HE AQUÍ EL HOMBRE
HE AQUÍ EL HOMBRE Michael Moorcock
Título original: Behold the Man
Año de publicación: 1969
Editorial: Ediciones Destino
Colección: Cronos Ciencia Ficción
Traducción: Domingo Santos
Edición: 1990
Páginas: 199
ISBN:
Precio: 9,32 EUR

Michael Moorcock siempre ha expresado sus ideas políticas, anarquistas en concreto, en las novelas que escribe. A la vez parodia las costumbres de su época.

Esta novela no es una excepción: Moorcok elige un personaje neurótico, Karl Glougaer, para expresar sus ideas antirreligiosas. En especial antijudías y anticatólicas. Aunque el protestantisno no se libra de alguna pulla. Los lectores más sensibles pueden encontrar la novela un tanto difícil de leer y tal vez provoque en ellos un cierto rechazo por el enfoque explícito que se palpa en la novela.

Eso no quiere decir que la novela carezca de valor literario, ni tenga sus méritos. De hecho, la novela está bien construida y consigue el efecto que pretende: presentarnos a Karl Glougaer como un neurótico que, como consecuencia de su enfermedad, llega suplantar la figura de Jesús cambiando así la historia.

El protagonista, Karl Glougaer, es un judío inglés, nacido por 1940, hijo de padres divorciados, que recibe una educación católica que decide viajar a la época de Jesús. A través de una serie de flash back el autor nos pone al corriente de los elementos biográficos que van a configurar la personalidad neurótica de Karl. Esto es un gran acierto literario que permite: ver como avanza la trama durante la época de Jesús, a la vez que el lector avanza en la comprensión del personaje y como toma sus decisiones.

Como todos los personajes de Michael Moorcok, Karl Glougaer es un personaje complejo. Tal vez una de sus características más destacadas es su capacidad para sentirse culpable cuando la gente le aprecia. Y en eso consiste su neurosis: no se acepta a sí mismo a pesar de tener cualidades atrayentes para los demás. Necesita que le mortifiquen para ser feliz.

Esta necesidad le hace buscar primero en la religión, luego en el esoterismo y finalmente en la sicología de Jung una guía para su vida. Su interés por Jung le permite conocer a un científico con una personalidad parecida a la suya que le propone un viaje en el tiempo. Aunque no acepta inmediatamente, un desengañó amoroso le decide a viajar a la época de Jesús para comprobar la veracidad histórica de Jesús. La sorpresa se produce cuando comprueba que el relato de la Biblia no coincide fielmente con lo realmente sucedido. Su neurosis mística le obliga a asumir el papel de Jesús y restaurar la historia tal y como la conocemos.

Si tuviera que hacer una valoración de la novela, diría que es una novela para mayores con reparos.

© José Joaquín Ramos de Francisco, (421 palabras) Créditos