fuerza entre unos y otro. Ni siquiera las bestias salvajes pueden nada contra él; destruyéndolas, huyendo gracias a su facilidad de desplazamiento o siendo afortunadamente salvado por la intervención de un futuro aliado, sale con bien de todas las circunstancias adversas.

No hace falta ir mucho más allá para comprender de donde sacaron Jerome Siegel y Joe Shuster las ideas fundamentales para crear a Superman; un extraterreste, proviniente de un planeta con unas condiciones más duras que en la Tierra debería, por logica ser invencible en ella. Sin duda, Siegel y Shuster eran grandes lectores de Edgar Rice Burroughs.

Por lo demás, Esta obra concreta aún más la morfología del Barsoom ideado por Burroughs haciendo entrar en escena a los perdidos hasta el momento marcianos amarillos, que junto a los negros, blancos, rojos y verdes vienen a completar todas las variedades marcianas imaginadas por Burroughs, por no hablar de los terribles monstruos que describe a mayor gloria, por supuesto, de su héroe.

Esta obra, y para evitar sorpresas, defraudará profundamente a quien espere un entretenimiento de alto nivel literario, demasiado simplista y directa, poco dada a sutilezas, la obra de Burroughs, por el contrario, es aventura en estado puro, sin pausas y sin reparar en cualquier otra consideración, lo que haciéndola tremendamente simplista, la convierte en un absorbente entretenimiento y un trepidante relato de aventuras.

© Francisco José Súñer Iglesias, (526 palabras) Créditos